A lo largo de la historia algunas mujeres para acceder a una educación superior o poder formar parte de determinados círculos se hicieron pasar por hombres.
Aquí viene la historia de un médico cirujano brillante, o deberíamos decir…cirujana
📸 A. Nobbs
Nuestra protagonista nació entre 1789 y 1795 en Irlanda, diversos problemas económicos de su familia hizo que marchara a Londres con su tío, James Barry, pintor, quedando bajo su tutela.
Su tío rápido vio que era una joven brillante e inteligente
Bien posicionado le presento a hombres influyentes, como el general Francisco Miranda. Su tío murió en 1806, y junto con el general y un conde defensor de las mujeres idearon el plan para que cumpliera su sueño de ser médico.
La idea era que ayudara a Miranda en la revolución.
En 1809 ingresó en la Facultad de Medicina de Edimburgo con el nombre de James Barry, donde se graduó y especializó en cirugía.
El plan era con Miranda liberar a Venezuela del yugo español, pero fue traicionado y acabó en una cárcel española, así que paso al plan B
Ingresó en el ejército británico, primero como asistente y fue destinado a Sudáfrica. Allí destacó rápidamente por sus métodos de higiene y prevención de infecciones, lo que le valió un ascenso a Inspector Médico en 1818,todo ello a pesar de su fuerte carácter
Si alguien comentaba algo acerca de su aspecto afeminado no dudaba en batirse en duelo con el, llego incluso a partir la cara literalmente a un soldado con una fusta.
Según F.Nightingale que le conoció en Crimea, era la criatura más dura que había conocido en el ejército
Entre sus hazañas médicas está la de lograr la primera cesárea en África con la supervivencia tanto de la madre como del bebé, en una época en que era sentencia de muerte.
Nombrado general por la Reina Victoria, tenia fama de excéntrico
Por tan excéntrico le tenían, que en sus últimas voluntades estaba la de que al morir no examinaran su cuerpo y le enterraran con la ropa que llevase puesta…
Finalmente murió en 1865 de una disentería y al ir a preparar su cuerpo para el funeral…
La empleada Sophia Bishop descubrió la realidad. James Barry era una mujer por sus genitales, porque tenía el pecho aplastado con el aspecto de mujer y por unas estrías propias de un embarazo que había tenido antes de hacerse pasar por hombre tras una violación de un tío suyo
Bishop calló hasta después del funeral, el ejército británico trató de callar la historia pero no lo consiguió con la consiguiente conmoción pública.
La primera aparición de la historia fue en un diario irlandés y incluso Charles Dickens le dedicó un espacio en su revista
Durante 140 años se intentó dar luz a esta historia y fue finalmente un urólogo jubilado de Sudáfrica, Michael du Preez quien reveló la verdadera historia tras sus investigaciones.
James Barry o mejor dicho Margaret Ann Burkley, que ese era su nombre, sirvió durante 46 años en el ejército británico, adelantándose en 40 años a la primera británica licenciada en medicina de manera oficial, Elizabeth Garret.
Su historia ha dado lugar a documéntales, obras de teatro,… y el grupo Gilmore & Roberts le dedican el tema Doctor James donde hablan de partes de su vida.
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