Año 1971. Antes de iniciar la cuarentena previa a su viaje a la Luna en la Apolo 14, Shepard, Mitchell y Rossa -junto con otros miembros de NASA- estuvieron de cena en casa de Udo Danzer, un jefe de Mercedes en Houston. Cenaron, y bebieron. #AbroHilo #espacio
A altas horas de la madrugada salieron de la casa borrachos, rompiendo la insignia del coche que Udo tenía aparcado frente a su casa...
... Decidieron no decirle nada. A pesar de la cara de buenos, eran un poco cabroncetes.
A la mañana siguiente, el alemán veía como su coche aparecía tullido sin tener ni idea de quién había sido ni por qué.
Así, pasaron los días de la cuarentena de Shepard, Mitchell y Rossa, hasta que el 31 de enero de 1971 el Saturn V partió para poner en órbita rumbo a la Luna a la tripulación del Apolo 14.
Después de un viaje en el que, por haber, hubo hasta quien jugó a golf en la Luna, ¿eh, Alan?
Volvieron sanos y salvos a mediados del mes de febrero, después de 10 días de expedición, amerizando en el Pacífico.
Y durante todas esas imágenes, la estrella del Mercedes de Udo Danzer estaba con ellos como uno de los objetos personales que los astronautas podían llevar a la Luna.
Cuando pudieron, Shepard, Mitchell y Rossa visitaron a Udo y le entregaron la insignia diciéndole que se la habían llevado a la Luna.
Y así fue cómo Mercedes llegó con su emblema a la superficie lunar antes que General Motors lo hiciera con los rovers lunares que se llevaron en las misiones 15, 16 y 17.
Espero que os haya gustado esta curiosa historia. A día de hoy, la estrella está a buen recaudo en los archivos de Mercedes.
Share this Scrolly Tale with your friends.
A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.
