El viraje de los sectores liberales hacia su fascistización -siendo consecuentes con la defensa de la propiedad privada y la ideología burguesa- hace que sean cada vez más comunes estas promesas de política de recortes en «gastos públicos innecesarios».
«No hay plata» afirmaba Milei en su primer discurso como presidente de Argentina. «Cuanto más grande es el gobierno, menos libertad tienes.» dice ahora el megalómano de Elon Musk.
La burguesía está dejando claro que debe aplicar medidas drásticas con tal de salvaguardar el movimiento del capital.
¿Qué representan estas promesas, por ejemplo, en el caso de Argentina? Un salario nominal aumentado por debajo de la inflación, lo que mantiene la caída del salario real. La inversión en el país en caída del 25,8% interanual, sobre todo la destinada a capital constante.
Y una inversión extranjera que no ha sido satisfecha igual que tampoco lo ha sido el retorno del líquido a los bancos argentinos.
Demostrando así que las medidas de Milei han sido incapaces de combatir las tendencias objetivas del capital: caída de la ganancia, mayor tasa de explotación, enfriamiento de la economía e inflación.
Con tal de «reducir la inflación» el gobierno de Milei ha recortado en ayudas sociales, presupuesto para jubilaciones y reducción del salario real. Es decir, aumentar la tasa de explotación para compensar la caída de la ganancia.
Donde sí ha aumentado el presupuesto, «curiosamente», es en el aparato de justicia, defensa y seguridad. Igual de «curioso» ha sido también el aumento del gasto en su oficina de Gobierno.
Pues en lo que más se parece Milei al gobierno de Massa y al peronismo es en la gorronería que caracteriza al burgués de buena casta.
En el caso de Estados Unidos, una de las mayores propuestas del Partido Republicano es el aumento del gasto en el control de fronteras y el presupuesto militar.
Y que el Departamento de Justicia quede bajo control presidencial, eliminando varias de esas «agencias federales» que dice Elon Musk. Es decir, reducir la burocracia para activar medidas represivas de emergencia.
Reducción del salario real a través de medidas indirectas como mantenerlo por debajo de la inflación o recortar en servicios sociales y a la vez aumentar la parte de la ganancia destinada a las funciones represivas estatales, tal es la tendencia del capital en épocas de crisis.
Igual que en Argentina, Estados Unidos no puede evitar el estancamiento de la economía burguesa, la «libertad individual» es lanzada como consigna vacía para poder arremeter contra el proletariado. La salida de la crisis solo conoce dos caminos: revolución o barbarie.
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Sobre esto, un par de apuntes. Los Arditi del Poppolo no eran «antifascistas» en el sentido actual, sino un grupo heterogéneo con un marcado carácter «proto-fascista» en sus inicios. El grueso de sus integrantes rasos, de hecho, provenía de los Arditi fiumeses,
la tropa de choque con la que D’Annunzio, también «proto-fascista», estableció un pequeño feudo en la actual ciudad de Rijeka. Sobre esto hablamos aquí:
No existe duda alguna de que el himno del proletariado es «la Internacional», escrito en 1871 por Pottier y musicalizado en 1888 por Degeyter. Pero la «Varsoviana» se postuló, al menos durante un tiempo, como firme sustituta.
Volvamos atrás en el tiempo, concretamente a la Polonia de 1883. Para este momento, Polonia era una de las regiones más desarrolladas del Imperio Ruso –junto con Finlandia–. Dada su cercanía con la Europa occidental,
sus conexiones terrestres y fluviales con Alemania, y su riqueza mineral, Polonia había iniciado un proceso de industrialización y urbanización de una escala considerable. La última insurrección nacional, el Levantamiento de Enero de 1863,
A pesar de las diferencias formales que requiere cada aspecto de dictadura burguesa, los desmanes del nuevo Führer de Andorra muestran perfectamente la conjunción entre liberalismo y fascismo.
Y es que no se trata de ninguna contradicción el hecho de que este ser que vive crónicamente online haya pasado alegremente del liberalismo al fascismo de un tiempo a esta parte. La defensa a ultranza de la propiedad privada requiere precisamente de este «salto» lógico.
En tiempos de bonanza se les llena la boca con «la libertad». Libertad de opinión, de acción, de pensamiento, etc. Pero todo esto son entelequias. En realidad, lo que quieren es tener la libertad para seguir explotando y reproduciendo su condición de burgués.
La manifestación de este domingo ha estado marcada por cierto escarnio colectivo al PSOE y a Sumar por su hipócrita participación oportunista. Pero el hecho de que se unan tan fácilmente a ella no es el problema, sino la demostración del carácter de esta huelga.
Esta «huelga» ha sido convocada desde arriba, por un sindicato reformista cuyas aspiraciones y horizonte apenas llegan a algo similar al 15-M.
Realizada un domingo para que se paralice la menor cantidad de actividad económica y asista el mayor número de gente ya de por sí desconectada de la política reformista.
Hoy, camaradas, la burguesía patria celebra su fiesta nacional, conmemoración de la reacción de este país. Así, ponemos a vuestra disposición un breve artículo sobre «El Día de la Raza»
➡️ kursant.website/el-dia-de-la-r…
Porque en estos tiempos de creciente nacionalismo y atraso, de confusión y desasosiego, es preciso recordar que «en cada nación moderna existen dos naciones»
La discontinuidad retórica y simbólica fruto de dos dictaduras y una mascarada democrático-burguesa no deben ser excusa para plantear una revolución democrática;
Hoy, a un año de la Operación «Inundación de Al-Aqsa», es de vital importancia comprender el mayor aprendizaje que ésta aporta al proletariado internacional. En estos tiempos oscuros en los que el liquidacionismo medra entre las ruinas del comunismo mundial,
la resistencia palestina señala el camino para los condenados de la Tierra. Y no lo hace mediante premisas morales. Ésta no simboliza la lucha «del bien contra el mal», como muchos se empecinan en afirmar. El genocidio en curso, consecuencia de la guerra de resistencia,
representa la forma más descarnada que la barbarie capitalista es capaz de desencadenar. El imperialismo sionista, respaldado por occidente, está poniendo en práctica los más elevados métodos de aniquilación industrial que la humanidad ha presenciado en décadas.