En este día en que revivimos la crucifixión de Jesús, te invito a adentrarte en el misterio de su Muerte con la ayuda de esta obra maestra. Te desvelo sus detalles ocultos y cómo cada personaje habla de la muerte. Todos menos uno, que habla de la vida. El que menos esperas...🧵
“El Descendimiento”, que está en el Museo del Prado, fue pintada antes de 1443 por Rogier van der Weyden, uno de los grandes maestros del arte flamenco.
Es una pieza de dimensiones enormes: mide más de dos metros de alto y casi tres de ancho. ¡Imponente en persona!
Una de sus curiosidades es que fue encargada por el gremio de ballesteros de Lovaina (Bélgica), por eso, hay varias ballestas ocultas en el cuadro. Si quieres descubrirlas tú mismo antes de que lo haga yo, lo puedes descargar aquí en ultra alta definición commons.wikimedia.org/wiki/File:El_D…
Si has seguido leyendo, aquí te las muestro yo. Fíjate en las esquinas superiores del cuadro principal. La ornamentación tiene forma de ballesta pero si miras dentro puedes ver dos ballestas fielmente dibujadas
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Pero aún hay más! 🤯 Las propias figuras principales adoptan una extraña posición en forma de ballestas.
Llama la atención el paralelismo absoluto entre Jesús y María. Y es que este cuadro no solo es una obra maestra del arte flamenco, es una verdadera meditación visual sobre la Pasión de Cristo y el dolor de María.
Van der Weyden no buscaba el realismo óptico, sino la emoción, y lo logra con expresiones desgarradoras, gestos teatrales y un fondo dorado que hace flotar a las figuras. Nada distrae del sufrimiento.
Frente a la actitud de María en las representaciones de la Edad Media, donde no mostraba signos de debilidad humana, ahora el arte comienza a poner su acento en su dolor. La Compassio Mariae nos habla de la pasión de la Virgen unida a la de su hijo.
El artista, de hecho, nos presenta a una María que se desmaya, al límite del dolor humano, cuando le entregan el cuerpo de su hijo muerto. Fíjate en el color de su piel, mucho más lívido incluso que el del cadáver de Jesús.
¿No nos decían siempre nuestras madres que cuando nos pasaba algo malo a ellas les dolía más que a nosotros? Esa com-pasión de madre es la que quiere reflejar el cuadro. La humanidad de María se compensa con sus amplios ropajes azules, color de la divinidad.
¿Y el resto de personajes? Comenzamos por María la madre de Santiago y de José. Algunos le llaman también la de Cleofás. Impresiona el dolor de esta discípula de Jesús con el rostro cargado de lágrimas que trata de secar sin conseguirlo.
A su lado, el apóstol Juan, el discípulo amado, el único de los doce que acompañó a Jesús al pie de la cruz, tiene la mirada perdida y los ojos rojos de tanto llorar. Trata de sujetar el cuerpo inerte de María, a quien Jesús le acaba de entregar como madre.
La mujer de verde que también sujeta a María es Salomé, la madre de los Zebedeos (Santiago y Juan) emparentada familiarmente con la propia virgen. De ahí la similitud de sus rostros y el del color de pelo con su hijo Juan. Su llanto es más comedido.
El anciano es Nicodemo, fariseo seguidor de Jesús. No llora, pero su gesto es de hondo pesar. Sujeta a Jesús con la devoción con la que los sacerdotes toman la custodia, sin tocarla directamente, ayudados por el paño de hombros. Nos muestra a Jesús como se muestra el Santísimo.
El muchacho subido a la escalera que ayuda a bajar a Jesús no es un personaje bíblico, aunque podría ser uno de los criados de José de Arimatea. Sujeta en sus manos los clavos llenos de sangre. Porta un talit, o manto judío de oración, con el que los judíos se suelen enterrar
José de Arimatea, de quien la Biblia dice que era rico, aparece con vestiduras lujosas, pero desaliñado, con la túnica desabrochada, el tocado revuelto y sin afeitar. La muerte de Jesús le pilló por sorpresa, pero corrió a pedir permiso a Pilato para enterrar dignamente a Jesús
La obsesión de Van der Weyden por los detalles daría para 10 hilos solo con este cuadro. Yo te invito a fijarte hoy solo en cómo pinta cada pelo y cada hilo de oro del vestido y en esta mancha de sangre que cae de la mano de Jesús
Siguiendo con los personajes, este lleva el tarro con mirra y áloe con el que embalsamaron el cuerpo de Jesús. Seguramente será un sirviente de Nicodemo que es quien, según la Biblia, llevó cien libras de esa mixtura.
Y finalmente, retorciéndose de dolor, María Magdalena. Una gota cae de su cara llena de lágrimas. El pasado pecador que revelan sus ropas, menos discretas que las del resto de mujeres, se actualiza con un cíngulo con la inscripción de Jesús y María, símbolo de la castidad.
Pues ya estaría el repaso a los 8 personajes que acompañan a Jesus y a María en sus horas más tristes. Todos ellos nos hablan de la muerte y de la fe que no huye del dolor, sino que acompaña y permanece junto a los que sufren.
Pero, ¿Y el personaje que dije al principio que hablaba de la vida y no de la muerte? Dije también que era el que menos te podías esperar…
Efectivamente, aquí está el noveno personaje de quien solo queda el cráneo y un fémur… ¿Pero de quién se trata?🤔
El cráneo, en los cuadros de la crucifixión de Jesús, siempre hace referencia al nombre del monte donde ocurrió, el Gólgota o Calvario, que significa "lugar de la calavera". La tradición afirma que bajo ese monte estaba enterrado Adán, ¡así que ese es el personaje que faltaba!
¿Y por qué digo que habla de la vida y no de la muerte, siendo un esqueleto?
Porque si por el pecado de Adán vino la muerte al mundo, por Jesús, nuevo Adán, la muerte es vencida para toda la humanidad. Jesús, por su obediencia al Padre, reparó el mal que causó la desobediencia del primer hombre.
Este mensaje queda más claro si abrimos un poco el zoom sobre la calavera.
Las plantas que florecen junto a Adán nos anuncian la resurrección que vamos a celebrar pronto y que da sentido a tanto dolor, tanta angustia y sufrimiento. La terrible tensión que la obra transmite no nos hunde sino que deja abierta la puerta a la esperanza.
Aparte de ese pequeño faldón de naturaleza, en este cuadro, hay una ausencia total del paisaje, que el autor ha tapiado con un irreal fondo dorado. ¿Por qué? Porque tú eres el espectador. El cuadro te interpela, te mete dentro del misterio.
Recuerda que no es un cuadro solo para admirarlo sino para meditarlo, como un evangelio pintado que te dice: Todas tus lágrimas tienen sentido porque hay uno que se lo ha dado y lo ha hecho por puro amor a ti. Después de la cruz, hay esperanza. ¡Nos vemos en Pascua florida! #FindelHilo
Recuerda darle a repostear, citar, me gusta, archivar, etc, al primer tuit (no a este) para que el algoritmo entienda que este hilo mola y lo comparta a más gente.
Y gracias a @txominperez por la sugerencia para este hilo. ¡He aprendido mucho gracias a ti compañero!
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