Camaradas, ponemos a vuestra disposición un artículo con el que intentaremos aportar algunas claves elementales para la resolución de la mal llamada «cuestión de la mujer/de género», ubicando el centro de la problemática en la familia.
Y es que las organizaciones autodenominadas revolucionarias tienen la necesidad ineludible de combatir el feminismo como ideología del nuevo orden burgués sin renunciar a la pugna por la «emancipación de género» como momento particular de la universalidad del proyecto comunista.
Un feminismo, por cierto, mucho más imbricado en el desarrollo de la práctica de multitud de comunistas, incluso de aquellos que dicen rechazarlo frontalmente.
Para tal fin, iniciamos nuestro artículo ubicando el feminismo en el momento histórico actual, deslindándolo en los dos campos en pugna y centrándonos en aquél que generalmente es comprendido como su «ala izquierda».
Seguimos con el análisis del otro «bando», aquél que, amparándose en el materialismo vulgar, dice defender verdaderamente a la mujer. Realizamos un repaso al variopinto ejército de la «Razón», conformado por los defensores conscientes o inconscientes del feminismo «derechista».
Luego, ante el sistemático recurso a un «materialismo» burdo como caballo de Troya de la reacción, y ante un idealismo constructivista que tiene en el moralismo su única proyección política, introducimos la restitución del materialismo verdaderamente dialéctico
como condición de posibilidad para depurar las desviaciones que, como hemos demostrado, abundan en «nuestras» filas.
Finalmente, y antes de lanzar nuestras breves conclusiones, volvemos al inicio para enfrentar las posiciones del feminismo interseccional «progresista», incapaz de destruir el orden dado, excelente en lo tocante a reforzarlo.
Eso sería todo, camaradas. Esperamos que este artículo os sea de utilidad y, como siempre, esperamos vuestras aportaciones, correcciones y sugerencias. ¡Saludos comunistas!
Hoy hablaremos sobre la Navidad en la Unión Soviética, especialmente durante sus primeros años. De la prohibición a la adaptación y, luego, a la «rehabilitación».
Creemos que esta cuestión es interesante para extraer algunas lecciones históricas sobre el trato que los comunistas en el poder dan a la religión. Al ser esto un hilo de Twitter, seremos extremadamente breves. Aquí algunas recomendaciones:
Lo primero que debemos entender es que la Navidad en la Rusia prerrevolucionaria se manifestaba de formas muy distintas, más siendo que el Imperio era un batiburrillo étnico y religioso.
Por el contrario, creemos que la resolución es eminentemente práctica y pasa por empezar a organizarse en nuestros respectivos países.
El objetivo del documento era resolver y dirigir el debate hacia una resolución práctica: organizarse en los centros productivos.
Para ello se nos hacía necesario desmentir lo que consideramos que es uno de los principales impedimentos autoimpuestos por el movimiento comunista: la supuesta hegemonía impenetrable de la aristocracia obrera.
Camaradas, hoy publicamos el artículo «Sobre la aristocracia obrera», un repaso crítico de las distintas desviaciones y lugares comunes que presenta el movimiento comunista sobre la cuestión de esta fracción de clase.
Este es el primer artículo que lanzamos desde la publicación de nuestro Programa en mayo, donde entre otras cosas hablamos de la importancia de la proletarización del movimiento comunista, cuestión en la que hemos ido insistiendo desde entonces.
El movimiento comunista hoy debe afrontar necesariamente la cuestión de la aristocracia obrera, uno de los grandes temas sobre el que se han generado múltiples debates y discusiones, algunos más fructíferos que otros.
Se habla mucho últimamente del auge del fascismo y de como prolifera su propaganda infectando cada vez más espacios de transmisión ideológica. Pero a menudo no quedan claras las características de esta propaganda, como se articula discursivamente y los objetivos que persigue.
El objetivo principal de la propaganda fascista es el ocultamiento de la sociedad de clases, para arrastrar al mayor número de proletarios a sus coordenadas ideológicas que, aunque en ocasiones puedan revestir tintes obreristas son, en definitiva, favorables a la burguesía.
Este tipo de propaganda busca entonces la división del proletariado, para lo cual necesita erigir un sujeto de entre las filas de la clase obrera que pueda ser objeto de la proyección de todos los males. El sujeto concreto varía en función del lugar y de la etapa histórica.
7 de noviembre de 1917. Al estallar la Gran Guerra, el zar pensó que «San Petersburgo» era un nombre demasiado alemán, y que el cambio a «Petrogrado» avivaría el nacionalismo ruso en su imperio multiétnico.
A los cazadores nenet aquello de «Petrogrado» les suena alienígena. Han sido traídos de la lejana Siberia para morir en una zanja en la Ucrania austrohúngara.
La mayoría no hablan ruso, y desde luego que odian al oficial que los usa como carnaza. Los soldados de la 18ª División de Rifles Siberianos aguantan el frente como pueden.
Amazon despedirá a 600.000 trabajadores para reemplazarlos por robots para el año 2033. Sin querer entrar en detalle en cuestiones complejas, sí querríamos decir una serie de cosas.
Las estimaciones establecen que la media de duración de un trabajador en una planta logística de Amazon en Estados Unidos ronda los 2 años. Esta cifra se desploma a los ocho meses en las profesiones no-cualificadas.
Esto tiene causas diversas, pero, en lo fundamental, podemos reducirlo a una que se desdobla en dos: (1) las condiciones de trabajo draconianas y (2) la política de la compañía. Recomendamos la lectura del artículo que enlazamos en la descripción de la imagen.