Queridos amlovers:
Entiéndanlo bien, si ser felices es no mirar que muchos mueren en hechos violentos, desaparecen o se tienen que ir a vivir a otro lado por la inseguridad, entonces aplican el dicho de: "no me importa mientras no me pase a mi o a mi familia".
Si ser felices es sentir alegría mezquina porque "ganaron" la presidencia (y quizá gubernatura y/o alcaldía) y sacaron del poder a los "prianistas", pues qué triste porque no se han dado cuenta (o no quieren) que muchos "prianistas" y de los peores están con esos que ganaron.
Inclusive el presidente anduvo de partido en partido, no se les olvide. ¿Había corrupción en sexenios pasados? Sí, mucha. Sigue habiéndola. No se termina por dicho, decreto o "predicando con el ejemplo", sino aplicando la ley. Ésta, por desgracia, no se ha aplicado como se debe..
... desde hace muchos sexenios, es parcial, a modo. ¿Les hace felices la desgracia de los otros, porque esos no eran morenistas? ¿De qué partido eran las víctimas de feminicidio/homicidio? ¿los periodistas, activistas, hombres, mujeres y niños asesinados por delincuentes?
Si la cancelación de mega proyectos y cierre de empresas les hace felices, recuerden que mucho se mueve por la producción para la generación de empleos. Eso se llama ENVIDIA.
En fin, tienen todo para ser felices: desprecio por los demás porque "perdieron"; indiferencia...
... por los huérfanos, viudas y por los padres que han perdido hijos; apatía por conocer leyes que podrían perjudicarlos, y sobre todo, la gran satisfacción de ver que instituciones que -con todo y sus imperfecciones- apuntalaron al país se están resquebrajando, queridos...
... amlovers: eso no es felicidad. Es ser soberbio, arrogante e IGNORANTE, tal como su mesías.
Vamos, ni empatía sienten. #MexicoReflexivo
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En 2002, unos 40 a 50 terroristas armados tomó al teatro Dubrovka, en Moscú. Su exigencia fue la retirada de las fuerzas rusas de Chechenia y el fin de la Segunda Guerra de Chechenia. Los terroristas tenían mucho explosivo; los más letales en el centro del auditorio.
Con 850 rehenes, entre ellos varios extranjeros, con accesos largos y nada propicios para las fuerzas liberadoras, el escenario se presentaba complicado y la única alternativa era la negociación. Con ésta se logró la liberación de algunos rehenes, aunque otros fueron asesinados.
Al cuarto día, se inyectó un poderoso gas por los ductos de la ventilación del teatro, a la vez que entraron los miembros de las fuerzas gubernamentales. Al final, murieron 170 personas entre ellas la mayoría de los terroristas y algunos rehenes. 700 personas resultaron heridas.