Pocas calumnias resultan tan absurdas como negar la existencia de huelgas durante el franquismo. Además de la mencionada oleada de 1946-1947, durante la dictadura florecieron cientos de movilizaciones. En este este hilo recordaremos algunas de las más relevantes e icónicas:
- Huelga del tranvía en Barcelona (1951): en marzo de 1951 un aumento en el precio del tranvía público provocó la primera gran movilización de la dictadura.
La protesta comenzó como boicot, dejando los ciudadanos de utilizar dicho medio de transporte.
Pero pronto engarzó con el malestar general debido a las duras condiciones de posguerra, estallando numerosas manifestaciones de carácter espontáneo por toda la ciudad. El régimen respondió con represión y detenciones, para finalmente terminar reduciendo el precio del tranvía.
Esta pequeña victoria recordó a los trabajadores españoles una gran lección: no todo estaba perdido, con acción y movilización era posible lograr algunas conquista. Abriendo la puerta a cientos de protestas por todo el mapa.
- Huelgas industriales de 1956: comenzará en Pamplona cuando obreros de diferentes fábricas se levanten reivindicando una subida salarial. Las protestas se extenderán rápido por las provincias vasco-navarras, y posteriormente por toda España.
Según el historiador Manuel Tuñón de Lara, los huelguistas podrían alcanzar un total de 150.000, en todo el Estado. Las mejoras salariales logradas en algunos sectores, encendieron la chispa, dando paso a una oleada de protestas que se prolongó hasta 1958.
- Los Sucesos de 1956: en febrero tuvo lugar la primera gran movilización estudiantil contra la dictadura. Esta, será duramente reprimidas por las autoridades junto a los universitarios falangistas del SEU, pero encenderá la llama del movimiento estudiantil antifranquista.
- Huelga de la Camocha (1957): en Gijón, en protesta contra las duras condiciones laborales. Considera por muchos como el origen de las CCOO, pues será una comisión de trabajadores la que termine negociando directamente con la patronal, en lugar de acudir al Sindicato Vertical.
- La "Huelgona" de 1962: iniciada de nuevo en las minas asturianas, tras el despido de unos trabajadores, extendiéndose pronto por toda la provincia. La movilización llegó a tal punto que el Régimen declaró el estado de excepción, aplicando una feroz represión.
No obstante, la represión no hizo más que aumentar la solidaridad, extendiéndose las huelgas a todo el país, organizándose masivas manifestaciones. El historiador italiano Emanuele Treglia, cuantificia unos 300.000 trabajadores movlizados en 38 provincias.
Además de ser la mayor movilización obrera hasta el momento, la relevancia de esta recae en su carácter organizado, contando con una amplia participación sindical y un marcado contenido político, abriendo una nueva etapa en el movimiento obrero antifranquista.
A estas les seguirán una intensísima oleada de huelgas, manifestaciones y protestas, especialmente a finales de los sesenta e inicios de los setenta. En las cuales la presencia de las CCOO y el PCE será más que notable, otorgando a estas un importante
carácter político, que superaba el espontaneísmo y economicismo de las primeras huelgas.
Hemos destacado algunas de las más importantes y relevantes, pero podríamos mencionar cientos y cientos más, especialmente a nivel local.
Por tanto, resulta más que ridículo negar la existencia de huelgas durante el franquismo. Además, es preocupante que esta supuesta ausencia sea interpretado como algo positivo, cuando de serlo solo reflejaría la represión a la que dicha dictadura,
sometería a la clase trabajadora. Y, por supuesto, la hubo. Pero no pudo impedir la fuerza y organización obrera, que logró alcanzar importantes victorias, dignas de ser recordadas hoy. ¡Que no caigan en el olvido!
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