Hoy cumplo 10 años desde que defendí mi título y me volví periodista.
Una década de traiciones, fracasos, abusos laborales y ver lo peor de las empresas (donde el amiguismo siempre supera al mérito). Sumen a eso que hoy cualquier persona dice ser comunicador y quiere ser famoso.
El 2009, con título y terminando el magister, estuve meses postulando a trabajos sin respuestas. Entre a una agencia como práctica ($100.000). Cuando cumplí 3 meses me subieron a $300.000 (sin contrato) y estuve 1 año y medio así. "Somos empresa gringa, no podemos contratarte"
Me llamaron de otras agencias, me ofrecían 450.000 con contrato. Entré a una, llevaba 3 días y me llaman de El Mercurio, que me querían entrevistar. Pedí permiso en la oficina para ir, y me echaron instantáneamente, llamaron a los guardias y vigilaban que no me robara nada.
Ya en ElMer, me invitan a trabajar en un proyecto que no se sabía si iba a salir. Trabajé un mes de planta sin ver un peso. Aprobaron el proyecto, Vidactual, y me dijeron que podían pagarme $400.000 sin contrato. "Tienes que hacer el servicio militar de El Mercurio".
En ElMer, un periodista contratado gana aprox 1.2mm (y tienen MUCHOS beneficios, el sindicato es poderoso. Por eso no contratan gente). Estuve 3 años trabajando sin parar, sin vacaciones, mostrando que merecía más.
Me obligan a tomarme vacaciones, vuelvo y un compañero de pega me había hecho la cama, habló mal de mí y me querían echar. Fue tal mi enojo, y cuando le conté a los jefes que más encima hacía parte del trabajo de este tipo, me quitaron trabajo y me subieron el sueldo a 600.000.
Estuve casi 4 años ahí, esperando la promesa de contrato. Un cuerpo que iba a 24-32 páginas y tenía avisos. Comenzó a caer el avisaje, Bachelet gana su segunda presidencia y parte un estado de histeria en el diario: "seremos Chilezuela, no va a haber plata, hay que cortar cosas"
Me ofrecen seguir ligado a ElMer por $50.000 semanales ($200.000 mensuales). Por trabajar un día a la semana haciéndome cargo del cierre del cuerpo (por un turno en ElMer se pagan $90.000). No acepté y pregunté si me iban a finiquitar... "Tienes que hablarlo con Recursos Humanos"
Llegó a RR.HH., me presento y me dicen: "No te sientes, esto es breve. No te vamos a pagar nada. Eres un pobre pendejo. Te tocó y perdiste, si quieres tratar de ganar algo, demándanos, vas a ver cómo te va a ir contra nosotros. Puedes irte, no tenemos nada de qué hablar".
Por suerte, tengo amigos de otras áreas del diario, les conté qué pasó y me vincularon al sindicato. Ellos me ofrecieron toda la ayuda posible y me facilitaron un abogado. Fui a estudios de abogados a que tomaran mi caso, nadie quiso, decían que era poca plata y difícil de ganar.
Así estuve dos años en un juicio laboral. Peleaba por lo mínimo, mi finiquito. Pero la amenaza de RR.HH. era real, la Lista Negra de El Mercurio existe. Dos años donde me bajaban de los trabajos por "conflictivo" y estar demandando a El Mercurio.
En esos tiempos me dediqué a ser ayudante en la universidad, era chófer, transcribía entrevistas. Un par de meses llegué a una agencia digital y logré estabilizarme un poco. En la demanda, decidí demandar por todo lo posible, incluida la "Ley Bustos".
La demanda contra ElMer fue ruda. Me encontraba con colegas y me miraban como si fuera un zombie, testigos no fueron a declarar por mí, salvo mi compañero de banco esos tres años. El juzgado laboral acogió mi demanda y ElMer tenía que pagarme casi 10 veces mi finiquito. Apelaron
Meses después, volví a ganar la demanda. Me contaban que mi nombre está prohibido en el diario, ya que por mi caso tuvieron que regularizar a los "colaboradores estables" y ahora había un precedente para las demandas laborales donde hay dependencia laboral sin contrato.
Después de eso, por una coincidencia llego a Fox Sports (el periodista que estaba listo en ese cargo se arrepintió el día que iba a firmar). Necesitaban a un periodista no tan junior, que pudiera hacerse cargo de un proyecto al que le tenían cero de, Fox Players.
No me dieron la posibilidad de negociar en Fox. Me ofrecieron lo mismo que a un recién titulado, con la promesa de que me iban a subir el sueldo a medida creciera el programa. El programa funcionó y lo pasaron a horario prime en vivo.
Dado que trabajaba solo, tomarme días libres o vacaciones era imposible. Fines de semanas donde viajaba y el lunes estaba sacando el programa. Al año se liberó un poco de presupuesto y pudimos traer a un periodista recién titulado para que me ayudara.
Los costos de trabajar en Fox fueron altos. Salir del trabajo a las 23hrs, no tener vida social, no hacer deporte, no poder hacer cosas con tu pareja. Sumado a que la promesa de ascensos o mejoras de lucas quedaron en eso, promesas.
Tras casi dos años trabajando en Fox, veía que se venían cambios de programación, antes de Navidad pregunté si nos iban a despedir, que por último nos avisaran. Me dijeron que estaba bien evaluado, que no corría peligro, que otros estaban antes en esa lista.
El 3 de enero, voy a buscar mis cheques restaurante y la chica de Recursos Humanos me dice nerviosa que tenemos que hablar. Le pregunto si tengo que ir a buscar un lápiz y me dice que sí. Así supe que me iban a despedir.
En el canal nadie sabía que decirme. Mi jefe directo estaba indignado. Habían proyectos de programas, notas exclusivas y muchas cosas sobre la marcha (me despidieron después de una reunión con 20th Century Fox por Dragon Ball). Todo quedó botado y me pidieron irme ese día.
Quedar cesante un 3 de enero fue comerme el finiquito instantáneamente. Para peor, sin ningún aviso, fue fulminante. Y buscar trabajo en estos tiempos con las crisis de los medios y todos los problemas con la cesantía lo ha hecho más difícil.
Si escribo esto es para mostrar que hay muchas cosas que la gente no dice sobre los medios de comunicación. Hoy la profesión está desvalorizada. Cualquiera dice ser periodista, se ofrece por dos chauchas y para las empresas mejor. Pueden contratar a varios por el valor de uno.
Yo no he bajado los brazos, estoy con varios proyectos interesantes y con hambre de que las cosas se hagan bien. Pero este recuento de mis 10 años como periodista son para mostrarles que esta profesión no es para cualquiera.
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