Tenemos q la extrema derecha estadounidense jalea este tipo de atentados para luego atribuirle la autoría a «la gente trans», sinónimo para ellos de enfermedad mental. Sin embargo, los tiradores no eran trans. De hecho, por lo que se sabe hasta el momento,
se trataba de dos jóvenes –de 17 y 18 años radicalizados por Internet, cuyo principal referente era Brenton Tarrant, el autor de los tiroteos masivos contra dos mezquitas en Nueva Zelanda en el año 2019.
No creemos que sea de especial interés analizar detalladamente la adscripción ideológica de los atacantes: el fascismo aceleracionista. Muy resumidamente, para aquellos que no estéis familiarizados con el término,
el aceleracionismo es una corriente que busca provocar el colapso violento de la sociedad —mediante el terrorismo, el caos racial o la desestabilización política— para reemplazarla por un Estado etnonacionalista. Aquí algunas lecturas:
Esta es la adscripción política principal de la mayoría de terroristas de extrema derecha de los últimos años. Pero hay ahora un nuevo elemento retórico que cala bastante bien entre las masas estadounidenses –y mundiales, en realidad–, y que
utilizan absolutamente todos los elementos de la extrema derecha: Epstein y el dominio no ya de los judíos, sino de Israel en concreto sobre los Estados Unidos. La «clase epsteiniana» y el omnipotente Netanyahu sirven ahora para lavar la cara a los E.E.U.U.,
que serían poco más que una «pobre víctima» del control del judaísmo internacional. Israel y Epstein son el chivo expiatorio de un Estado que no solo ha creado, alimentado y promovido las actividades de ambos, sino que ha hecho cosas mucho peores.
La degeneración atribuible a «Epstein y sus fiestas judías» es típica de la burguesía estadounidense en concreto, y de todas las burguesías del mundo en general. Los grandes capitalistas compran niños, violan, torturan y satisfacen sus ensoñaciones sádicas
en todo el globo. Lo demuestran los safaris humanos tras la desintegración de Yugoslavia, las escabrosas fiestas emiratíes, las violaciones grupales en España, etc. He aquí, pues, la novedad: que ahora la izquierda, o al menos parte de ella, compra
este relato. «No queremos enviar a nuestros chavales a morir a Irán por Israel», dice todo el mundo; y, aprovechando el desastre político de la intervención de E.E.U.U. en Oriente Medio durante las dos primeras décadas del siglo, se atribuye
la responsabilidad de la «Guerra contra el terror» a Israel también. Por supuestísimo que Estados Unidos defiende a Israel, es su proxy regional, su perro de caza. El perro quiere ganar independencia y autonomía estratégica, ciertamente,
y utiliza todos los medios de presión a su disposición para forzar a los Estados Unidos a actuar. Pero no os confundáis: es Estados Unidos y su burguesía el que encabeza la barbaridad de la que estamos siendo testigos en nuestros días.
A partir de aquí, el comunismo estadounidense se enfrenta a un complejo mosaico social en el que parece que el único consenso más o menos general entre el proletariado es que «nadie quiere morir por Israel». El problema, empero, es que
esta consigna interclasista está siendo explotada con mucha mayor facilidad por la extrema derecha. Sea como sea, y precisamente por el conocimiento que parece imperar sobre el comunismo en los Estados Unidos en nuestro país,
mañana pondremos a vuestra disposición un magnífico artículo de @uprazhneniye en el que realiza un repaso introductorio al movimiento comunista en el centro imperial. ¡Saludos comunistas!
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Cada cierto tiempo resurge el debate sobre la «Ley de la oferta y demanda» entre keynesianos y neoclásicos. Contra la disputa entre las dos formas de gestionar el capital, los comunistas tenemos el método materialista como forma de entender este fenómeno:
La susodicha ley viene a decir que el precio viene determinado en función de la cantidad de oferta –productores– y demanda –consumidores– para un producto concreto, dando lugar a la perogrullada del “precio de mercado” en la intersección entre las dos variables.
Pero ni este gráfico ni todas sus derivaciones en función del tiempo que se les ocurran a los economistas burgueses escapan al problema fundamental de la Economía Política ya criticada por Marx y Engels: el monetarismo.
Aprovechando el día, camaradas, hoy os traemos once recomendaciones literarias de distintos países, pero todas ellas disponibles en castellano.
El hilo del año pasado se centró exclusivamente en obras enmarcadas en el realismo socialista. Este año, sin embargo, hemos optado por ampliar la mira e incorporar novelas de otros estilos.
«La nieve ardiente», de Yuri Bóndarev. Nos la recomendasteis varias veces el año pasado, y una excelente. La novela, que transcurre a lo largo de unos pocos días, sigue las calamidades de una batería de artillería a las afueras de Stalingrado. El valor
Camaradas, hoy publicamos ‘’De plomo las calaveras’’, un artículo en el que ofrecemos un marco de qué es la policía y qué intereses tiene, analizando su función y yendo más allá del debate cíclico sobre el papel que ocupa.
El artículo abre con dos casos concretos. El primero de ellos, el de Layli Colorado, que fue apaleada junto a su familia por la Policía Nacional delante de su hijo.
El segundo caso, más reciente, es el de Haitam Mejri, asesinado por dos policías a base de descargas de táser. El caso ya ha sido archivado.
Camaradas, hoy publicamos el artículo "El Rey de Amarillo" en el que bosquejamos la forma en que se ha constituído el sindicalismo amarillo como el principal escollo en la actualidad para el desarrollo del movimiento obrero en los países del centro imperialista.
En aquellas regiones con un capitalismo más avanzado, debido al avance en las fuerzas productivas y la experiencia acumulada por la lucha de clases, se ha desarrollado un aparato burocrático-sindical que funciona a modo de barrera contra la organización obrera.
A este aparato encargado de redirigir los conflictos de clase a los cauces legales burgueses y con una marcada tendencia al pacto y a la conciliación de clase lo denominamos "sindicalismo de concertación" y constituye el principal reto para el trabajo en los centros productivos.
El pasado 6 de marzo publicábamos "Proletarización. Una concreción estratégica", documento en el que destacamos un aspecto clave para la intervención en los centros de trabajo en la actualidad: el papel de los sindicatos. En breve publicaremos un nuevo texto sobre la cuestión.
El desarrollo continuo de la sociedad capitalista, hace que la utilidad de la experiencia bolchevique nos resulte limitada. Por ello es obligatorio necesario atender a las novedades de nuestra moderna sociedad de clases, entre las que destaca el papel del sindicalismo amarillo.
El sindicalismo amarillo es la adaptación lógica de la burguesía al auge del movimiento obrero consistente en la cooptación, directa o indirecta, de la dirección estratégica de los sindicatos empujándolos a tácticas de concertación, es decir, a optar por la conciliación de clase.
Camaradas, hoy hablaremos sobre la Burkina Faso de Thomas Sankara. Sin embargo, en lugar de centrarnos en sus magníficas reformas, pondremos el foco en los condicionantes que propiciaron su caída.
Como todos los hilos históricos, el tema del que hablaremos hoy ha sido escogido en una encuesta en nuestro grupo de Telegram. Aquí tenéis algunas obras para ampliar los contenidos que trataremos hoy:
En 1960, la República del Alto Volta se independizó de Francia de forma relativamente pacífica. Las élites locales pactaron una transición de poder con la burguesía francesa, cosa que aseguró la dependencia del país respecto a Francia y la continuidad de los abusos coloniales.