Dani Sanchez-Crespo Profile picture
Professor | Designer | Podcaster Español: https://t.co/TECgy2APAH English: https://t.co/yvJ4HF5rWM Telegram: https://t.co/TH5Yn8UJpf

Sep 17, 2020, 27 tweets

Hoy, como han sido buenos, les voy a explicar un cuento inofensivo. Porque ya saben que yo jamás empezaría un hilo con malas intenciones. Venga, siéntense junto al fuego, que empezamos. Érase una vez un granjero que construyó una cabaña para vivir. Dentro hilo.

La cabaña era una porquería. Nunca se había preocupado de darle cimientos sólidos, el techo tenía agujeros… Pero como hacía buen tiempo, la cabaña aguantaba. Total, que el granjero cultivó un pequeño huerto junto a su cabaña. Él estaba super-orgulloso de su huerto!

Vehemente, decía: “mi huerto es la joya de la corona”. No lejos de allí había otros agricultores, con sus cabañas y sus huertos. Como hacía buen tiempo, la verdad es que con su cabaña sencilla nuestro protagonista iba tirando. Y así fueron pasando los años, y las cosechas.

Y no nos engañemos: al hacer sol, todo lo que plantaba le crecía. Total, que llevado por la bonanza, llegó a creerse que lo estaba haciendo bien. Y llegó a creerse listo y guapo. Y se pasaba el día bebiendo vino. Pero plantaba siempre la misma cosecha, y no cuidaba su cabaña.

Cerca de allí, vivía la granjera Angela. Era prudente y callada. Decía: “yo tengo estudios. Y sé que este buen tiempo no durará por siempre”. Por tanto, reforzaba su cabaña, por si un día había tormenta. Y aunque con dos o tres bancales ya bastaría, cada año plantaba otro”.

Angela decía: “si un día van mal dadas, yo aguantaré mejor, porque estoy más preparada.” Nuestro granjero, en cambio, nunca veía el momento de ponerse a trabajar, confiado en que la bonanza del clima duraría siempre. Y decía: “Ángela, nos va casi igual, y yo no trabajo casi”

Cerca vivía el granjero Port, que era pobre, como nuestro protagonista. Pero veía a Angela, y pensaba: “joder, esta tía lo hace mejor”. Y se esforzaba para parecerse a ella. Nuestro protagonista reía, y le decía: “pero para qué te matas a trabajar? Si aquí hace sol siempre”.

Total, que un día llegó una gran tormenta por sorpresa, y arrolló nuestro idílico país. Ángela, con su cabaña a prueba de todo, aguantó el tirón. Algunos bancales se perdieron pero, como tenía muchos, aguantó. Pero esa mima lluvia llegó a casa de nuestro protagonista, el borracho

Sólo entonces se dio cuenta de que estaba poco preparado. Y se puso a gritar, como un histérico “Qué hago? Priorizo salvar la cabaña, o priorizo salvar el huerto?” En su mente de hormiga, él pensaba que si dedicaba tiempo a una cosa, no podría dedicársela a la otra.

Y así fue como, dudando dudando, la lluvia se cebó con él: perdió la cabaña, y los huertos. Y lloraba, diciendo “no se podía saber”. Angela le dijo: “eres tonto. Si la lluvia te pilla sin estar preparado, intentarás salvar a la desesperada o bien tu cabaña o bien tu campo”.

“Pero el error es creer que has de priorizar cuando ya tienes el problema encima: deberías haber trabajado cuando hacía sol para que, cuando lloviese, aguantasen las dos”. “Tu problema no es de priorización: es que ninguna de tus cosas estaba preparada para aguantar la tormenta.”

“Pero te estuviste tocando los huevos cuando yo trabajaba”. Y entró en la conversación Port, cuya sencilla granja había aguantado: “tiene razón: yo era pobre como tú. Pero como miré a Angela y me inspiré en ella, en lugar de confiarme, me preparé. Y mi granja ha aguantado”.

Y así es como nuestro protagonista salió de escena, llorando, diciendo “no es cierto. Yo lo hice todo bien. No se podía saber. Tuve mala suerte”. Y Ángela y Port se lo quedaron mirando, y decían: “no aprende de los errores. Los volverá a cometer”. Y todos los granjeros asintieron

Obviamente, nuestro granjero protagonista es España. Angela es Alemania. Port es Portugal. La cabaña es la economía. El huerto son las camas de hospital. La tormenta es el covid. Vuélvanselo a leer, que seguimos. Este cuento me sirve para explicar dos gráficas que salieron ayer.

Gráfica 1: pueden ver que cuanto más “arriba” más muertos por millón, o sea, peor. Y cuando más a la “izquierda”, mayor caída del PIB. Por tanto, “abajo-derecha” es bien. “arriba-izquierda” es mal. Bien. Como pueden ver, España es de lo peor a nivel mundial.

Busquen a Alemania y a Portugal. Alemania tiene más camas de UCI per cápita que España (los “huertos”). Y su economía dependía menos de un solo sector que la Española (las “cabañas”). Cuando llegó la lluvia, nos arrolló. A ellos no. Nosotros dependíamos del turismo.

Alemania lleva décadas invirtiendo en industria. En investigación. En telecomunicaciones. En finanzas. En mil y un sectores, que han hecho que el impacto sobre su PIB sea muy inferior al nuestro.

Sigo, gráfica 2, de The Lancet: parámetros globales durante Agosto de impacto de la pandemia. Busquen España. Pista: está entre Bolivia y Kuwait, sí, al fondo, en lo rojo. Busquen Portugal y Alemania. Correcto, sustancialmente más arriba.

Lo que yo quería explicarles hoy es que eso de “priorizar la economía o priorizar la salud” es una gilipollez. Lo que habría que haber hecho es crear las condiciones para que, al encontrarse un problema, la economía y la salud estuviesen preparadas para resistir.

Vamos, que cuando en 2008 hubo la crisis del inmobiliario habría que haber apostado por otros sectores. Y que habría que haber pensado mejor los recortes de sanidad, que ahora pasan factura, y haber gastado menos dinero en memeces. Se lo explico con una metáfora.

Esa dicotomía es como preguntarle a un pasajero del Titanic si prefiere salvar la maleta o el perro, cuando ya has chocado con el iceberg y el barco se inclina. No, señores, me niego a ese juego falaz. El problema no es la maleta ni el perro: es el iceberg.

Lo que habría que haber hecho es preparar las dos para que aguantasen. Porque en el momento que te planteas qué prefieres salvar, seguramente es porque no puedes salvar ninguna, y te vas a cargar las dos. Tu problema no es la priorización: es la fragilidad.

Fíjense: en Marzo claramente se priorizó la salud. Resultado? Miles de muertos. Curiosa priorización de la salud, no? Y, indirectamente, un impacto en la economía gigantesco, al confinar todo el país durante Abril. Con lo cual, priorizar la salud salió fatal.

Pero es que llega a verano: priorizan la economía, abren el país al turismo. Resultado? Una caída de ingresos turísticos brutal, porque el turismo no ha creído los planes del gobierno. O sea que al priorizar la economía, nos la cargamos también. Y aquí seguimos con miles de casos

Por tanto el problema no es “priorizar”: es incompetencia política en años anteriores. Si me preguntan qué hay que priorizar ahora, como el señor del Titanic, les diré que me importa tres pitos perder la maleta o el perro. Y que, a estas alturas, mejor saltar por la borda y rezar

Y por cierto: no subestimen el daño reputacional que esto está haciendo a España. Porque estos números los está viendo todo el mundo. El covid ha dejado a España retratada. Nuestra confiabilidad como país sale tocada de esto. Oh! Mira! fusionan Bankia y La Caixa, por qué será?

Si quieren un consejo, prepárense para lo gordo de la segunda ola. Y hagan lo que ustedes crean mejor. Porque, al final, lo que está en juego es SU vida y SU economía. Y si sale bien o mal, se quedarán mejor si han seguido su propio criterio, que el de un granjero borracho.

d

Share this Scrolly Tale with your friends.

A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.

Keep scrolling