¿Cómo están, estimados?

Prepárense un cafecito, consigan unas medialunas y denle al chirimbolo ese del "Remind me of this in..." porque es hora de un hilo.

¿El tema de hoy?

Geopolítica, o...

CÓMO JUGAR AL TEG EN ESCALA 1:1 CON MILES DE MILLONES DE PIEZAS HUMANAS.
Van a encontrar docenas de definiciones, pero a grandes rasgos, todas más o menos dicen que la geopolítica es la disciplina que estudia cómo los espacios geográficos, sus rasgos y la interacción del ser humano con ellos, influyen en la política y las relaciones internacionales.
Si te parece complicado, pensá en cualquier partido de TEG que hayas jugado.
Si jugabas a conquistar Oceanía porque se hacía rápido y te daba ejércitos gratis con cada turno, o si odiabas Egipto porque te venían de todas partes, felicitaciones, hacías un análisis geopolítico.
A riesgo de simplificar demasiado las cosas, la geopolítica es ver al mundo como un gigantesco tablero de TEG donde cada región país tiene ventajas y desventajas por su posición y características, y en el que la victoria depende de cómo las aproveches en una estrategia coherente.
Hay infinidad de pensadores geopolíticos, y muchos de ellos (sobre todo los que le dieron cuerda a los nazis) le dieron una mala reputación a la disciplina... pero es fascinante ver de cerca a algunos y notar cómo sus ideas moldearon el mundo sin que lo sepamos.

¿Largamos?
Empezamos con un norteamericano, Alfred Thayer Mahan, marino e historiador, que saltó a la fama con dos libros: "La Influencia del Poder Naval en la Historia, 1660-1783" (1890) y "La Influencia del Poder Naval sobre la Revolución Francesa y el Imperio, 1793-1812" (1892).
A Mahan lo consumía una pregunta: ¿qué habían hecho los grandes imperios de la época (sobre todo el Reino Unido) y los que se habían quedado en el camino (Holanda y España) para ser... bueno, grandes imperios?
Siendo marino, el corazoncito le tiró a la hora de la respuesta.
En la opinión de Mahan, todos los grandes imperios post-renacentistas habían llegado a serlo por tener poder naval. En tiempos de paz, para comerciar con seguridad y proteger su marina mercante, y en tiempos de guerra, para controlar los mares y negárselos a sus enemigos.
¿Y cuáles eran las herramientas de ese poder naval? La marina mercante, que es la pata comercial y de abastecimiento; y la flota militar, que protege a la marina mercante y las vías comerciales marítimas e impone el control del mar en tiempos de guerra.
No se trataba sólo de tener barcos a rolete, sino también de contar con la infraestructura necesaria para generar y sostener esos barcos: puertos, astilleros, bases navales, estaciones carboneras (escribía a fines del siglo XIX), escuelas navales y de náutica, ya se dan una idea.
Ahora bien, tenías poder naval, ¿qué hacías con él? Marcabas presencia en las vías marítimas, te asegurabas la apertura y el control de mercados, establecías y sostenías colonias para abastecerte de recursos, y apoyabas desde el mar a tus ejércitos en caso de guerra.
Mahan compartía con los inmobiliarios la importancia de tres elementos claves: ubicación, ubicación y ubicación. Si tenías salida al mar, bien, pero mejor si te daba acceso a las grandes rutas comerciales. Y si no, pregúntenle a Rusia, que tiene una enorme costa al pedo.
También era fundamental controlar los "puntos de estrangulamiento", decía Mahan.
¿Kéjeso?
Los cuellos de botella que la geografía le impone al comercio marítimo puntos como Gibraltar, Suez, Malaca, Cabo de Hornos, Adén, el estrecho de Ormuz, Cabo de Buena Esperanza, puntos así.
Controlar los puntos de estrangulamiento marítimo equivalía a ser dueño de la cabina de peaje del comercio global y por ese simple hecho tener un puñal apuntando a las pelotas de tus rivales.
Y adivinen quién controlaba casi todos esos puntos en la época en que Mahan escribía.
Mahan también tuvo una obra menos conocida, "El Problema de Asia", donde decía que los conflictos de la época se reducían ala disputa entre las potencias navales (EEUU, Alemania, Japón) y las terrestres (Francia, Rusia) por apoderarse de una amplia zona de Asia "en discusión".
Para EEUU, Mahan dio el sostén teórico para las tres grandes maniobras que la catapultaron como potencia global:
Primero, la Guerra Hispano-Estadounidense (1898), que terminó de echar a España de América e hizo del Caribe un lago yanqui y de Filipinas su primera colonia formal.
Luego, el apoyo a Panamá para separarse de Colombia (1903), que le dejó a EEUU los derechos para tener su propio punto de estrangulamiento comercial.
Y finalmente, la gira global de la "Gran Flota Blanca" (1907-1909), que le mostró al mundo que EEUU podía llegar donde quisiera.
Mahan fue uno de los grandes pensadores geopolíticos de EEUU y un ídolo institucional de su Armada, que cada veinte o treinta años lo recuerda poniéndole su nombre a un destructor.
La influencia de Mahan en sus tiempos fue formidable. Básicamente, si eras un oficial naval en esa época en cualquier país, usabas a Mahan de machete para militar la expansión de tu marina... especialmente si tu liderazgo político se probaba el traje de potencia global.
Mahan fue el sustento teórico para carreras armamentistas navales en todo el mundo (incluso acá entre Argentina, Brasil y Chile).
En el caso del Imperio Alemán, la tara del Kaiser de querer serrucharle el mar a los británicos fue una de las causas de la Primera Guerra Mundial.
Pero mientras cada país que quisiera mostrarse como potencia estaba enloquecido construyendo buques de guerra cada vez más grandes y potentes, ya estaba apareciendo alguien para desmentir y corregir a Mahan.
Y en el país menos pensado: el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda.
En 1904 el británico Halford Mackinder publicó un artículo (luego libro) titulado "El Pivote Geográfico de la Historia", donde en una especie de Guido Kaczka a la inversa, le decía a Mahan que "estaba bien, pero no tan bien".
Veamos ahora a qué se refería.
Para empezar, Mackinder decía que Mahan tenía toda la razón... siempre y cuando se lo leyera como un análisis histórico del surgimiento de los imperios en los siglos XVI a XVIII.
En el siglo XX que nacía, la cosa había cambiado demasiado y los fanboys de Mahan no lo veían.
Primera diferencia: en el siglo XX ya no había grandes espacios por conquistar y todo tenía ya una bandera clavada. El mundo era un sistema de suma cero donde era imposible construir un nuevo imperio sin enredarse en guerras violentas y contraproducentes con los ya existentes.
Segunda diferencia: el poder naval había sido insuperable durante toda la historia en los campos vitales del transporte y las comunicaciones... pero gracias a chirimbolos nuevos como el tren y el telégrafo, el mar había dejado de ser la mejor autopista de comunicaciones a mano.
Como resultado, un imperio podía desarrollarse, integrar su territorio y mantener comunicaciones rápidas sin necesidad ineludible de desarrollar poder naval en ningún punto.
Y más aún, la tecnología le daba más chances a las potencias terrestres de defenderse de las navales.
Pero Mackinder no se quedó solo en eso, porque agarró un mapa de la época, lo estudió a la luz de las comunicaciones existentes, la tecnología y la disponibilidad de recursos, e inventó una división del mundo en clave de su teoría geopolítica.
Para Mackinder, el mundo se dividía en tres componentes:
* Una Isla Mundial (Eurasia y África) que concentraba tamaño, población y recursos.
* Las islas exteriores a la Isla Mundial, sobre todo las Británicas y Japón.
* Un "Creciente Exterior" compuesto por América y Oceanía.
Pero la Isla Mundial tenía espacio suficiente como para subdividirse en dos grandes regiones: un Área Pivote o "Heartland", rodeado por un "Creciente Interior" o "Creciente Marginal" que abarcaba Europa Occidental, África, Medio Oriente, Asia Meridional y Asia Oriental.
Ese Heartland era lo que le quitaba el sueño a Mackinder. Abarcando desde el Volga hasta el Yangtzé y desde el Ártico al Himalaya, tenía la dotación de recursos y la ubicación perfecta para ser el trampolín hacia el control de la Isla Mundial y de la mayoría absoluta del mundo.
Y con los avances de la época, por primera vez en la Historia era posible que la potencia que dominara el Heartland (léase Rusia) pudiera aspirar al dominio mundial sin que Londres pudiera impedirlo, teniendo así que meterse sus flotas en su imperial ojete.
Bozhe, Tsar'ya khrani!
Pero... espada de doble filo. Todos hablan del General Invierno como el gran defensor de Rusia, pero más importante era el General Rusia Es Demasiado Enorme Para La Logística de Cualquier Conquistador.
Bueno, con el tren y el telégrafo ese general corría riesgo de pasar a retiro.
Lo que anticipaba Mackinder, entonces, era que Rusia tenía la posibilidad material de aspirar al dominio mundial... pero que por primera vez era tecnológicamente factible sacarle a Rusia el núcleo de su Estado en Europa Oriental, y por ende arrebatarle el control del Heartland.
En 1919 Mackinder resumiría su teoría y anticipaba cómo evolucionaría la lucha por el poder global de manera bastante poética:
"Quien gobierna Europa Oriental domina el Heartland;
quien gobierna el Heartland domina la Isla Mundial;
quien gobierna la Isla Mundial domina el mundo."
La visión de Mackinder sobre el Heartland se manifestaría de diversas maneras: el apoyo británico a Japón en la guerra contra Rusia, el frente oriental de la Primera Guerra Mundial, el pacto germano-soviético de 1939 y finalmente la invasión alemana a la URSS en 1941.
Respecto a Adolf hay que decir que su loca aventura rusa no venía de leer a Mackinder sino a pensadores bien deutsche como Karl Haushofer, que mechaban la teoría del Heartland con los mambos clásicos de la geopolítica alemana: el Estado como ser vivo, el espacio vital y coso.
Haushofer dividía al mundo en cuatro "panregiones" (Panamérica, Euráfrica, Panrusia y Panasia), cada una con una potencia dominante (EEUU, Alemania, la URSS y Japón, respectivamente)... pero si Alemania le kirchnereaba el Heartland mackinderiano a la URSS, tanto mejor.
Aún cuando Hitler viera el mapa del Heartland y su cabecita loca lo tradujera como "Lebensraum", la Segunda Guerra Mundial parecía demostrar los conceptos de Mackinder a la perfección.
Y sin embargo, antes de que terminara le había salido un crítico.
Peor, uno ya muerto.
Nicholas Spykman, politólogo de origen holandés naturalizado norteamericano, había muerto de cáncer a los 49 años en 1943, pero no sin antes dejar un par de libros: "La Estrategia de los EE.UU. en la Política Mundial" (1942) y el póstumo "La Geografía de la Paz" (1944).
Con el fervor del patriota inmigrante, la preocupación de Spykman era lo que le podía pasar a EEUU cuando terminara la guerra. En su opinión, lo peor que podía hacer EEUU era desentenderse del resto del mundo y volver al aislacionismo como después de la Primera Guerra Mundial.
Spykman se consideraba discípulo crítico de Mahan y Mackinder, y de este último tomó su mapa. La crítica venía de aplicar los 40 años que habían pasado desde que Mackinder publicara su tesis para hacerle otro Guido Kaczka inverso: está bien... pero no tan bien.
En su visión del mundo de posguerra, Spykman reconocía que la URSS iba a tener una posición formidable por el simple hecho de ser la gran potencia terrestre de Eurasia, y que eso la convertiría en un factor de estabilidad o en un problema potencial.
Y no se hacía ilusiones.
Ahora, Spykman le daba la derecha a Mackinder en que como dueña del Heartland, la URSS tenía un tremendo poder que podía proyectar a través de Eurasia, junto con una posición defensiva que venía de demostrar su validez ante los nazis.
Pero eso era toda la derecha que le daba.
El Heartland, para ponerlo de manera simple, era demasiado grande hasta para los rusos. Las chances de que la URSS pudiera integrar todo su territorio con los medios de la época (trenes, automóviles, aviones, radio, telégrafo, etc.) para sacarle el máximo provecho eran ínfimas.
Peor aún, casi toda la tierra fértil y las materias primas de la URSS estaban en su parte europea al oeste de los Montes Urales, por lo que la URSS podía jugar fuerte en Europa pero no tanto en Asia Central, como quedaría claro en Afganistán unas décadas después.
¿Qué significaba todo esto?
Que la URSS sería un actor de temer, que muy probablemente sería hostil hacia EEUU y que atacarla sería un suicidio... pero que por todas esas debilidades estructurales le iba a faltar el aliento para cualquier aventura expansionista a gran escala.
Eso cambiaba de raíz el problema que tendría que afrontar EEUU si la posguerra terminaba en una confrontación con el Oso.
¿Por qué?
Porque no hacía falta ir a buscar al Oso para liquidarlo, sino impedirle que saliera de su cueva.
Y acá Spykman retocó el mapa de Mackinder.
Spykman conservaba al Heartland como región central de una Isla Mundial como la de Mackinder, sólo que la Isla Mundial se limitaba a Eurasia.
África se sumaba a Oceanía en una categoría de "Continentes e Islas Exteriores".
Y América pasaba a ser, sencillamente, el "Nuevo Mundo".
Toda la parte de la Isla Mundial que no formaba parte del Heartland y que Mackinder había llamado "Creciente Interior", Spykman la había rebautizado como "Rimland" ("Tierra del Borde", o más bien periferia).
Y contrariando a Mackinder, Spykman ponía la clave en el Rimland.
¿Por qué? Porque si, como habíamos visto, al Oso le iba a faltar el "oomph" para pegar fuerte y lejos, con hacerte fuerte en toda su periferia y estar atento a cada intento de hacer pie afuera te alcanzaba para volver manejable la amenaza soviética.
A lo Mackinder, Spykman hizo su propia síntesis poética de su visión de un mundo donde el eje del conflicto sería el control de la periferia:

"Quien controle el Rimland gobierna Eurasia; quien gobierna Eurasia controla el destino del mundo".
Más aún, Spykman había llegado a decir que en esa estrategia de impedir que la URSS se hiciera fuerte en su periferia, EEUU podía tener de aliados a Alemania y Japón.
Y había que tener bolas para decir eso cuando hasta SUPERMAN, BATMAN Y ROBIN urgían fajar a los "japonazis".
El cáncer le impediría ver el final de la guerra, pero Spykman había dejado la base teórica de una estrategia viable para EEUU si la URSS se ponía en conchuda.
La base política la aportaría poco después del autocorchazo de Adolf un diplomático yanqui llamado George Kennan.
En 1946 Kennan era segundo de la embajada de EEUU en Moscú, y ante una consulta sobre por qué Stalin parecía enconchudecido respondió con un telegrama de MÁS DE CINCO MIL PALABRAS sobre las causas del comportamiento soviético que pasó a la Historia como "el Telegrama Largo".
En 1947, ya de vuelta en EEUU, Kennan tomó como base ese Telegrama Largo y otros informes similares que había escrito para armar un artículo llamado "Las Fuentes del Comportamiento Soviético", que salió publicado bajo seudónimo ("X") en la revista Foreign Affairs.
Merecerían su propio hilo, pero digamos que con el Telegrama Largo y el Artículo "X" Kennan decía que la mezcla de paranoia rusa, sarasa marxista-leninista y necesidad de justificar puertas adentro la tiranía stalinista hacían imposible una buena relación de Moscú con Occidente.
Pero esa hostilidad no se iba a traducir en una agresividad hitleriana de parte de la URSS. ¿Por qué? Porque para los soviéticos el colapso capitalista y el triunfo socialista eran inevitables según las leyes históricas que Marx y Lenin habían crackeado, así que no había apuro.
Eso cambiaba las cosas. La URSS sería paranoica y hostil hacia Occidente, pero también sería oportunista para ocupar espacios que se abrieran, y no se jugaría a grandes aventuras que pudieran poner en riesgo la Revolución para acelerar un desenlace "científicamente" inevitable.
¿Qué había que hacer, decía Kennan? Mantenerse firme y demostrar fortaleza ante cualquier intento oportunista de expansión, para hacer que la URSS se amoldara a esa realidad y de a poco se cocinara en un caldo de frustraciones y falencias acumuladas, que capaz un día...
Se puede discutir hasta qué punto las teorías de Spykman y los artículos de Kennan orientaron la estrategia de EEUU, pero alcanza con ubicar en un mapa los chispazos de la Guerra Fría y saber cómo terminó para reconocer que ambos ñatos habían dado flor de "es por ahí".
Saltemos a 1997. No había más URSS, sino una Rusia venida a menos con el borracho Boris Yeltsin al volante. Zbigniew Brzezinski, ex asesor de seguridad nacional de Jimmy Carter, publica "El Gran Tablero de Ajedrez: La Primacía de los EE.UU. y sus Imperativos Geoestratégicos".
Sabiendo cómo había terminado la Guerra Fría, Brzezinski no se jugaba mucho al decir que EEUU se había vuelto la "Potencia Indispensable" del sistema internacional, y que seguiría ocupando ese puesto por lo menos durante la siguiente generación.
Las grandes preocupaciones de Mackinder y Spykman sobre el Heartland y el Rimland ya no corrían más. En cambio, Brzezinski veía a Eurasia como un enorme "tablero de ajedrez" donde EEUU tenía que ser estratégico con sus movidas porque se jugaba la primacía global.
El problema que planteaba Brzezinski es que Eurasia podía ser un gran tablero de ajedrez, pero era uno en donde EEUU tenía que jugar cuatro partidas al mismo tiempo, cada una con sus propios mambos, complicaciones, oportunidades y riesgos, y ahí lo quería ver a Clinton.
En Europa Occidental EEUU debía jugarle a la unidad europea, no porque le gustara, sino porque las alternativas (una Europa fragmentada o una Europa unida a pesar de EEUU y contra EEUU) serían mucho peores. Al menos así podía hacer pie en "la Cabeza de Playa de la Democracia".
A Rusia, su ex rival de la Guerra Fría, EEUU tenía que llevarla de la manito para que no colapsara y optara por un destino post-imperial de modernización pro-occidental, mientras ayudaba a que las ex repúblicas soviéticas fueran sólidas como para no abrirle el apetito a Moscú.
En el sur de Asia, más o menos desde Turquía hasta la India, EEUU tenía que ir con cuidado y no buscar quilombos innecesarios ni siquiera con Irán. ¿Por qué? Porque así como los Balcanes habían hecho estallar a Europa en 1914, el sur de Asia podía emputecerlo todo.

Profético.
Y finalmente, en Asia Oriental la partida de ajedrez se volvía para EEUU un juego de malabarismo entre una China en auge con la que debía tener una relación constructiva, y un Japón que seguiría siendo su aliado preferencial pero no al punto de alienar al resto de Asia.
¿Y por qué EEUU tenía que hacer como esos campeones de ajedrez que juegan varios partidos a la vez? Porque para Brzezinski EEUU seguiría siendo la gran potencia global sólo mientras en todas las regiones de Eurasia lo vieran como el actor indispensable para la estabilidad.
Si EEUU se volvía prescindible, se le abrían las puertas a algún retador euroasiático para volverse imprescindible. Y si Eurasia no terminaba en un dibujo más o menos así, Brzezinski anticipaba una amenaza directa contra EEUU que controlara la mayoría de los recursos del mundo.
Brzezinski nos muestra el hilo conductor entre Clinton haciendo sociales con Jacques Chirac y Helmut Kohl; carcajeando con Boris Yeltsin, mediando entre Yitzhak Rabin y Yasser Arafat, y sonriendo con Jiang Zemin: no importa donde fuera, EEUU no podía no estar en la foto final.
Cambiemos de siglo. Más específicamente a 2003, cuando un ñato llamado Thomas Barnett escribe "El Nuevo Mapa del Pentágono" en un intento de dar una visión del mundo tras el 11 de Septiembre y proponerle a EEUU una hoja de ruta para los años que sobrevendrían.
¿En qué consistía ese "Nuevo Mapa del Pentágono" que Barnett acababa de dibujar? En un planisferio que, al margen de las divisiones políticas formales entre países, consistía de dos grandes regiones: el Núcleo Funcional y la Brecha No Integrada.
América del Norte, casi toda Europa, Rusia, Asia Oriental, India, Oceanía, Sudáfrica, Argentina (bueh), Brasil y Chile eran el Núcleo Funcional: relativa paz, interdependencia económica, una cierta prosperidad, estabilidad política y (sus palabras) más suicidios que homicidios.
En cambio, casi toda África, los Balcanes, Medio Oriente, el Sudeste Asiático, Asia Central, Indonesia, el Caribe y el arco andino sudamericano eran "la Brecha No Integrada": represión, pobreza, inestabilidad, caos, terrorismo, violencia y aislamiento de la globalización.
Partiendo de unos conceptos un tanto economicistas (en su opinión la guerra desaparecía de aquellas regiones con más de 3.000 dólares de PBI per cápita), Barnett identificaba a la Brecha como escenario de los grandes conflictos y exportadora de violencia al resto del mundo.
¿Qué tenían que hacer EEUU y sus aliados? Exportar seguridad a la Brecha, aliarse con sus países limítrofes para ayudarlos a construir una estabilidad que promueva inversiones y desarrollo, e intervenir militarmente dentro de la Brecha, todo con tal de ir cerrándola poco a poco.
Esta estrategia, claro, tuvo finales que fueron, digamos, poco felices... a juzgar por cómo terminaron las intervenciones en Irak, Afganistán y Libia. No sólo Barnett ligó algún palo, sino todos los teóricos que bancaban que EEUU se metiera en campañas de "construcción nacional".
Algunos años después, en una charla TED (ya es más contemporánea la cosa) Barnett diría que el problema de EEUU era que tomaba a la guerra como un fenómeno aislado cuando en realidad era algo que estaba muy integrado con "todo lo demás" (de nuevo, sus palabras).
Más que como potencia clásica, Barnett decía que EEUU tenía que comportarse como un "administrador del sistema" y laburar para que el sistema internacional tuviera para los defaults de gobernabilidad una herramienta como (debería ser) el FMI para los defaults económicos.
En esa charla TED, Barnett afirmaba que EEUU necesitaba algo más que un Departamento de Defensa y FFAA aptas para romper todo; hacía falta un "Departamento de Todo lo Demás" que tuviera su propio instrumento militar, menos violento pero más apto para reconstrucciones nacionales.
El último que vamos a ver hoy en esta cadena de pensadores de la geopolítica (y que todavía está por verse cuánto de lo que anticipa se vuelve realidad) es Peter Zeihan, quien pegó el salto a la fama en 2014 con un libro llamado "La Superpotencia Accidental".
Esa superpotencia accidental es, claro, EEUU, que casi que está condenado por la geografía a serlo:
¿Dotación fenomenal de recursos? Check.
¿Océanos que funcionan como baluartes? Check.
¿Geografía interna favorable? Check.
¿La hidrovía natural más extensa del mundo? Check.
Y así.
La tesis de Zeihan es que tras la Segunda Guerra Mundial, EEUU estableció un sistema global de libre comercio y de garantías de seguridad con el respaldo de su poderío militar para contener a los soviéticos... pero que ahora se está dando cuenta de que ya no tiene razón de ser.
¿Por qué?
Porque en vez de la URSS hay una Rusia jodida pero devaluada y mucho más sencilla de manejar, y porque los mercados globales están entrando en una crisis demográfica a medida que se jubilan generaciones enteras sin que las económicamente activas basten para sostenerlas.
En cuanto a EEUU, no sólo se salva (por ahora) de ese mambo demográfico, sino que desarrollos como el fracking le permitieron lograr el pleno autoabastecimiento energético... eliminando así la última gran necesidad propia de meterse en el barro estratégico de ciertas regiones.
Más aún, EEUU tiene cerquita suyo todo lo que le puede faltar: mano de obra y un enorme mercado en México, y una dotación extra de recursos estratégicos en Canadá.
Como resultado, se les va a dar el "Yanquis Go Home" a los zurdos... pero no les va a gustar lo que viene después.
Porque no hay nadie que pueda hacerse cargo del sistema cuando EEUU pierda el interés.
¿Chainamustpay? Tiene sus propios mambos demográficos, un hambre de recursos que no tiene cómo satisfacer de manera sencilla, y una economía que es un castillo de naipes... empapados en nafta.
¿Europa? Envejecida, demasiado acostumbrada a las garantías de seguridad de EEUU y con demasiadas grietas internas (Norte-Sur, Este-Oeste) y desbalances como para poder unificarse en algo coherente.
¿Rusia? Los últimos espasmos del quilombo antes de caer en el abismo.
Si EEUU pierde interés en el mundo, tampoco va a honrar sus garantías de seguridad, y las rivalidades regionales que venía conteniendo van a lanzarse como autito de fricción al que le están dando cuerda desde hace setenta años, junto con guerras de un oportunismo digno de Massa.
Y si EEUU abdica de mantener un sistema seguro de comercio global porque ya no lo necesita, lo que sigue es una estampida global para asegurarse recursos, capital y mercados donde los que pierdan se caen del mundo for ever.
La Historia, básicamente, hará Ctrl+Alt+Del.
En medio de ese caos, dice Zeihan que a algunos países les irá bastante mejor que otros. A EEUU, seguro, pero también a otros que pueden funcionar bien sin él, como Japón, Francia, Turquía... y, no se rían, la Argentina.
Sí.
Posta.
Dice eso.
Lo afirma.
Y lo reafirma.

Quererlo.
El amigo Zeihan nos ve bien por posición geográfica, recursos, climas, población, estructura económica y otras cosas, aunque creo que debería factorear nuestra inimitable habilidad nacional para mirar de frente al caos y no sólo no asustarnos, sino cogérnoslo de parado.
De más está decir que habremos de ver si estos pronósticos se manifiestan, sobre todo tras el COVID. Igual, desde acá en el culo del mundo y por puro interés nacional argento, no queda más que desearle al amigo Zeihan que la Historia lo termine reivindicando...
Con Zeihan paramos el racconto, pero sólo quiero dejar en claro una última cosa: que muchos de estos pensadores hayan escrito hace tracalada de décadas y que mucha agua haya corrido bajo el puente no le quita validez ni aplicación a sus estrategias y visiones del mundo.
Cuando Chainamustpay se lanza a construir una enorme flota militar y establecer una red comercial de alcance global, Mahan sonríe.
Cuando Putin reacciona a lo bestia para que nadie haga pie en las inmediaciones de la Madre Rusia, Mackinder aprueba desde ultratumba.
Cuando los alemanes y franceses imaginan un gran bloque europeo con ellos en el centro, Haushofer se siente reivindicado.
Cuando EEUU monta una red de aliados y bases militares que, oh casualidad, están todos en torno a Chainamustpay, Spykman y Kennan le ponen Muy Bien 10.
Cuando EEUU insiste en tener un dedo metido en cada zona del mundo donde haya bardo, a Brzezinski le parece perfectamente lógico.
Cuando las potencias hablan de desarrollo e integración para frenar la inseguridad global, Barnett saca su mapa.
Y Zeihan toma nota y espera su turno.
Terminamos, ahora sí, con este hilo que espero les haya resultado de interés y que les haya permitido pispear qué hay detrás de las maniobras en el sistema internacional.
Después de todo, si somos piezas en el TEG, mejor saber qué piensan los jugadores, ¿no?

Hasta la próxima!

• • •

Missing some Tweet in this thread? You can try to force a refresh
 

Keep Current with Mayor Payne 🖕🏻😺

Mayor Payne 🖕🏻😺 Profile picture

Stay in touch and get notified when new unrolls are available from this author!

Read all threads

This Thread may be Removed Anytime!

PDF

Twitter may remove this content at anytime! Save it as PDF for later use!

Try unrolling a thread yourself!

how to unroll video
  1. Follow @ThreadReaderApp to mention us!

  2. From a Twitter thread mention us with a keyword "unroll"
@threadreaderapp unroll

Practice here first or read more on our help page!

More from @MayorBWPayne

31 Jul
El otro día dije que pensaba sacar un hilo con lo que yo haría en materia de política de defensa, asumiendo que alguien fuera tan inconsciente de darme el cargo y el respaldo político.
Bueno, este es ese hilo, aunque es más bien un rant secuenciado. Perdón por el desorden.
No esperen ver acá un catálogo de armas, o una "flota de fantasía". Ese es el ultimísimo paso a tomar y no viene al caso para este hilo.
Posta, hay cosas muchísimo más urgentes por reconstruir y arrancar con el armamento sería como construir una casa empezando por el revoque.
Lo que me interesa hoy es tirar un par de líneas (sabiendo que me voy a quedar corto y sin detalles) sobre los temas menos "sexy" del quilombo militar argento, pero que son indispensables para resolver y que más que dinero requieren de voluntad y de tomarse en serio estas cosas.
Read 49 tweets
21 Jul
¿Cómo les va? ¿Qué les parece un hilo sobre la épica naval más absurda y delirante que jamás hayan oído, que culminó en la batalla más decisiva que nunca hayan conocido?
¿Listos? Remontémonos pues a 1904, año en el que el Imperio Ruso y el Imperio del Japón entraron en guerra.
¿Por qué la guerra, se preguntarán? Básicamente, Japón estaba tomando carrera en esto de ser un imperio moderno, venía de sopapear a China (deporte favorito de las grandes potencias de la época) y tenía ganas de convertir al tambaleante Imperio de Corea en su primera colonia.
En cuanto a Rusia, había conseguido un puerto libre de hielo sobre el Pacífico en Port Arthur (hoy Lushun), estaba terminando el Ferrocarril Transiberiano, y sus intereses en Corea eran confusos, pero a grandes rasgos le convenía su independencia.
Read 104 tweets
14 Jul
La semana pasada charlamos sobre el USS William D. Porter, quizás el buque más mufa en ondear el pabellón naval de país alguno.
Hoy hablaremos de otro buque desgraciado, pero en este caso con más ribetes tétricos o bizarros que de comedia.
Bienvenidos al crucero USS Cowpens.
El Willie Dee había sido un humilde destructor entre cientos que no llegó a dos años de servicio.
En cambio, el Cowpens es uno de los 27 cruceros misilísticos clase Ticonderoga, cuya función es "capitanear" los grupos de destructores y fragatas que escoltan a los portaaviones.
De todos los buques de guerra de EEUU, los "Ticos" como los Cowpens son los más armados.
Dos cañones de 127 mm y dos de 25 mm, ocho misiles antibuque Harpoon, seis tubos de torpedos... ¿y esos tableros de ajedrez? Dos tenedores libres para 122 misiles antiaéreos y Tomahawk.
Read 38 tweets
12 Jul
Chiste soviético:

Un guardia le trae un preso a Stalin.
—¿Qué hizo este?
—Dijo “bigotudo de mierda”, camarada Stalin.
—¿En quién pensabas?—le pregunta Stalin al preso.
—¡En Hitler, camarada Stalin!
—Ok, fuera.
Se va el preso, y Stalin mira al guardia.
—¿Y en quien pensabas VOS?
Un plomero llega al Gulag, y el comandante del campo le pregunta:
—¿Cómo ligaste 25 años por crímenes políticos?
—Fui a hacer un laburo a la sede local del Partido, vi que todos los caños eran una mierda y le dije al Primer Secretario: “Hace falta cambiar todo el sistema...”
Le preguntaron a Radio Armenia: “¿Podrían explicar qué es la Teoría del Caos?”
Radio Armenia contestó: “No opinamos de política económica”.

Uno mas moderno:

Putin va a Estonia y el agente de Migraciones le pregunta: “¿Ocupación?”
“Por ahora no”, contesta Putin. “Sólo turismo”.
Read 17 tweets
12 Jul
Viejo chiste de la URSS (el humor ruso es una maravilla):

Lenin dijo “Comunismo es Poder Soviético más Electrificación del País”.
Por lo tanto:
• Poder Soviético = Comunismo menos Electrificación del País
• Electrificación del País = Comunismo menos Poder Soviético
Entre los mejores están los del subgénero de “Radio Armenia” (para @dermeguer y @AlexGuvenel):

Le preguntaron a Radio Armenia: ¿Qué es la amistad socialista entre las naciones?
Radio Armenia contestó: Es cuando todos los pueblos de la URSS se unen para fajar a los de Azerbaiján.
Le preguntaron a Radio Armenia: ¿Que diferencia hay entre las constituciones de EEUU y la URSS, si las dos reconocen la libertad de expresión?
Radio Armenia contestó: En que la de EEUU reconoce la libertad después de la expresión.
Read 15 tweets
10 Jul
Buenas, ¿cómo va?
¿De humor para un hilo militar?
Perfecto. El tema de hoy: las Fuerzas Armadas de Rusia.
Pero no sobre sus fierros (otro día), sino sobre algo más fundamental: tratar de entenderlas como expresión armada de un país, una historia y una visión del mundo.
¿Largamos?
PONIÉNDONOS EN LOS ZAPATOS RUSOS

"Eso sería la única cosa racional que podrían hacer, y si bien no considero que los soviéticos sean del todo racionales según nuestros estándares, son racionales según los suyos".
---Jack Ryan, "La Caza al Octubre Rojo" (el libro, no la película)
¿A qué quiero ir con esa cita, más allá de reiterar una vez más cuánto me gusta "La Caza al Octubre Rojo" en celuloide o papel?
A que no podemos entender por qué un país actúa como actúa, por qué se equipa con las armas que elige, sin intentar comprender su visión del mundo.
Read 83 tweets

Did Thread Reader help you today?

Support us! We are indie developers!


This site is made by just two indie developers on a laptop doing marketing, support and development! Read more about the story.

Become a Premium Member ($3/month or $30/year) and get exclusive features!

Become Premium

Too expensive? Make a small donation by buying us coffee ($5) or help with server cost ($10)

Donate via Paypal Become our Patreon

Thank you for your support!

Follow Us on Twitter!

:(