En este tema de los escraches -que me repugnan, por cobardes, desde que aparecieron en España hace relativamente poco tiempo (2012)- veo la conjunción de dos espirales: violencia y silencio. Los que empezaron a utilizarlos jamás pensaron que, en un giro de la primera espiral,
la violencia se volvería contra ellos. Y sí, escribo violencia porque la espiral está en su inicio. La segunda aparece cuando los escraches fueron alentados y defendidos por politicos, medios e, incluso, algún tribunal que veían como “expresión democrática” la presión popular.
Las voces que condenaban los hechos eran minimizadas, cuando no directamente acusadas de “falta de espíritu democrático”. Y la gran masa callaba para no significarse ante lo que parecía la idea dominante. Ahí está la espiral del silencio. Protegidos como ñus trotando en manada.
Pero con el giro de la espiral de violencia, los argumentos justificativos repetidos y amplificados hasta la saciedad, han resurgido, pero esta vez no sólo por motivos de ideología contraria, sino por muchos que en su momento sintieron la presión del “silencio” obligado.
Conclusión: Ambas espirales son peligrosas, especialmente la que conlleva el uso y justificación de la violencia. Espero que políticos y medios de comunicación saquen conclusiones de esta situación. Manipular es muy fácil..., perder el control de los manipulados, más todavía.
Share this Scrolly Tale with your friends.
A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.
