Ninguna cita electoral burguesa, por muy “decisiva” que –“¡esta vez sí!”– nos la presenten los oportunistas, modifica en modo alguno el profundo estado de derrota de nuestra clase y del comunismo.
Ante la farsa electoral y los pactos parlamentarios, el proletariado es la única clase que puede afirmar que es ajena a “las instituciones”, que allí no tiene representación; es, a lo sumo, un espectador.
Y ello es así porque el proletariado es la única clase que, por ahora, no es un sujeto político con capacidad de incidir en el curso de los acontecimientos de la arena política de la gran lucha de clases.
El proletariado sólo puede llegar a ser sujeto revolucionario planteándose la reconstitución de los principales instrumentos que le faltan para relanzar la revolución: la ideología y el Partido. Tales son las tareas de nuestro tiempo. Cualquier otra cosa es oportunismo.
El comunismo hegemónico, en cambio, ya cree tener listo el Partido y acabada la ideología; ya está listo para librar su batalla arribista por disputar parcelas de poder en el tablero de juego de la burguesía (parlamento, sindicato, etc.)
MAI, El Martinete nº25, 2011:
Todo lo que en el MC se plantea y se organiza fuera del Plan de Reconstitución y sus tareas condena al proletariado a seguir siendo espectador impotente de las demás clases que, en su “representación”, aspiran a gestionar “democráticamente” su explotación y miseria;
todo lo que no sea constituir un movimiento de vanguardia desde la ideología y desde el Balance de la experiencia revolucionaria de nuestra clase (sólo eso es independencia) se consume en la vorágine espontánea del mundo dado y de su reforma.
MAI, Op.cit:
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Destaquemos unas cuestiones adicionales que, con ocasión de los estallidos sociales en Francia, la barbarie imperialista del capitalismo trae de nuevo a la superficie.
Fuente: MAI “En torno a los sucesos de Gamonal e Hidum” (2014)
[] https://t.co/lHEljVh0TC https://t.co/Mya5N8JvHJnodo50.org/mai/Documentos…
Cuando las masas hondas del proletariado protagonizan estos estallidos, el revisionismo hace gala de su desprecio y su miedo de clase aristobrero. Temen esta violencia tanto como la burguesía. Por eso, son incapaces de comprender sus causas ni de ver su potencialidad política:
Desde su posición aristobrera, el revisionismo, en palabras de Marx, no ve en el proletario más que al obrero.
Concretamente, disocia al proletariado en, por un lado, el “obrero medio” disciplinado y, por otro, el ciudadano obediente:
La Línea de Reconstitución y su "función práctica": el marxismo revolucionario y la línea de masas.
Breve hilo:
Cuando se habla de práctica, de línea de masas, sucede que el comunismo dominante —al igual que en otras tantas cuestiones— maneja una concepción diferente a la Línea de Reconstitución.
¿Qué entiende, pues, la LR por masas y trabajo de masas?
En torno a la dialéctica entre conciencia (revolucionaria) y espontaneidad.
Breves apuntes acerca del punto de partida del movimiento revolucionario a la luz del '¿Qué hacer?' y la Línea de Reconstitución.
Hilo:
En una época de derrota ideológica del marxismo, de hegemonía del espontaneísmo en el seno de la vanguardia, es preciso aclarar cuál es la posición leninista —manipulada o incomprendida por parte del revisionismo— con respecto a la dialéctica conciencia-espontaneidad,
más concretamente en torno a la imposibilidad de elevar desde los estrechos márgenes de la resistencia la conciencia de los obreros al nivel de la conciencia revolucionaria,
¿Y no son acaso incompatibles resistencia y revolución en las condiciones actuales del MCE, en un momento en que el horizonte de la RPM está ausentes? ¿Tiene algún sentido hoy, desde una perspectiva de vanguardia, tener un pie en una y en otra? Veamos:
Si la tarea primordial es la reconstitución del comunismo y del Partido, dedicar esfuerzos, en una fase en la que aún no se ha constituido movimiento revolucionario, a intervenir en luchas espontáneas conduce a que las formas inferiores de organización
(Frente interclasista) prevalezcan sobre la superior (Partido Comunista); a que el elemento consciente vaya, a cada paso, a remolque de la espontaneidad y del estado de ánimo de las masas; conduce a una línea de retaguardia,
1. Recomendación: en 1996, el PCR publicó, de manera consecutiva (La Forja n°10, 11 y 12), el cuadernillo de formación política para ahondar específicamente en "El '¿Qué hacer?' de Lenin y la Reconstitución del Partido Comunista":
2. Consejo: antes de quedar en evidencia —creyendo, por enésima vez, enmendar la plana a la LR— está la sabia opción de preguntar o, mejor, conocer por uno mismo lo publicado por el MxR. Decía Mao que es inadmisible para un comunista opinar sin investigar.
No obstante, no basta con estudiar aisladamente y poner en valor la experiencia de lucha ideológica en el seno del marxismo ruso anterior a la constitución del POSR. Es preciso, además, poner en balance cuál es hoy el punto de partida para la vanguardia:
[reconstitucion.net/Documentos/Fun…]
@NachoLaserna182 Ni por asomo se trata de hacer encajar, al modo mecanicista, una definición de nación, extraída de un texto de Stalin de 1913, en la realidad material de Cataluña. Es decir, aquí no basta el mero empirismo ni la escolástica para verificar la existencia de la nación oprimida;
@NachoLaserna182 se trata de la aplicación del materialismo histórico para corroborar la realidad histórico-política de un movimiento nacional catalán que, sobre la base de la lucha de clases, evidencia tanto una grieta al interior de la clase burguesa en el Estado español
@NachoLaserna182 (burguesía españolista-burguesía periférica catalana) como una división nacional del proletariado.