Juanjo Prego Profile picture
Periodista, intento contar un poco lo que ocurre en Rusia, a veces acierto y a veces no. También youtuber en https://t.co/nIn0nJK8RJ

Jul 14, 11 tweets

Buenos días. Hilo del día 1.602 de la guerra entre Rusia y Ucrania. Kiev resiste. Y la defensa pechil del complejo petroquímico "Gazprom Neftkhim Salavat" en Bashkiria ha vuelto a dar muestras de su buen hacer.

El gasto público en Rusia está desbocado (cosa que ya sabíamos). Se estima que el gasto federal de 2026 podría dispararse hasta los 490.000 millones de euros (49 billones de rublos), superando con creces el plan inicial de 441.000 millones de euros.

En la primera mitad de este año, Rusia ya ha consumido el 55% de todo lo presupuestado para 2026. En los primeros 9 días de julio, el gasto diario se disparó un brutal 63% frente a julio de 2025.

Este ritmo ha dejado un enorme agujero financiero. En la primera mitad del año, el déficit del presupuesto federal alcanzó los 57.310 millones de euros, a pesar de que solo en junio se registró un pequeño respiro con un superávit de 1.960 millones... Gracias Trump.

La crisis de la gasolina en Rusia entra en una fase crítica: ya afecta a hospitales, bomberos y servicios públicos. Las compras de combustible del Estado se están retrasando de forma preocupante porque las distribuidoras prefieren no venderle al Gobierno.

Durante mayo y junio, las licitaciones públicas de combustible que quedaron desiertas, se cancelaron o tuvieron que repetirse se han triplicado en comparación con el año pasado, según revela un análisis de Izvestia.

Para que lo entendáis fácil: los contratos del Estado tienen precios fijos. Como el coste de la gasolina sube tan rápido en la calle, a las empresas no les sale rentable ese precio congelado y prefieren vender a clientes privados.

Los ejemplos son alarmantes: un hospital de Samara no pudo comprar 8.500 litros de gasolina por 5.800 euros porque nadie quiso participar. Lo mismo le pasó a un centro de rehabilitación en Leningrado al intentar adquirir 28.000 litros de combustible.

Tampoco se libra la administración de Tambov, sin proveedor para su flota pese a ofrecer 20.000 euros. Bomberos en Stávropol o los servicios de Vladímir (con concursos desiertos por 22.000 euros) han tenido que hacer verdaderos malabares para conseguir suministro.

No hay un rublo pero esta rusita pide que se paguen 20.000 rublos (al final se conforma con 10.000 rublos, unos 100 euros) por dron derribado. Un plan sin fisuras.

Os dejo un ratito con otra puerta al infierno que ha aparecido en Novosibirsk... Los vecinos se han quedado sin agua... quizá si vajan llegan hasta las Malvinas (antípodas rusas... bueno, una de ellas). ¡Cuídense!

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