Emilio Tejera (emiliotejera.bsky.social) Profile picture
Escritor por amor a 1ª vista, siempre con una historia en marcha. Científico apasionado por divulgar. Hallaréis textos míos en https://t.co/xJS3Y5topL

Mar 27, 2021, 37 tweets

A raíz de una conversación en Twitter con @TiberioGraco6 sobre la difícil definición de arte, se me ocurrió que podría iniciar un hilo que sirviera para abrir debate.

La pregunta es, ¿esto es arte? Y, como veremos en varios casos, la respuesta es más que difícil.

Alguien convenció al artista florentino de que esculpiera un Cupido y lo avejentara para hacerlo pasar por antiguo.

No conocemos cómo era exactamente ese Cupido porque se perdió en la noche de los tiempos. De hecho, hablamos de él en este hilo sobre obras de arte que hemos perdido para siempre y jamás volveremos a contemplar. Algunas, del propio Miguel Ángel

Vamos ahora a otro ejemplo. Éste es uno de mis cuadros favoritos. Se llama “El Coloso”. El elemento central en la figura, en realidad, no es el gigante. Es un humilde borrico, abajo, un poco a la izquierda. Os lo amplío en la segunda foto.

El mensaje estaba claro. En la época de Goya, en plena invasión napoleónica, la guerra (representada por el Coloso) se acerca y todos huyen de ella. ¿Todos? No. Sólo los asnos permanecen parados. Se trata de una crítica de Goya a la actitud de los reyes españoles ante la guerra

¿Cuadro... de Goya? Ya no está tan claro. En los últimos tiempos, los expertos creen que no es obra del pintor aragonés, sino de algún integrante de su taller. La pregunta, entonces, no es si es arte, sino… ¿es igual de valorado?

Cada gramo de pintura sigue siendo el mismo pero, si el autor es distinto, cambia la apreciación popular, artística y (sobre todo) monetaria del cuadro. Pero, ¿qué opináis vosotros?

Ahora vamos a otro caso aún interesante de problemas de autoría. Un caso para el que se contrató hasta a un detective.

No, éste no, aunque podría:

Éste es Jason Pollock. Sus cuadros son muy reconocibles: es como si un loco enfurecido hubiera cogido muchos tubos de colores y los hubiera plasmado furioso sobre un lienzo.
No preguntaré si es arte; desde luego hay gente que paga millones por ellos, así que deben de creer que sí

Pollock murió joven en un accidente de tráfico. Un amigo suyo trajo un cuadro que, según él, el pintor le había regalado antes de morir. Pero muchos no creían que cuadrara con el estilo de Pollock. Algunos críticos lo negaban tajantes. La diferencia de precio era de 3 ceros

¿Qué hizo el dueño del cuadro? Se lo encargó a un detective profesional, el cual empleó la ciencia. Analizaron los componentes de la pintura. Hicieron de CSI. Tenían que demostrar quién era el autor del -crimen- cuadro.

Encontraron muchas evidencias. La pintura contenía materiales que estaban presentes en los últimos zapatos que vistió Pollock. De hecho, más sorprendente aún: encontraron restos de una alfombra de su piso, que no era precisamente común porque estaba hecha con pelos de oso polar.

Le presentaron esas pruebas a un juez y dijo que no; si los críticos decían que no era un Pollock, es que no era un Pollock. Que a lo mejor alguien había entrado en la casa de Pollock, se había puesto sus zapatos, había caminado por su jardín y había pintado cerca de su alfombra

El detective estaba asombrado: “he visto a gente condenada a 30 años por pruebas más circunstanciales que éstas”, afirmó.

Este artículo: relataba la odisea del lienzo. Y se preguntaba… el valor del cuadro, ¿reside en el ojo del crítico?¿Un Pollock malo sigue siendo un Pollock?¿Si hoy Pollock se levantó con un dolor de cabeza, ya no tiene derecho a ser Pollock?eldiario.es/cultura/arte/p…

¿Qué opináis?

Cambiamos de tercio; entramos en la literatura. Hace unos años, el escritor J.T. Leroy se hizo famoso no sólo por sus libros de realismo sucio, sino por su atormentada biografía. En la foto está en el centro junto a Courtney💕. Pero la chica a la derecha es la auténtica escritora

En realidad, Laura Albert se inventó un alter ego masculino al que atribuir la autoría de sus libros. Pero cuando llegó la hora de la promoción, era útil un autor de carne y hueso, así que convenció a su cuñada, Savannah Loop, de que se hiciera pasar por J.T. Leroy ante la prensa

Durante un tiempo, J.T. Leroy cosechó un enorme éxito entre la intelectualidad estadounidense. Se hizo amigos importantes y fue alabado por doquier. Hasta que se descubrió el engaño.

Hay muchas formas de enfocar esto. Laura Albert decía que no creía que ella (una chica con baja autoestima, con problemas de obesidad en el pasado) fuera a interesar como autora. Se defiende argumentando que los libros pertenecían al etéreo género de la autoficción...

... donde los límites entre realidad y mentira están muy desdibujados. La cuestión es, ¿coleccionaba alabanzas su obra porque lo que relataba estaba basado en supuestos hechos reales?¿O es que en realidad lo que vendía no era literatura, sino un supuesto escritor carismático?

¿Qué opináis?

Terminamos con una historia curiosa. En @NetflixES han puesto un documental muy interesante: "Made you look. A true story about fake art". Donde, por cierto, sale un estafador gallego timando a buena parte de la élite neoyorquina.

En ese documental, entre otras cosas, cuentan una curiosa tendencia: por lo visto en China hay divisiones enteras de pintores contratados para dibujar igual que pintores concretos. Por supuesto, el objetivo es realizar copias de cuadros famosos.

Esto puede resultar positivo para quien no se puede permitir un Van Gogh, y quiere colgar en su casa un cuadro y no una fotografía. Sin embargo, muchos temen que sea un terreno abonado para la falsificación.

Estos pintores no sólo imitan obras conocidas, sino que realizan nuevas composiciones, imaginándose cómo las hubieran dibujado los autores. Esto resulta aún más peligroso, porque si los cuadros más famosos del mundo están -casi todos- localizados, hay unas cuantas que no

Así pues, estas obras podrían pasarse por recuperadas (se encuentran cada cierto tiempo algunas, como contamos en otro hilo), o simplemente descubiertas, sin registro histórico anterior. Y la gente creería que son auténticas

Pero más allá del riesgo de fraude, la pregunta sigue: ¿esto es arte? Es verdad que no puede tener la misma significación histórica un cuadro rompedor en el siglo XIX que en el XXI. Pero, ¿esta imitación sigue siendo arte?¿Y hasta qué punto es comparable con el artista original?

Más cuando existen aplicaciones informáticas que hacen lo mismo. Aunque ya os digo que todavía les queda para alcanzar la perfección.
Aquí, @Croqueteando retratada como lo hubieran hecho en el siglo XIX (o eso dicen. Yo creo que es mejor el original).

Entonces, estas imitaciones...

En fin, no voy a ofrecer respuestas porque yo tampoco las tengo. Me interesa más plantear las preguntas que obtener una conclusión definitiva.

Quizá porque considero que plantearse nuevos interrogantes, en cierta medida, es una forma de arte. O no.

¿Qué pensáis vosotros?

Esto ha sido todo. Si os ha gustado, retuiteadlo, poned corazoncitos, seguidme a mí o a mi blog () o compradle un cuadro a un artista emergente. Por ejemplo, yo he comprado varios de Javi Serna: emilio-tejera.blogspot.com
facebook.com/javier.serna.1…

Para los que os haya gustado y queráis leer más hilos de arte, aquí algunos:

Y si os interesan los hilos de otros temas (históricos, literarios), aquí la caja de Pandora de los hilos:

Se me ha quedado en el tintero hablar de Wismichu, los dadaístas o el documental "Exit through the gift shop". Pero un día podemos hablar sobre estos temas si os interesa. Un saludo. Y disfrutad de los museos:

Por cierto, la conversación nació a raíz de aquí, aunque se fue desdoblando a través de numerosas derivaciones de temas y respuestas:

@threadreaderapp please unroll

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