Emi Zanni Profile picture

Oct 7, 2022, 19 tweets

Hoy viernes de historias de #AdoptenNiñesGrandes, comparto un poco de mi experiencia. La idea de adoptar no era algo muy presente en mi vida. Tampoco tenía personas cercanas vinculadas a la adopción y era algo bastante ajeno a mí. Simplemente me parecía algo lindo, pero

no había pensado seriamente en hacerlo. Hace unos 3 años atrás, cuando se debatía el tema del aborto en Argentina, aparecía de vez en cuando el tema ‘adopción’. Por varias semanas el tema quedó rondando en mi cabeza y empecé a plantearme seriamente si yo sería capaz de adoptar.

Lo medité varias semanas y encontré muchas preocupaciones o excusas, pero me di cuenta de que la mayoría eran en verdad problemas o miedos propios de cualquier crianza, y que eran cosas que me podían pasar tanto con hijos biológicos como hijos adoptivos (¿alguna vez lo pensaste?)

Llegué a un punto en que me di cuenta de que sí era capaz de adoptar, entonces ¿por qué no hacerlo? Con Abel (esposo) teníamos planes de buscar un hijo biológico en el futuro próximo y comenzar la mapaternidad, así que coincidimos en la idea de formar nuestra familia

tanto por lo biológico como por lo adoptivo. Éramos jóvenes y pensábamos que iban a pasar muchos años hasta que llegara el hijo adoptivo, asique “mejor empezar con tiempo”. Averiguamos en internet sobre adopción y a las semanas comenzaba un curso informativo para

comenzar la inscripción en el RUA #Mendoza. Una cosa fue llevando a la otra y poco a poco fuimos transitando el proceso de inscripción, que en nuestro caso fue largo (casi 2 años, pandemia en medio). Aclaro que hay inscripciones mucho más rápidas y depende de cada provincia.

Una vez que estuvimos en ‘lista de espera’ lo sentimos como un gran logro y tuvimos un respiro, pero nos duró poco. A las pocas semanas nos contactaron para una posible vinculación, pero estábamos transitando una situación familiar desfavorable y decidimos que no.

3 meses después nos contactaron de nuevo para una posible vinculación; aceptamos y tuvimos una entrevista. Además de nosotros, había 3 familias más como posibles adoptantes, así que pensamos que no nos iban a llamar porque llevábamos poco tiempo esperando y, además

nuestra situación económica era inestable. Ambos estábamos desempleados y yo estaba a mil, terminando la tesis para recibirme y poder comenzar un trabajo. Dio la ‘casualidad’ que en esas semanas una de las niñas se enferma gravemente, así que deciden frenar el proceso

de selección hasta que la niña se recuperara. Una vez que esto sucediera continuaría el proceso y el juez recibiría los informes correspondientes de cada familia para la selección. La cuestión fue que cuando el juez recibió los informes, yo ya me encontraba trabajando y

sin esperarlo, unas semanas después nos llamaron del RUA avisando que fuimos seleccionados como familia adoptante de #HijaDe7 e #HijaDe5. Y no solo eso, sino que al día siguiente tendríamos nuestro primer encuentro. La cabeza a mil, intentando procesar todo eso en pocas horas.

Recuerdo que al día siguiente yo estaba re nerviosa. Las esperábamos en una plaza cerca del hogar de niños, y cuando por fin las vi se me calmó un poco la ansiedad jeje. La situación se hizo amena y pudimos conocer y charlar con las niñas. A partir de ahí tuvimos encuentros y

salidas diarias durante 3 semanas y luego se fueron a vivir con nosotros. Los primeros meses no fueron fáciles y era un sube y baja de emociones. Berrinches, momentos de charlas, paseos tranquilos, enojos, momentos de jugar, la casa en caos, cine en familia, cumpleaños, etc.

Poco a poco las cosas se fueron acomodando y ahora pareciera que las niñas siempre estuvieron con nosotros. Ellas pusieron mucho de su parte para aprender a ser hijas y entender cómo funciona una familia. Cosas básicas y naturalizadas para nosotros, no lo eran para ellas.

De nuestra parte, nos tocó aprender a ser padres medio a los golpes jaja. Es difícil afrontar tantos cambios juntos, pero la recompensa lo vale. De hecho, me llevó cerca de un año el sentirme o autopercibirme como madre, pues los vínculos y las relaciones se construyen de a poco

Hoy ya tenemos poco más de 1 año desde que estamos juntos y cuánto hemos cambiado todos. Veo fotos de cuando nos conocimos y si bien las niñas han crecido y cambiado físicamente, su semblante, su carácter, su manera de expresarse y su manera de relacionarse son diferentes.

Al principio, su manera de procesar todo esto lo resumían en la frase “ellos nos eligieron a nosotras y nosotras los elegimos a ellos” y así le explicaban a la gente que ahora éramos una familia. Y no hay más simple que eso.

Sin esperarlo, mis hijas adoptivas llegaron antes que mis hijos biológicos, y qué lindo que fue así. Ojalá ustedes pudieran escucharlas decir en momentos randoms: ‘Mamá, parece que ahora soy una niña feliz’.

Asique si están pensando en formar o agrandar la familia, no se olviden de la #Adopción. Y si están pensando en adoptar, anímense y #AdoptenNiñesGrandes.

Share this Scrolly Tale with your friends.

A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.

Keep scrolling