, 17 tweets, 5 min read Read on Twitter
Corría 1869 y la Guerra que la infame Triple Alianza impuesta al Paraguay llegaba a su fin. El país que supo lograr el pleno empleo, alfabetizar a su población y florecer como ninguno de sus vecinos estaba en ruinas y desangrándose.
Los aliados arrasaban todo a su paso.
Lo que quedaba del ejército paraguayo con Solano López a la cabeza estaba en forzosa retirada. Ya no quedaban combatientes veteranos y casi todos los hombres jóvenes habían muerto. El ejército era seguido por muchas mujeres que después de las batallas atendían a los heridos.
También tenían la dolorosa tarea de enterrar a los muertos, en muchos casos se trataba de sus maridos, hermanos e hijos.
En la batalla de Avahí los paraguayos ofrecieron una heroica resistencia que no les dió la victoria pero que le produjo a los brasileños 3 mil bajas.
En esa batalla fue herido el general brasileño Osorio. El fragor fue tal que cuando las mujeres salieron del monte para socorrer a los heridos y rescatar los cuerpos de los muertos, la caballería brasileña cargó contra ellas y fueron muertas a lanzasos o pisadas por los caballos.
Se había cumplido la profecía de Sarmiento quién había dicho poco antes de dicha batalla: "La guerra no está concluída, aunque aquel bruto (Solano López) tiene 20 piezas de artillería y 2000 perros que habrán de morir bajo las patas de nuestros caballos"
Después agregó...
"Ni la compasión mueve ese pueblo, rebaño de lobos".
Pero Sarmiento y Mitre no fueron los únicos genocidas de esa contienda, hubo otro aún peor, el Conde d' Eu, yerno de Pedro II, quien reemplazó a Caxias en la dirección de la guerra.
Fue un asesino atroz, un sádico incomparable
El peor de sus crímenes fue sin dudas el que ocurrió después de la terrible batalla de Acosta Ñú.
El ejército paraguayo ya no contaba con hombres para enfrentar al enemigo por lo que hubo que reclutar a niños de entre 6 y 15 años para intentar oponer alguna resistencia.
La guerra ya estaba perdida para Paraguay y lo único que su valiente pueblo podía hacer era vender muy cara su derrota. El ejército brasileño se hizo cargo casi en soledad de las operaciones en el último período de la guerra y cometió las atrocidades más espeluznantes.
En Acosta Ñú el 16/08/1869 3500 niños paraguayos junto a lo que quedaba de veteranos del ejército enfrentó a 20.000 soldados brasileños.
Muchos niños opusieron una resistencia que de tan heroica se convirtió en legendaria, ante la falta de municiones utilizaron piedras y tierra.
Los niños más grandes se pusieron barbas postizas para simular ser combatientes adultos, utilizaron las bayonetas de sus rifles descargados y lanzas improvisadas con cuchillos con una bravura similar y hasta superior a la de muchos veteranos y experimentados soldados.
Le produjeron cuantiosas bajas al enemigo pero no alcanzó más que para resistir durante unas sangrientas 8 horas. Fueron finalmente vencidos, en realidad ya lo estaban antes de comenzada la batalla. Fue una verdadera carnicería dantesca.
Casi todos los niños murieron en acción y después fue cuando se cometió el hecho más atroz y sin precedentes para la época, un verdadero genocidio.
En el lugar de la batalla había altos pastizales en donde yacían niños y soldados muertos o heridos.
Algunos niños durante el combate se aferraban a las piernas de los soldados brasileños, en su mayoría esclavos negros reclutados a la fuerza, para rogarles que no los mataran. Los pedidos no fueron escuchados y fueron todos degollados sin piedad alguna.
Aún faltaba lo peor.
Las mujeres salieron del monte para socorrer a los heridos y para recuperar a sus muertos. El genocida Conde d' Eu ordenó incendiar los pastizales para exterminar a todo ser vivo en ellos. Lo que se vio a continuación supera cualquier pesadilla que alguien pueda tener.
Los niños heridos corrían hasta sus madres prendidos fuego y al abrazarse a ellas morían ambos carbonizados. A los que lograron salir de los pastizales con sus cuerpos hechos llagas vivas los degollaron , madres e hijos por igual. Un hecho inédito en la historia de la humanidad.
La orden que dio el Conde d'Eu fue: "Hay que incinerar hasta los fetos que las mujeres lleven en sus vientres". La orden se cumplió a la perfección.
Sarmiento al terminar la guerra dijo: "Si hemos vencido es porque hasta los niños paraguayos hemos matado".
Este es el precio que Paraguay tuvo que pagar por haberse atrevido a hacer lo contario a lo que el imperialismo y sus lacayos regionales pretendían imponer.

Todos los 16 de agosto se celebra el día del niño en Paraguay en conmemoración a aquellos pequeños héroes.

🇦🇷✌🇵🇾
Missing some Tweet in this thread?
You can try to force a refresh.

Like this thread? Get email updates or save it to PDF!

Subscribe to Patria Libre 🇦🇷✌
Profile picture

Get real-time email alerts when new unrolls are available from this author!

This content may be removed anytime!

Twitter may remove this content at anytime, convert it as a PDF, save and print for later use!

Try unrolling a thread yourself!

how to unroll video

1) Follow Thread Reader App on Twitter so you can easily mention us!

2) Go to a Twitter thread (series of Tweets by the same owner) and mention us with a keyword "unroll" @threadreaderapp unroll

You can practice here first or read more on our help page!

Follow Us on Twitter!

Did Thread Reader help you today?

Support us! We are indie developers!


This site is made by just three indie developers on a laptop doing marketing, support and development! Read more about the story.

Become a Premium Member ($3.00/month or $30.00/year) and get exclusive features!

Become Premium

Too expensive? Make a small donation by buying us coffee ($5) or help with server cost ($10)

Donate via Paypal Become our Patreon

Thank you for your support!