No hay manera de no relacionar a Maradona con la “10”. Es que el Diego la vistió con soltura, elegancia y de manera natural.
Salvo en sus inicios en Argentinos Juniors, este dorsal siempre estuvo reservado para él.
Desde su época en el “Bicho” hasta su retirada en Boca, el “Pelusa” se dio a conocer como el “Diez”, número que llevó también en la Selección Argentina, en el Barcelona, en el Napoli y en el Sevilla.
Fueron muy pocas las veces que el astro argentino 🇦🇷 no pudo vestir la mítica “10”. Así que hoy te vamos a contar el cuándo y el por qué de estas históricas excepciones.
El 20 de octubre de 1976, el entonces entrenador del “Bicho” Juan Carlos Montes, le gritó a Maradona: “Entre y haga un caño”. El Pelusa, que todavía no había cumplido los 16 años de edad, se tomó las instrucciones al pie de la letra y le tiró un túnel histórico a Juan Cabrera.
Ese día Diego reemplazó a Rubén Giacobetti en el descanso del partido de Argentinos Juniors contra Talleres de Córdoba y lo hizo con la “16”.
Allí comenzó a forjar su leyenda de la manera más espectacular.
En Argentina la numeración era corrida. Maradona usó el 10 recién en su tercer partido en Primera, contra Ferro, que fue el primero como titular. En el debut entró con la 16, el segundo lo jugó con la 11 en Rosario, contra Newell's y el tercero, con la 10.
La historia no terminó ahí, pues en el siguiente encuentro, contra Huracán de Comodoro Rivadavia, a Maradona le tocó nuevamente ir al banco, luciendo el 15.
La misma suerte corrió contra San Lorenzo de Mar de Plata. Ese día, en el estadio San Martín de Mar del Plata, conviertió dos goles. Había ingresado en el complemento.
Información de Javier Roimisier, biógrafo de Argentinos Juniors.
A partir de diciembre de 1976, con la titularidad ya ganada, Maradona utilizó la camiseta que marcó su vida. Sin embargo, Roimisier aportó un último dato curioso. “En un partido contra Talleres ocupó la 9. Es la única vez que la utilizó”
El 27 de febrero de 1977 debutó en la Selección Argentina 🇦🇷 en un partido contra Hungría, convirtiéndose en el jugador más joven, y lo mantiene hasta el momento, en haber vestido la camiseta de la selección mayor.
Ese día lo hizo con la dorsal “19”.
El 7 de mayo de 1978, Argentina recibió el cariño del pueblo correntino. En el estadio del Lipton FC, en carácter de amistoso, la Selección, a menos de un mes de arrancar el Mundial Argentina ’78, derrotó por 2 a 1 al Combinado de la Liga Correntina de Fútbol. Diego usó la 16.
Después de la decepción del mundial de 1978, en cuya selección de convocados Luis César Menotti lo dejó afuera, el Pelusa se apoderó de la “10”y no la soltó más.
En una sola instancia Maradona vistió otro dorsal con la Selección Argentina. Fue en la Copa América de 1979, cuando para el partido contra Bolivia, Diego se quedó en el banco.
En aquel entonces los números se registraban por adelantado y la 10 le había tocado a Bujedo. Diego tuvo que vestir la “6”, pero eso no le impidió derramar su magia por el terreno de juego más mítico del mundo.
El número 16, en cambio, fue su dorsal en Nápoles en los pocos momentos en los que su cuerpo no le permitía estar en el once titular. Eso pasó sobre todo en las últimas temporadas del Pelusa en Italia.
El partido más destacable, desde el punto de vista épico, fue el del 17 de septiembre de 1989. Maradona estaba enojado con el presidente Corrado Ferlaino, que el año anterior le había prometido el pase al Olympique de Marsella, y regresó más tarde de sus vacaciones.
Se perdió los primeros cuatro partidos de la temporada. Aquel soleado día, el entonces estadio San Paolo recibió a su ídolo con cánticos de gratitud pero dando prueba de cierto dolor por el posible adiós del crack sudamericano.
Diego entró a la cancha con los botines atados entre sí que posaban en sus hombros y escondían el dorsal 16. La 10, como había pasado en los primeros partidos, estaba en la espalda de Gianfranco Zola, que tomaría su relevo.
El primer tiempo, desde el banco Diego vio como un tal Roberto Baggio se apoderaba de su jardín para erigirse a figura dominadora del partido, marcando dos goles, el primero con una acción digna del propio Maradona.
Sería finalmente un centro de Maradona a la cabeza del defensor Corradini el que posibilitaría ganar 3-2, un triunfo que le daría alas al equipo del Sur de Italia en la lucha para el título, que finalmente ganaría en abril tras un larguísimo duelo con el Milan.
Una temporada después, Diego usaría la 9 por única vez en su vida. Pelusa vio como Zola se convertía en su digno heredero y, para el partido del 17 de febrero contra el Pisa, le dio la número 10. La ausencia del brasilero Careca hizo entonces que Maradona optara por ponerse la 9.
Tras haber retirado en el año 2000 el dorsal número 10 en honor a Maradona, el Napoli solo volvió a usar esta camiseta en la época de la Serie C, donde la numeración obligatoria era del 1 al 11.
Ezequiel Lavezzi fue el último en ponerse la “10” del Napoli. Aquella vez, los azzurri fueron vestidos de rojo, pero la emoción al ver a un argentino con la 10 tras haber vuelta a Primera hizo recorrer un escalofrío de emoción a todos los napolitanos.
En un Sudamericano juvenil disputado en 1977, en Venezuela, Maradona utilizó llamativamente la camiseta número 9.
Mientras que en un entrenamiento durante el Mundial de 1982, usó la “20”.
¿Habrían estado lavando la “10”?
Nunca lo sabremos…
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Éramos tan felices. No lo sabíamos. Qué lindo era el fútbol. Lo que nunca vimos venir fue que, lentamente, se transformó en la estafa piramidal más grande de la historia. Y hoy la historia continua...
ODIO ETERNO AL FÚTBOL MODERNO.
DISCLAIMER: Este hilo es una continuación del que publicamos hace unos días, pero como ahora "X" es muy policía 🚨no nos deja explayar y tuvimos que separar nuestro odio en 2 partes.
La primera parte fue esta 👇
Nos quedamos en que la Premier League ya no es más de los ingleses. Te quedaste con cara de sorprendido porque le robaron la cartera a los Piratas🏴🇬🇧 y ellos aplaudiendo como focas🦭.
Te explicamos ⬇️
Éramos tan felices. No lo sabíamos. Qué lindo era el fútbol. Se jugaba por los colores, la camiseta, el barrio, por el Club. Lo que nunca vimos venir fue que, lentamente, se transformó en la estafa piramidal más grande de la historia.
Hoy servimos: ODIO ETERNO AL FÚTBOL MODERNO.
DISCLAIMER: Antes de que empiecen con el bla bla bla… ¡Sí! Amamos el fútbol. El antiguo y el moderno, pero también tenemos un pensamiento crítico que nos lleva a decir NO a algunas cosas. Esas concesiones que se dieron en los últimos tiempos con las que no estamos de acuerdo.
Las últimas décadas del fútbol profesional fueron la gran estafa. Una pirámide perfecta digna de los Charles Ponzi o los Bernard Madoff. Si la hicieran película en Hollywood tendría actores como George Clooney, Bernie Mac y Brad Pitt, entre otros.