Dani Sanchez-Crespo Profile picture
Professor | Designer | Podcaster Español: https://t.co/TECgy2APAH English: https://t.co/yvJ4HF5rWM Telegram: https://t.co/TH5Yn8UJpf

Sep 24, 2020, 29 tweets

Pues yo no sé vosotros, pero a mí nuestro actual elenco de políticos me tranquiliza mucho para la gestión del covid. Vamos, que estamos en buenas manos. Qué digo buenas: se nota que nuestro sistema político selecciona a los más adecuados para cada puesto. Dentro hilo.

Porque a ver, presidenta de la comunidad con más infectados. Cierren los ojos: a quién se imaginan? Claro! A la señora que gestionaba la cuenta de Twitter de Pecas, la perra de Esperanza Aguirre. abc.es/espana/madrid/…

Sigo: Ministro de Sanidad, gestor de una pandemia. Va, imaginen. Efectivamente, un licenciado en filosofía, afiliado al partido desde que tenía 21 años, ex – alcalde de un pueblo de 10.000 habitantes, y sin ninguna experiencia real en gestión de crisis ni de sanidad!

A que son *ideales*? Pero no se preocupen: como presidente del gobierno tenemos un señor que con 21 años se afilió al partido. Vamos, que de lo que es el mundo real, donde la gente tiene empresas, pierde trabajos, o realiza proyectos, no sabe qué es. Pero es muy guapo.

Y qué decir de Pablo, Pablete Casado? Nada, es un tipo que sólo tardó *ocho* años en sacarse Derecho. Y se lo sacó cambiando de centro, acabando en uno controlado, oh sorpresón, por el PP. Y aprobando media licenciatura en cuatro meses. Porque es un tipo brillante.

Y en el bando “gente que promueve el cambio”, tenemos a líderes disruptivos, que vienen para cambiarlo todo. Por ejemplo Abascal, el del pecho palomo. Su padre y su abuelo eran los alcaldes del pueblo. Es militante del PP desde los 18. Claramente, un soplo de aire fresco.

Y podría hablar de tantos otros, personas que están ocupando lugares que deberían ocupar otros más cualificados. Revisen el CV de Colau, de Ximo Puig, de tantos otros que han encontrado en la política una oportunidad laboral que el mundo real no les habría dado.

Tenemos honrosas excepciones. Les caiga bien o no, Torra fue a uno de los colegios de “potentes” Barcelona (el mío, por cierto). Se sacó derecho, trabajó 20 años en Winterthur, entre ellos varios en Suiza. Tuvo una empresa. Y sólo entonces, a los 47 años, entró en política.

O Pablo Iglesias. Que insisto, no se trata de si cae bien o mal. Pero es indiscutible es que es Doble licenciado en Derecho (7.3) y Ciencias Políticas (Premio Extraordinario de su promoción). Doctorado cum laude y DEA con sobresaliente. Y 11 años de profe en la Complutense.

Y otros tantos, que son gente interesante con un background denso. Yo que sé, lean la vida de Miguel Angel Revilla, de Cantabria. Este señor es economista, ha trabajado en banca. Ha sido profe de universidad. Y ya digo: no me importa su ideología, pero su preparación es sólida.

Y en cambio, el covid ha dejado a buena parte de nuestra clase política, desnuda, como lo que son: en muchos casos, mediocres intelectuales con labia y capacidad para captar el poder. Y no como lo que deberían ser: profesionales válidos de la gestión y la toma de decisiones.

Los números de España, si hay que atribuirlos a algo, atribúyanlos a eso. NO, no tenemos más muertos porque nuestro clima sea X: Italia o Portugal tienen el mismo. NO, no tenemos más muertos porque seamos pobres: Portugal o Grecia son igual de pobres y van mejor.

NO, no tenemos más muertos porque nuestros hospitales sean malos: España exporta sanitarios a media Europa y el nivel es de hecho altísimo. Vamos peor porque se ha decidido peor en los momentos clave. Y no hace falta que les diga quién tomaba las decisiones.

Somos un país secuestrado por sus políticos. Ya en la crisis de 2008 se habló de hacer grandes cambios, recordarán. Se habló de cargarse el senado. De acabar con la casta y las puertas giratorias. De “asaltar el cielo”. Ustedes han visto algo de eso? Porque yo no.

España necesita listas abiertas. Necesita acabar con la disciplina de voto dentro de los partidos. Necesita mecanismos para que la política promocione gente formada. Necesita reformar en profundidad el senado o cargárselo. Necesita un debate serio sobre la estructura del país.

Porque no se engañen: los indepes no salen de debajo de una piedra, los indepes son gente descontenta con lo que ve y que busca una salida. España necesita un debate serio sobre su estructura económica: cómo envejece nuestra población y cómo pagamos los servicios.

España lleva descabezada desde 2007 más o menos. Cuando acabó la bonanza, empezó la primera crisis, y de ahí ha ido empalmando desastre tras desastre hasta hoy. Y lo que es aterrador es ver cómo el sistema está tan bien montado, que la alternativa es imposible.

Porque no, no se engañen: la alternativa no es Vox ni Ciudadanos. Esos dos son el mismo perro con otro collar. Ni es Podemos: un país con los compromisos que tiene España necesita gobernantes moderados pero reformistas. Y Podemos no lo es. Venga, insúltenme, que yo sigo a lo mío.

Lo que pasa en España es que es inútil pedir al lobo que deje de comer gallinas. Nuestros políticos NO van a cambiar. Pero es que es peor: lo tienen tan bien montado, tan blindado, que el acceso de alguien desde fuera para hacer que las cosas cambien es una quimera.

Los partidos son mega-estructuras de control del poder y reparto de cargos. Vean sino como Andrea Levy, PP, tras fracasar en Catalunya estrepitosamente fue “recolocada” en la alcaldía de Madrid. O lean sobre Fernández Díaz y su uso del aparato del estado en Catalunya.

Hubo un libro visionario hace años de Daren Acemoglu (Por qué fracasan los países). En él, ponía el foco en las “élites extractivas”, pueden leer un resumen de la tesis aquí: hayderecho.expansion.com/2013/01/16/por…

Inmediatamente se aplicó el término a nuestra casta política. Fíjense en la fecha del artículo: 2013. Ven como *nada* ha cambiado? Eso es lo que me preocupa. Tenemos un problemón. Estamos bloqueados. Y claro, el resto de países avanzan y nosotros nos vamos cayendo.

Por eso hay descontento. Por eso nadie entra en política: porque es imposible entrar. Y la gente cae en una especie de desesperanza estoica. Ese “es todo una mierda, pero no se puede cambiar” tan español, tan cuñao, pero también tan cierto, y que se oye tanto últimamente.

No sé la solución, sinceramente. Ojalá hubiese una forma de articular este descontento social para forzar cambios en profundidad. Es obvio que el español está muy cabreado con sus políticos. Y es obvio que éstos se blindan para que nada cambie.

Los últimos 10 años demuestran que no existe una posibilidad real de abrir debates estructurales en España. Porque ni el senado han reformado. Ni siquiera un debate como el de Italia estos días, de reducir el número de diputados por referéndum, es viable. elmundo.es/internacional/…

Porque sí: Italia acaba de hacer un referendum para decidir cargarse 1/3 de sus diputados. Y ha salido SI. Lo han visto en prensa? A que NO? Qué curioso, no? Que no se le haya dado bombo a una noticia tan extrapolable a nuestro país. Qué curioso lo que la prensa a veces omite.

Y me dirán: y ahora qué? Y les digo, sinceramente, que no lo sé. A veces creo que la única forma de reformar España será romperla o que la reformen desde fuera por obligación. Los famosos hombres de negro. Pero no deja de ser triste que los cambios nos los impongan.

Acabo con una reflexión: yo ahora estoy gordete, por culpa del covid. Es obvio que yo soy parte del problema por mis hábitos. En cambio, soy capaz de entender eso, y hacer cambios para corregir. Es una señal de madurez entender que el problema a veces es uno mismo…

…y ser capaz de auto-corregirse. Me cuesta entender que nuestra casta política, ante una situación parecida, no sea capaz de decir: vale, tienen razón, hemos de cambiar. Porque estos cambios, o se hacen por las buenas, o por las malas, y eso siempre es peor.

d

Share this Scrolly Tale with your friends.

A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.

Keep scrolling