#Volkacio #volkacioau #horacioperez #viktorvolkov
─── 𝙷𝚘𝚜𝚙𝚒𝚝𝚊𝚕 ───
Tw: V! Licántropo ♡
- Hurt/Confort
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Su respiración era agitada, sus instintos estaban completamente alerta teniéndolo al borde de la histeria, había escuchado por la radio como el atraco a joyería se había complicado de más hasta el punto que terminó siendo una atentado contra la policía y el FBI, ahora mismo
odiaba con todas sus fuerzas haber ignorado su mal presentimiento sobre aquella alerta y no haber ido junto al moreno.
Con toda la rapidez que pudo tomo un patrulla y se dirigió en unión hacía el diez veinte de los demás agentes, saltándose varios semáforos, entre los cuales se
encontraba Horacio y Blake, quienes habían salido a patrullar hacía unas horas. Agudizando sus sentidos a la vez que se esconde detrás de la puerta del vehículo visualiza rápidamente a algunos de los delicuentes y a sus compañeros del lspd.
Haciendo señales a dos compañeros de
la otra facción cambia de posición, abatiendo a tres sujetos con velocidad. Suspira con pesadez siguiendo el aroma de su pareja, distinguiendo el nerviosismo y leve pánico en este, haciendo que sus nervios se dispararán aún más que antes, necesitaba ir y comprobar su estado, pero
no podía moverse de su lugar causando un gruñido grave saliera de su graganta con molestia — ¿10-35? —Pregunta por radio esperanzado escuchando rápidamente distintas voces diciendo "5-5" , inclusive la de Blake, pero no la de Horacio y eso logra ponerlo más tensó.
Intentando calmarse da largas y profundas respiraciones mientras intenta visualizar algún camino libre y fuera de la mira para poder buscar al de cresta, bufando con preocupación al no haber ninguno. Se levanta y avisa por radio su cambio de posición, siendo de apoyo para sus
compañeros escuchando por radio que ya habían abatido a la mayoría de los delicuentes, y que algunos cuantos ya estaban siendo procesados — Parece que es toda una banda, o quizás dos, no estamos muy seguros —Le informa una agente a su derecha, aún muy concentrada en su entorno,
hace un sonido de afirmación como respuesta— ¿Sabes algo de los otros federales? Mis compañeros —Murmura la pregunta con el tono más tranquilo que puede en esos momentos, ya no se pudo aguantar la preocupación.
La chica castaña se queda unos momentos en silencio — El más alto, el director fue abatido unos momentos antes de que llegara señor, pero el otro agente sigue en pie creo —Dice con un tono completamente profesional antes de hacerle una seña indicándole la ubicación de dos
criminales, los últimos en abatir para que esté infierno terminará de una vez. Le dejá encargarse de ellos, ya que el no podría, no ahora, ya que si ahora mismo le apuntaba a alguien, lo mata sin pensarlo por culpa de su inestabilidad.
Siente el aullido de su lobo inquieto, ordenadole ir con su pareja mientras que gruñe con rabia e ira al saber que estaba herido, su Hache herido, otra vez y él no pudo hacer nada para evitarlo.
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Los minutos pasan como si fueran horas para el ruso, quien se encuentra sentado en un desolado pasillo del hospital; Nada más terminar el atraco ordenó a todos lo heridos ser atendidos y a los criminales procesados antes de correr hacia donde se encontraba Horacio, el moreno
estaba tendido en el suelo, respirando con dificultad por culpa de las múltiples balas impactadas en su chaleco y alguna que otra en su hombro, causando unas pequeñas, pero profundas heridas que dolían como la mierda.
Sin dudarlo mucho lo tomo entre brazos y lo llevo el mismo al hospita en su patrulla l, exigiendo que le dieran la mejor atención al director, siendo rápidamente atendido por los médicos y enfermeros disponibles.
Se siente intranquilo, molesto, pero aliviado al poder oler el
aroma, mucho más tranquilo, del moreno sobresalir entre todos los fármacos que se agrupaban en su nariz, incómodandolo, aunque con el tiempo se fue acostumbrado, pasaba mucho de su día a día en la institución sanitaria, el picor seguía ahí.
Deja caer su cabeza hacia atrás, suspirando sintiendo como una tranquilidad gigante se adueñaba de él al escuchar a una enfermera, a 25 o 30 metros, decir que podría, por fin, ingresar a la habitación donde su pareja se encontraba. Escucha el tacón contra el suelo acercarce
lentamente antes de que una voz le abordará, dandole una información ya sabía — Caballero, usted puede ingresar si quiere, aunque permítame preguntar si relación con el director —Su voz suena monótona y cansada, al igual que su aroma, muchas horas en servicio
pensó para su mismo mientras se levanta.
— Soy su marido —Dice sin pensarlo para luego pasarla de largo por completo e ingresar a la apartada habitación al final del pasillo, un diminuto gimoteo se escapa de su garganta al verle acostado y con una mariposa en la mano, su cabeza
recae ligeramente hacia abajo con tristeza, dándole paso a su angustiado lobo — Horacio — Murmura acercándose a la vez que, incondicionalmente, un puchero se forma en sus labios, sentándose a su lado para entrelazar sus manos con sumo cuidado.
El moreno al verle y escucharle se le forma una enorme sonrisa en sus labios, iluminando su cara y toda la habitación, cómo siempre sucedía cada que sonreía, siendo como un sol, его солнце — Buenas rusito —Su voz se escucha mucho más rasposa de lo habitual,
atribuyéndolo al desuso. Y antes de que pudiera decir una sola palabra más, Horacio eleva sus manos enlazadas y deja un beso en el dorso de la pálida mano, riendo suavemente por la expresión y el notorio sonrojo del mayor.
— Tantos años y aún te pones como un tomate por algo tan banal —Dice con tono bromista antes de hacerle un gesto para que se acercará, cosa que no dudo en obedecer, envolviendo su brazo libre, con sumo cuidado, alrededor del torso del de cresta; Hundiendo su nariz
en la parte posterior de la nuca— Quiero que quites esa expresión de tu carita ruso bobo, no fue tu culpa, y aunque hubieras venido con nosotros, nada hubiera cambiado y ningún pero, tú haces un excelente trabajo como subdirector y cuidándome lobito, aunque no lo necesite —.
Volkov tararea en reconocimiento, sintiéndose contento de que el moreno estuviera bien y de ser reconocido, de saber que Horacio reconocía su esfuerzo, sin embargo la espinita estaba ahí — Aún así —Murmura separándose unos centímetros para empezar a besar las mejillas,
siguiendo por la frente, la nariz, los párpados y por último los labios pomposos del moreno, comenzando una pequeña, pero conocida, danza suave y dulce.
— Me alegra que estés bien querido mío —Susurra sobre sus labios entre pequeños besitos, riendo por lo bajo al olfatear el aroma volverse más y más dulzón, lleno alegría y amor con pequeños toques de nerviosismo también.
Fin ;)
Pido mil disculpas por publicarlo mal y recién darme cuenta ª, capaz no lo notaron pero faltaba una gran parte de la historia /llora
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