Hay tres tipos de variaciones de la rotación y geodinámica de la tierra que influyen en el clima:
1. Bamboleo del eje o precesión axial (como los trompos).
2. Cambios en la oblicuidad del eje (inclinación del eje respecto al sol).
3. Cambios en la excentricidad de la órbita terrestre.
4. Excursiones aceleradas del polo norte magnético (como la que está ocurriendo actualmente).
El geofísico Milankovitch determinó las duraciones de las tres primeras:
- El ciclo de la precesión del eje de la Tierra (el bamboleo del eje) es de ~26.000 años.
- El ciclo de la inclinación axial (oblicuidad del eje) es de ~41.000 años.
- El ciclo de la excentricidad de la órbita de la Tierra alrededor del Sol es de ~100.000 años.
Las excursiones del polo norte magnético ocurren debido a algún tipo de movimiento del núcleo de hierro de la Tierra. Pueden derivar en la inversión de los polos aproximadamente cada 200.000-300.000 años, pero con gran variabilidad. El periodo geomagnético actual (periodo Brunhes-Matuyama) dura ya 780.000 años, por lo que algunos científicos esperan una inversión de los polos en unos pocos cientos de años.
El primer ciclo de ~26.000 años, el de la precesión o bamboleo del eje (el movimiento similar al de los trompos), tiene una influencia especialmente notable en el cambio climático en climas monzónicos y regionales (aunque en el Pleistoceno tardío el ciclo dominante fue la excentricidad de la órbita). Se especula que dichos 26.000 años del ciclo del bamboleo se pueden descomponer a su vez en cuatro ciclos de unos 6.500 años.
Coincide que empezando a contar desde hoy hacia atrás, el primer cambio drástico en el clima y en los ecosistemas ocurrió hace aproximadamente 6.000-6500 años. Su huella más visible es la desertización del Sahara, coincidiendo con el fin del período húmedo africano conocido como el Holoceno Húmedo.
El segundo cambio drástico tuvo lugar hace ~11.700-13.000 años, unos 6.500 años antes del primero, coincidiendo con el periodo llamado Younger Dryas, un período de enfriamiento muy abrupto seguido de un calentamiento también muy abrupto. La extinción de gran número de especies durante este periodo es un tema debatido, pero muchos la asocian con ese cambio climático significativo.
El tercer cambio climático drástico tuvo lugar hace 18.000-19.000 años, otros ~6.500 años antes del Younger Dryas, cuando el planeta estaba comenzando a salir del último máximo glacial. Las temperaturas globales comenzaron a aumentar muy rápidamente, lo que implicó profundos cambios en los ecosistemas.
La hipótesis de algunos científicos es que estos tres últimos cambios drásticos en el clima y en los ecosistemas coincidieron con excursiones geomagnéticas. Postulan que el cambio de hace 11.700-13.000 años en el que tuvo lugar la extinción del Younger Dryas coincidió con la excursión geomagnética de Gotemburgo. Y postulan también que el cambio climático de hace 18.000-19.000 años ocurrió también por una excursión geomagnética, denominada Hilina Pali.
Precisamente, en la actualidad estamos experimentando una excursión geomagnética excepcional, en la que el polo norte magnético viene moviéndose desde Canadá hacia Siberia aceleradamente desde 1859 (año de la mayor tormenta geomagnética solar jamás registrada).
Coincide que desde el último evento de cambio climático excepcional han pasado ya unos 6.500 años y que han pasado ya mucho más de 300.000 años desde la última inversión de los polos. ¿Nos acercamos a algún cambio climático severo?
En cualquier caso no hay nada de qué preocuparse, primero porque no hay evidencia definitiva sobre su inminencia; segundo porque no podremos hacer nada al respecto si ocurre; y tercero porque, dada la incertidumbre de los periodos geológicos, dicho cambio climático severo podría ocurrir en cualquier momento en los próximos… 1000-5000 años. Para entonces, de esta generación creo que solo estarán vivos Putin y Kim Jong-um, si atendemos a sus declaraciones… (😀).
No obstante, parece obvio que a la vista de la complejidad de los ciclos terrestres en juego, cualquier hipotético cambio climático drástico no tendrá nada que ver con tu viejo Volskwagen, ni con que hayas puesto al máximo la calefacción cuando hace un frio pelón, ni con las flatulencias de las vacas.
El CO2 tiene un claro efecto invernadero, pero está casi a niveles de saturación. Aunque duplicáramos el CO2 en la atmósfera, el efecto sobre el calentamiento sería muy pequeño, debido a la naturaleza logarítmica de su absorción del calor.
Share this Scrolly Tale with your friends.
A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.
