¿De dónde surgen las teorías feministas sobre la violencia en la pareja que se manejan en la actualidad? ¿Qué modelos alternativos al actual existen?
Eso es lo que veremos aquí hoy, ya que vamos a hablar del modelo Duluth y de la Intimate Partner Violence (IPV).
ABRO HILO ⬇️
El modelo Duluth es creado por Ellen Pence en 1981 en Duluth, Minnesota (de ahí su nombre).
Se trata de un modelo basado en ideología feminista que coloca como principal causa de la violencia doméstica la "ideología patriarcal" que los hombres tendrían.
En la página oficial del modelo Duluth, definen a Duluth como una forma de pensar en constante evolución y un modelo innovador que "responsabiliza a los agresores", como si el resto de modelos tratasen de exculpar a los agresores de sus acciones.
El lavado de cara es evidente.
En este trabajo de fin de grado se realiza una interesante exposición sobre lo que es el modelo Duluth y lo que sus autores piensan sobre él. Aquí vemos uno de los componentes más característicos del modelo Duluth: la importancia restada a la falta de control de la ira +
Como parte de la patología del maltratador, cuando es un componente central, ya que la IPV (Intimate Partner Violence) se basa en una sucesión de violencia dirigida hacia la pareja que, siendo de mayor o menor intensidad, rara vez se presenta en episodios controlados.
El control de la ira es importante en las relaciones precisamente porque contribuye a la resolución pacífica de los conflictos que surgen, y que su ausencia propicia el maltrato es algo tan científicamente demostrado como de sentido común. Al negar esto, Duluth posee una +
Desventaja metodológica, desventaja que sus autores no son capaces de ver.
La llamada "Rueda de Poder y Control" es absolutamente central en el modelo Duluth y pone de manifiesto la visión que este modelo tiene acerca de la violencia en la pareja. El mayor problema con esta +
Rueda es que únicamente tiene en cuenta casos de IPV que son realizados por hombres hacia mujeres, de ahí que se hable de "privilegio masculino". El problema con la rueda, como podéis observar, no es tanto las conductas que describe como el hecho de que se enfoquen únicamente +
En el maltrato hombre-mujer, siendo que son patrones que fácilmente pueden darse en cualquier forma de IPV independientemente del sexo del agresor.
Por otro lado, respecto al "privilegio masculino", destacar que todo maltratador deshumaniza a su víctima independientemente +
De su sexo, precisamente porque no la considera digna de respeto, pero esto ocurre en ambos sexos, por lo que hablar de privilegio masculino sobre una dinámica que fácilmente se da en cualquier tipo de IPV constituye una debilidad metodológica por parte del modelo Duluth.
Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, Duluth no constituye más que una mera aproximación teórica al fenómeno de la violencia en la pareja con bastantes lagunas, como se expone en el apartado de "principales críticas" de este paper, donde se exponen incluso referencias +
A estudios que muestran que el control de la ira sí que es importante dentro de lo que es el maltrato y que Duluth comete un error cuando subestima la importancia de esta variable y la considera una mera justificación del fenómeno que pretende solventar.
Asimismo, establece la dinámica del maltrato en base a relaciones de poder de género que únicamente se darían del hombre a la mujer.
Respecto a este último punto, vamos a hacer especial hincapié en este hilo mostrando una amplia gama de estudios que recogen tasas similares de +
Prevalencia para hombres y para mujeres. En principio, si fuese verdad lo que dice el modelo Duluth, tendríamos que ver una gran desproporción porcentual en las tasas de IPV por sexos, y podemos ver claramente que eso no ocurre.
Por otro lado, otra crítica fundamental al modelo Duluth es su escaso éxito comparado con otros modelos teóricos para rehabilitar a condenados por delitos de maltrato.
Por ejemplo, en este artículo científico podemos observar una comparativa entre las cifras de reincidencia +
Reportadas por agresores sometidos al modelo Duluth y las reportadas por agresores sometidos al modelo ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso).
¿Los resultados? Que el modelo ACT reduce de forma significativa el comportamiento agresivo de los maltratadores, mucho más que +
El modelo Duluth (tratándose de grupos que habían sido condenados por cargos similares relacionados con la violencia doméstica).
Es decir, que existe evidencia contraria a la efectividad del modelo Duluth como forma de rehabilitación de maltratadores.
En este paper, podemos encontrar una radiografía de los homicidios de mujeres a manos de parejas o ex-parejas que expone diferentes modelos alternativos y que puede ser interesante de analizar.
En el resumen, ya podemos encontrarnos más o menos con aquello de lo que tratará el paper, haciendo hincapié en la existencia de asimetría y la perspectiva de género, entre otros modelos, y es cierto que esa asimetría existe, pero esa asimetría respecto a gravedad de +
Consecuencias es algo que podría darse en muchos otros contextos en los que el sexo del agresor no tendría nada que ver. La cantidad de variables que propician esa asimetría podría ser tan grande que decantarse por una de ellas en concreto podría ser imposible.
Ejemplo: la diferencia de fuerza física.
En parejas de varones homosexuales podría darse esa misma asimetría por la diferencia de fuerza entre distintos varones, sin concluir por ello que el sexo es aquí el factor determinante de la existencia de esa asimetría, así como en +
Parejas de mujeres homosexuales. Para que nos entendamos, la diferencia de fuerza es un factor determinante a la hora de evaluar la lesividad de la violencia física, pero es una variable independiente del sexo del agresor, que si bien puede verse afectada por la diferencia de +
Fuerza, no constituiría su explicación ulterior.
Asimismo, se hace hincapié en que las denuncias únicamente mostrarían parte del problema porque los casos denunciados son una parte del total (además, hay que tener en cuenta que una denuncia no implica necesariamente veracidad).
Asimismo, se expone la argumentación bajo la cual se optaría por la perspectiva de género, considerando que es una forma de violencia instrumental que iría en escalada hasta acabar en el asesinato, siendo únicamente la forma más brutal de esta violencia.
Lo bueno de este paper es que muestra otros modelos alternativos a este, como el llamado "modelo de la violencia", que presenta a la violencia en la pareja como un fenómeno que, independientemente del sexo, tiene etiologías similares y causas ajenas a las sociológicas.
Este modelo puede ser más acertado que el de la perspectiva de género debido a que tiene en cuenta la perpetración por parte de ambos sexos y causas ajenas a las estrictamente sociológicas.
Pero igualmente existe un modelo mejor que este que se encuentra dentro +
De este análisis, y hablo del modelo ecológico. Este modelo, propuesto por la OMS, establece la no centralización de la investigación únicamente en las causas individuales o únicamente en las culturales, sino que ambas pasan a tener su grado de importancia.
Aún así, existe un problema con este modelo y es que sigue asumiendo que las mujeres viven en una situación de discriminación con respecto al varón y que eso influye en la violencia en la pareja, cuando en los países occidentales esta discriminación no existe y, a lo sumo +
Pueden quedar vestigios del sexismo tradicional en ciertos elementos o códigos sociales, que pueden ir dirigidos tanto a los varones como a las mujeres. Pero igualmente es un modelo completo que conjuga tanto factores sociales y económicos como factores psicológicos y +
Psiquiátricos, por lo que, desprovisto de ideología, puede ser una buena línea de investigación de la que partir.
El paper también ahonda en diferentes tipologías de homicidas, que normalmente estarían más asociadas al comportamiento violento en general y a los desórdenes +
Mentales, aunque los celos también son mencionados como un factor de riesgo, sobre todo si éstos se dan de manera patológica y se manifiestan mediante acusaciones directas de infidelidad. Estos perfiles tienen una alta probabilidad de incurrir en conductas de maltrato.
Esta consideración de la pareja como un objeto carente de autonomía y voluntad y que les pertenecería, contrario a lo que los programas basados en el modelo Duluth señalarían, sería una característica común en los maltratadores conyugales de ambos sexos.
Entre las tipologías de homicidios en este ámbito encontraríamos el homicidio diádico, entendido como aquel que vendría sucedido por el suicidio del homicida después de cometer el acto criminal. La prevalencia de los desórdenes mentales y las conductas autodestructivas +
Tendería a ser mayor dentro de este primer grupo, como se demuestra en el hecho de que las tendencias psicopatológicas de este grupo son más propias de la ideación suicida que de la homicida (lo que podría explicar el suicidio posterior).
El siguiente tipo de homicidio a analizar sería el homicidio por poder o familicidio. El término "familicidio" se emplearía para designar un tipo de conducta violenta que englobaría a un agresor y varias víctimas, procedentes del entorno familiar.
En este tipo de homicidio, los hijos son asesinados por un sentimiento de venganza hacia la pareja, siendo que el objetivo principal a dañar viene a ser el cónyuge del agresor, pero que como demostración de poder y venganza se asesina también a los hijos. Si bien está +
Relacionado con el tipo anterior, la principal diferencia es que la violencia se extiende a todo el entorno familiar como una demostración patológica de poder. Suelen ser personas con pocos cargos criminales anteriores y que frecuentemente padecen desórdenes mentales.
Como podéis ver, el paper hace un análisis relativamente interesante de los principales perfiles homicidas y de los diferentes modelos que existen para explicar la existencia de la violencia en la pareja en todas sus formas (mostrando que Duluth no es la única vía).
Este otro estudio, del año 2012, realiza una revisión sistemática de los factores de riesgo que propiciarían la existencia de la IPV.
El estudio es fundamentalmente un metaanálisis con una muestra de 228 artículos científicos analizados (170 de ellos con muestras adultas y 58 de ellos con muestras adolescentes), en el cual se señala una amplia gama de factores de riesgo como causantes de la violencia +
En la pareja.
Entre estos factores, se señala la edad como un elemento protector respecto a la IPV en la edad adulta, presentando una asociación negativa la una con la otra.
Respecto al sexo de los agresores, el estudio señala que NO HAY DIFERENCIAS SIGNIFICATIVAS entre sexos +
En la perpetración de actos violentos contra la pareja, si bien la prevalencia de un sexo sobre otro varía ligeramente dependiendo del estudio consultado.
Respecto al estatus socioeconómico, analizado sobre todo en grado de educación recibida, existe una cierta asociación.
Esta asociación se ve eclipsada por otros factores también mencionados en esta parte del artículo. Incluso el bajo coeficiente intelectual verbal es señalado como un factor de riesgo.
Como podéis ver en estas capturas, incluso la etnia es señalada como un factor de riesgo.
Incluso la aculturación en el caso de los hispanos en Estados Unidos es mencionada también como un factor de riesgo, haciendo que los hispanos de tercera generación tiendan a una mayor agresividad con sus parejas que los de la primera generación.
También son señalados como factores de riesgo otros elementos como la disfuncionalidad en la relación con sus vecinos y la comunidad en general, así como el contexto escolar en especial durante la adolescencia.
Es mencionado también el factor de la exposición a la IPV durante la infancia (normalmente presenciando conductas de maltrato de un progenitor hacia el otro), así como la presencia de abuso infantil durante la infancia del agresor se considera un factor de riesgo importante.
Más factores de riesgo a tener en cuenta serían la crianza por parte de los padres, la asociación con malas compañías o parejas en la adolescencia, el apoyo social y emocional del que dispone la persona, así como la conducta antisocial o los problemas de conducta, la ira o la +
Hostilidad. La cantidad de estudios que existirían sobre la relación entre la IPV y este último aspecto es ingente, y es un elemento cuya importancia tiende a ser minimizada por el modelo Duluth.
También son factores de riesgo los trastornos de la personalidad, así como +
También constituyen factores de riesgo otros elementos como las tendencias suicidas e intentos de suicidio, la depresión, el consumo de alcohol y/o drogas o la autoestima.
En resumidas cuentas, tenemos montones de factores de riesgo que en absoluto tienen que ver con el sexo +
Del agresor, por lo que hablar de multicausalidad en la IPV no es en absoluto machismo, sino que es constatar una realidad fácilmente demostrable.
Pero yéndonos a los estudios que otorgan datos sobre prevalencia, mostremos unos cuantos de ellos.
Por ejemplo, en este estudio de 2014 que estudia los resultados sobre diferentes formas de violencia doméstica en seis países europeos distintos usando una muestra con un n de 3.496 adultos de edades comprendidas entre 18 y 64 años, se muestra que la victimización por las +
Diferentes formas de violencia adopta niveles generales bastante parejos de acuerdo con el sexo de la víctima y del agresor.
Si nos vamos a las gráficas del estudio, los datos quedarían desglosados de la siguiente manera:
En la figura 1, se presenta la victimización del +
Pasado año con sus diferentes formas (violencia física, coerción sexual, lesiones y asalto físico). En la figura 2 la estadística es ajustada diferenciando entre actos menores y actos severos.
En las figuras 3 y 4, se hace lo propio con la perpetración, mostrando la misma +
Simetría estadística que la victimización (aunque con algunas diferencias en el caso del asalto físico y la coerción sexual).
Lo que podemos deducir de este estudio es que hombres y mujeres ejercen violencia contra sus parejas y sufren esta violencia en proporciones similares +
Tanto en sus formas más leves como en sus formas más graves.
Este otro estudio, realizado por Susana Corral en el año 2009 con jóvenes universitarios, muestra resultados bastante parejos y hasta superiores en las mujeres respecto a los hombres, resultados que incluso +
Se mantienen cuando se desglosan los actos de violencia por severidad.
Respecto a la mutualidad (tabla 3) nos encontramos con que en una gran cantidad de casos, y muchas veces mayoritaria, estos actos de violencia son mutuos o recíprocos (contrario a la imagen de +
Unidireccionalidad que el modelo Duluth establece sobre la violencia en la pareja).
En este otro estudio que analiza la violencia en parejas con edades comprendidas entre los 18 y los 28 años, con un tamaño muestral de n = 11.370, encontramos que en la práctica totalidad de +
Las frecuencias, hay más agresión femenina que masculina, así como el grado de violencia recíproca entre ambos miembros de la pareja es varias veces superior al de violencia unidireccional. A título personal, esta alta prevalencia de la reciprocidad me parece preocupante.
Este otro estudio, realizado como un trabajo de final de máster en Intervención Criminológica y Victimológica, y que versa sobre las actitudes de control en las parejas adolescentes a través de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), hallamos también +
Datos reveladores.
El estudio nos muestra cómo estas actitudes de control se dan en cantidades bastante similares de acuerdo con el sexo, mostrando únicamente diferencias significativas en el caso de dar la contraseña, el control mediante fotografías y el sentimiento de control.
Por otro lado, es especialmente relevante la prevalencia femenina en las conductas de perpetración (acordaos de este estudio la próxima vez que veáis tipas por esta red social glorificar comportamientos celosos y de control), ya que en prácticamente TODAS ELLAS hay mayor +
Perpetración femenina. Eso sí, luego tienes a Orange realizando anuncios que se focalizan únicamente en el control del varón hacia la mujer a través del teléfono móvil cuando era tan fácil como agarrar estudios como el anteriormente mencionado.
En cuestión de minorías sexuales (en este caso gays y lesbianas) tenemos este metaanálisis (que si lo llego a saber lo pongo en mi hilo del 25N). En este metaanálisis se analizan las tasas de victimización y perpetración en parejas integradas por personas del mismo sexo.
Como se puede observar, tanto en el ámbito de la violencia física como en el de la psicológica y sexual, los datos nos muestran prevalencias similares en hombres y mujeres (especialmente preocupante es el alto porcentaje de victimización general en violencia sexual).
Los principales factores de riesgo en la victimización son la pertenencia a una minoría racial, el menor estatus socioeconómico, la menor edad, abuso y dependencia de sustancias, comportamiento sexual imprudente, baja autoestima, falta de poder en relaciones y un largo etcétera.
Podemos resumir que son factores de riesgo muy similares a aquellos que propician la violencia en las parejas heterosexuales, pero cuya prevalencia es abrumadora.
En este otro estudio de Florentino Moreno Martín titulado "La violencia en la pareja" (el cual también analizo +
En el hilo que hice para el 25N), realizado con una muestra de 10.821 participantes (n = 10.821) de distintas ciudades a lo largo y ancho del mundo, encontramos tasas similares entre varones y mujeres tanto en quienes dicen haber sufrido violencia como en quienes dicen +
Haberla ejercido, y asimismo a nivel de gritos y golpes vemos un mayor porcentaje de perpetración femenina.
Otro estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Cambridge, concluye que, entre los participantes del estudio, existe una prevalencia de violencia +
Reportada de aproximadamente el 8% en ambos sexos, y que estos casos están íntimamente relacionados con el uso de servicios asistenciales de salud mental (lo que implicaría la existencia de trastornos mentales). El tamaño muestral del estudio es de 7.546 participantes con un +
Ratio de respuestas del 57% del total.
En la tabla 3 del estudio, vemos la asociación entre la perpetración de esta violencia y el uso de servicios de salud mental (lo que implicaría la existencia de trastornos o enfermedades mentales).
Aparte de estos estudios, tengo dos metaanálisis más que analizo en el hilo sobre la violencia en la pareja que hice por el 25N, que tengo en mi tweet fijado, pero quiero que os quedéis con un dato muy importante:
En todos estos estudios la perpetración femenina hallada +
Es igual o mayor a nivel porcentual o estadístico que la perpetración masculina, así como hemos comprobado que los factores de riesgo son varios y de muy diversa índole. ¿No deberíamos entonces replantearnos si realmente estamos acercándonos a la IPV con un enfoque correcto?
Pero lo cierto es que según la propia Ellen Pence, fundadora del modelo Duluth, se aplicó una ceguera selectiva a la violencia ejercida por mujeres, como bien expone @grisasexual en uno de sus hilos hablando sobre el modelo Duluth.
¿Qué más pruebas necesitáis?
Dicho esto, es hora de que empecemos a abandonar enfoques sesgados y parcializados sobre la violencia en el ámbito de la pareja para adoptar estrategias más efectivas para combatirla y diseñar mejores programas de rehabilitación basados en evidencia científica.
Por tanto, espero sinceramente que el modelo Duluth desaparezca de la investigación académica sobre violencia en la pareja, ya que se ha demostrado inservible tanto para explicar la alta prevalencia de la perpetración femenina como para rehabilitar a condenados por maltrato.
Dicho esto, procederé a dejaros aquí las fuentes empleadas para la realización de este hilo, que espero sinceramente que os haya gustado:
Estoy viendo a peña a lo largo y ancho de Twitter usar para atacar a los pitbulls el mismo argumento estadístico que emplean las feministas para decir "hombres violadores y asesinos", empleando para ello las cifras de ataques de pitbulls.
El problema con este argumento es que, al igual que pasa con las feministas y los hombres, ignora el hecho de que por mucho que los pitbulls puedan protagonizar la mayoría de los ataques, sigue siendo una minoría dentro del total de pitbulls, por lo que es absurdo argumentar +
Contra los pitbulls empleando este razonamiento.
En resumen:
- ¿Consideráis que los hombres son un peligro porque hay más hombres que cometen homicidios que mujeres?
- ¿Consideráis que las mujeres son un peligro para los menores porque hay un mayor número de asesinas +
En esta ocasión os traigo un hilo que me ha costado mucho estrés y sudor por la cantidad de documentación que he reunido.
Sí, mi gente. Hoy vamos a hablar acerca del negacionismo del Holocausto, de cuáles son sus principales argumentos y a desmontarlos.
ABRO HILO ⬇️
En primer lugar, ¿cómo surge el negacionismo del Holocausto?
Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, antes de los extensos esfuerzos de documentación por parte de los aliados, una sensación de incredulidad hizo que muchos negasen los informes iniciales.
Esta sensación se describe muy bien en la página 68 del libro "Probing the Ethics of Holocaust Culture" (Probando la Ética de la Cultura del Holocausto), en el cual se explica cómo la magnitud de las atrocidades descritas propugnó la negación de éstas por parte de mucha gente.
En este hilo, voy a exponer las falacias lógicas más relevantes que se cometen en los debates. Pero es conveniente aclarar qué es una falacia.
Una falacia lógica es un argumento que, por su elaboración o construcción, resulta inválido al carecer de lógica interna.
ABRO HILO ⬇️
Hay muchos tipos de falacias y la historia de cómo empezaron a enumerarse es demasiado larga como para contarla en un hilo de Twitter. Simplemente os quiero dar herramientas para que podáis afrontar los debates con un mayor conocimiento sobre los argumentos que os están lanzando.
Dicho esto, empezamos a enunciar las falacias más comunes. ⬇️
Por un lado, es cierto que la prisión posee un régimen fuertemente institucionalizado, vigilado y reglado que posee un parecido escaso con cómo funciona el mundo exterior, lo cual puede dificultar las posibilidades de reinserción +
Si el preso pasa muchos años entre rejas. Desarrollan habilidades de supervivencia como aprender a dar pena o mentir para obtener beneficios, así como pueden reforzar ciertas conductas por las cuales han sido precisamente encarcelados (al estar encerrados con otros delincuentes).
Ahora bien, no estoy de acuerdo con la parte de que hay que abolir las cárceles. ¿El motivo?
Fundamentalmente, mi motivo es que no existe una alternativa mejor, al menos por el momento, para impedir que quienes cometen delitos sean aislados para impedir que los sigan cometiendo.
Hoy os traigo un hilo un tanto polémico a mi cuenta de Twitter, probablemente el más polémico que haya hecho, para el cual he estado haciendo un gran trabajo.
En este hilo, hablaré acerca del caso de "La Manada", incluyendo aspectos que pasaron inadvertidos.
ABRO HILO ⬇️
El caso de "La Manada" tiene que ver con unos hechos que tuvieron lugar el día 7 de julio de 2016 en Pamplona durante las fiestas de los Sanfermines, donde cinco jóvenes de entre 24 y 27 años violarían en un portal del número 5 de la Calle Paulino Caballero a una chica de 18.
Los hechos probados de la sentencia vendrían a narrar lo siguiente:
- Los cinco procesados se encontraban sobre las 2:50 AM del día 7 de julio de 2016 en la Plaza del Castillo de Pamplona, con motivo de un concierto que allí se estaba celebrado por los Sanfermines.