1) Hoy vamos a hablar acerca de un jugador mexicano que jugó hasta los 51 años de edad! Y también hablaremos del right field del stadium de Los Cañeros de Los Mochis en donde se encuentra enterrado un jugador de beisbol que jugó en Las Grandes Ligas... el pitcher, Ángel Moreno,
2) jugó beisbol hasta la edad de 51 años y en ese tiempo en diferentes ligas ganó, 414 juegos! Él no era Supermán, ni Mandrake, ni Kalimán, ni siquiera un gigantón, sino un veracruzano de Soledad de Doblado (pueblo de ese Estado) con figura nada impresionante, estatura de 1.75 m
3) y 75 kg. El periodista e historiador, Juan Vené, tuvo el gusto de ir a entrevistarlo en el 2006 ( año de su retiro del beisbol como jugador) y a esos 51 años de entonces, lo encontró trotando alrededor del campo. Bueno, más que trote, aquello era una carrera apresurada. El
4) gerente general de los Naranjeros de entonces era Marco Antonio Manzo y le dijo al periodista: “Ya lleva más de media hora dando vueltas”. Cuando pasó cerca de ellos, sonrió y saludó sin detenerse: “Qué tal, Juan? Qué milagro! Cuàndo llegaste?”. Y siguió su carrera. La voz y
5) la sonrisa parecían las de alguien cómodamente sentado tras un escritorio... nada de cansancio! Sin embargo, sudaba copiosamente forrado entre la franela y la chaqueta. Manzo, dijo con voz de admiración: “Es incansable! Así es todos los días!”. Sólo un pitcher superaba al
6) momento de su retiro sus 263 victorias (171 derrotas) en la Liga Mexicana (AAA) de verano, el legendario, Ramón Arano con 334 victorias. Moreno ganó, 134 veces (114 derrotas) en la Liga del Pacífico. Con los Angelinos de Anaheim, ganó 4 (10 derrotas) y en la Liga de Taiwan,
7) terminó con 9-2. Ángel, dijo: “lo que trato es de mantenerme en forma, nada más, porque es la única manera de seguir lanzando. Fue notable su gran control y sangre fría. Luego, dijo: “Hay que ser disciplinado. Tengo un buen control, eso siempre ne ha ayudado. Al principio,
8) lanzaba duro. Ahora me ayudo con el cambio y la curva. Además, manejo lanzamientos que rompen, como la slider, la sinker y la recta cortada. No he puesto un límite hasta cuando voy a lanzar. Es que dejar de jugar va a ser duro para mi... es tan agradable!”. En realidad, no
9) tengo secretos. Llevo una vida normal, pero sin excesos. Tampoco creo que entreno en exceso. Para mí, esto es normal. Si alguna vez me sentiría cansando, no seguiría entrenando. Mi brazo está bien. Quizá he descubierto que algo más importante que el brazo, son las piernas. En
10) las piernas está el control, la consistencia y la resistencia”. El periodista, le preguntó: “No es agotador lanzar los 12 meses del año?”. Y, le respondió: “En mi caso, creo que me agotaría mucho más si dejara de jugar un tiempo y tuviera que regresar con entrenamientos que
11) entonces tendrán que ser muy fuertes”. El principal ejecutivo de los Diablos Rojos del México, Roberto Manzur, dijo: “Este zurdo es el sueño de todo mánager. Porque no hay que decirle nada de lo que debe hacer. Es sin duda, el pelotero más responsable en la historia del
12) beisbol mexicano. Claro que me gustaría tener 4 abridores como Ángel!”. Moreno, lanzó durante todo el año a lo largo de 32 años (1975-2006)... ahora, les voy a hablar acerca de la tumba del fallecido tercera base mexicano, el fallecido bigleaguer, Aurelio Rodríguez. Aurelio
13) nació el 28 de diciembre de 1947 en Cananea, Sonora, México. Él jugó 17 años en las Mayores. No era un bateador destacado, pero fue “Guante de Oro” en 1975 y desbancó de ese pedestal a Brooks Robinson en la Liga Americana, que lo había ganado en tercera base por 16 años
14) seguidos! Es miembro del Salon de la Fama del beisbol mexicano. Fue estelar tercera base de los Tigres de Detroit, donde siempre lo quisieron tanto que allá había ido a firmar autógrafos cuando ocurrió la tragedia de su muerte. Ese día, 23 de septiembre del 2000, salió
15) de un restaurante en Detroit, cuando de repente un automóvil subió a la acera y lo arrolló. Una dama que manejaba el vehículo había sufrido un infarto. El cuerpo de Aurelio quedó bajo el chasis. Cuando pudieron sacarlo, ya había muerto. La choferesa también murió. Un fanático
16) del beisbol en el lugar, dijo: “Son cosas de la vida y de la muerte; porque si el “Bato” (así lo llamaban) hubiera necesitado orinar antes de salir del restaurante, estaría vivo”. Fue enterrado en la ciudad de los Mochis en Sinaloa, en un entierro muy concurrido, que fue
17) inclúso el presidente de México para la época, Ernesto Zedillo. Lo enterraron en un cementerio que no está actualmente en funcionamiento. Ese terreno con tumbas de caprichosa arquitectura, como han sido siempre las de nuestra tradición hispana, está dentro de la la ciudad,
18) exactamente detrás del stadium de beisbol “Emilio Ibarra Almada” que sirve de casa a los Cañeros de los Mochis de la Liga del Pacífico. Nadie sabe por qué ni para qué, pero exactamente tras la pared de la esquina del right field, habían dejado un espacio sin tumba. Allí,
19) enterraron al estelar tercera base, quien era nativo de Cananea, pero asimilado a estos predios gracias a los Cañeros y al beisbol. Tanto se arraigó que aquí fundó su hogar con Maria del Pilar Arce, y de aquí son sus hijos, Aurelio y Maria Fernanda. Lo más asombroso de todo
20) esto, fue que durante las excavaciones, varios metros bajo tierra, aparecieron dos viejas pelotas sin cubiertas de cuero. Como si estuvieran marcando el lugar en donde debía descansar para siempre un bigleaguer como Aurelio. Sobre la tumba, del lado allá de la barda del right
21) field, y en territorio de fair, van a caer ahora las pelotas bateadas de jonrón por ese rumbo. Quizá en su más allá, prefiera los golpes de esos batazos a las caricias de las flores que pudieran ofrecerles. Lo que sí estamos seguros es que nadie a excepción de él, está
22) enterrado en “zona fair” en un stadium vigente de beisbol. Lindo homenaje a un cuerpo sin vida de un hombre que tanta vida dio al beisbol. Ganador de un “Guante de Oro” y bateador de 400 en la Serie Mundial de 1981 con los Superpoderosos Yankees de Nueva York. A Juan Vené, le
23) dijo la tarde que llegó por primera vez al Yankee Stadium: “Oyeme, no sé como voy a hacer! Porque me han traído para sustituir a un hombre que es extraordinario con el bate. Tengo que responderle a esta gente”. Aurelio había sido adquirido por el club de Bronx, porque el
24) tercera base, Graig Nettles quedó sorpresivamente fuera de juego por Hepatítis. Es historia, amigos. Fuentes: Bill Felber: 125 Years of Professional Baseball. David Pietrusza, Matthew Silverman y Michael Gershman: Baseball The Biographical Encyclopedia. Las Mejores Anécdotas
25) del Beisbol por Juan Vené.
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