Catéter Doble Jota Profile picture
Ingeniero (MSc, PhD) e historiador especialista en #HistoriaMedicina (PhD). En ocasiones doy clases a universitarios. @cateterdoblej@med-mastodon.com

Sep 11, 2020, 40 tweets

A todos, de pequeños nos han “amenazado” con lo de si no te portas bien, te llevará el “coco”, el “Tío Saín”, el “sacamantecas”, el “hombre del saco”, … o por lo menos, lo hemos oído en alguna ocasión #HistoriaMedicina #hilo 🧵⤵️🔞

No es algo único de países hispanoamericanos, ya que para los anglosajones existe “Bogeyman”, para los franceses “Croquemitaine”, para los europeos de la zona alpina “Krampus” o para los italianos “Uomo nero”, por poner algunos ejemplos

Muchas son las historias y leyendas que se cuentan sobre el origen de estos “monstruos secuestraniños”, pero de la mayor parte de ellas, su veracidad se cae por su propio peso

Pero hay una historia… muy macabra, que tiene poco de leyenda y que es la que casi todos los historiadores dan como origen del “Hombre del Saco”.
Además, relacionada con la #medicina en algunas cosas.

(No pondré excesivos detalles, pero si eres muy sensible… no sigas leyendo)

Nos tenemos que remontar a la Almería de principios del siglo XX, concretamente a la localidad de Rioja, cerca de Gádor, que contaba en ese momento con unos 400 habitantes.

Era un 28 de junio de 1910…

Los padres del pequeño Bernardo González Parra, de siete años, cuarto de cinco hermanos, notaron su falta y empezaron a buscarlo por las cercanías de su vivienda, que era por donde solía jugar la criatura

La primera búsqueda por parte de la familia fue infructuosa y los progenitores decidieron pedir ayuda a la Guardia Civil.

Familiares, vecinos y la Benemérita empezar a buscar al pequeño de manera inmediata

A las cuatro de la tarde de ese mismo día, se presentó en el cuartel de la Guardia Civil de Gádor, un vecino del pueblo llamado Julio Hernandez Rodríguez, al que todos apodaban “El Tonto”.
Este decía que había encontrado al niño...

La mayor afición de este joven, era cazar pájaros y arrancarles la cabeza de un mordisco. #sincomentarios

En cualquier caso, eran conocidos sus problemas psiquiátricos

Contó que había visto al niño muerto y mutilado debajo de unas piedras y ramas en un barranco cercano a la localidad.

Todos fueron con rapidez al lugar, y efectivamente, el pequeño de cabellos rubios estaba allí…

La escena era dantesca

Unas horas antes de que se produjera el hallazgo del cuerpo…

Francisco Ortega, más conocido como "El Moruno", sufría una tuberculosis que le causaba frecuentes ataques de disnea (dificultad respiratoria/falta de aire) que le impedían llevar una vida normal.
Además, sabía que con esa patología, tenía la espada de Damocles sobre él

Pese a que Robert Koch en 1882 ya había identificado el agente causante de la tuberculosis, y que se estaba avanzando a pasos agigantados en los tratamientos contra esta mortal enfermedad, estos no eran universales

Recordatorio del "vacile" de Koch 🧵⤵️

Esas limitaciones médico-científicas sumadas a las supersticiones de la época, hicieron que "El Moruno” empujado por su mujer Antonia, pidiera ayuda a Agustina Rodríguez “La Bruja”, una curandera, que a su vez le remitió a Francisco Leona Romero, el barbero del pueblo

Este último, también era curandero cobrando, en un alarde de tétrica clarividencia, le dijo a "El Moruno” que podía sanarlo de su tuberculosis, pero para ello debía asesinar a un niño, beber su sangre caliente y extirparle las tripas para untarse su pecho con las “mantecas”

Por esta lúgubre receta y la ayuda necesaria para perpetrarla, pactaron un pago de 3.000 pesetas de la época.

En nada, el enfermo, los curanderos y otros ayudantes, se pusieron a la caza y captura de una víctima propiciatoria…

Bernardo González fue el elegido

Parece ser que los que se llevaron al pequeño engañándolo, fueron el curandero Francisco Leona y “El Tonto”, que era hijo de Agustina la curandera.

Hoy en día sería impensable, pero en aquel entonces y más en un pueblo pequeño, se conocían todos

Pese a la candidez del niño, a este le pareció raro que se empezaran a alejar del núcleo de la población y ante el nerviosismo y los gritos de la criatura, los captores, lo metieron boca abajo en un saco

(según alguna versión, atontado con un pañuelo con cloroformo)

Cerraron el saco con vueltas de su misma rafia y fueron al Cortijo de San Patricio, propiedad de Agustina la curandera y madre de “El Tonto”.
Este caserón se encontraba a unos 4 kilómetros a las afueras del pueblo

Estaban en la casa:
▶️Francisco Ortega “El Moruno",
▶️el curandero Francisco Leona,
▶️la curandera Agustina Rodríguez,
▶️el marido de esta, Pedro Hernández,
▶️los dos hijos de los anteriores: Julio Hernández “El Tonto” y José Hernández
▶️Elena Amate, esposa del último

Al peque le hicieron una herida en la axila, de la que brotó la sangre que se bebió mezclada con azúcar Francisco Ortega después de recolectarla en una olla.
Más tarde, le vendaron la herida para que no muriera desangrado y continuaron con el “ritual”

Trasladaron el mutilado cuerpo del pequeño aún vivo al barranco del Jalbo donde acabaron con él y le desfiguraron la cara a golpes de piedra para dificultar la identificación.
Allí lo pusieron en una grieta tapado con piedras y ramas

Previamente, le abrieron en vivo el pecho con una navaja afilada y le extrajeron grasa del vientre y el epiplón para confeccionar una compresa que aplicar al pecho de Francisco Ortega. Estas vísceras fueron su emplasto de “mantecas”

(Aunque lo que he contado es muy fuerte, he omitido multitud de detalles y descripciones absolutamente brutales y atroces). En cualquier caso, perdón…

Continuamos ⤵️

Parece ser que “El Tonto” se chivó a la Guardia Civil de parte de los hechos, y acusó a los otros por no haber recibido su parte (50 pesetas).

Tras las detenciones y los interrogatorios, llegaron las confesiones, el juicio y las sentencias

Francisco Leona, “El Moruno”, “La Bruja” y Julio fueron sentenciados a garrote vil, pero el primero murió antes en la cárcel, y el último fue indultado por demente. José fue condenado a 17 años de cárcel y su esposa Elena y Pedro Hernández (marido de Agustina) fueron absueltos

Este infanticidio, que es recordado como el “Crimen de Gádor” y uno de sus autores, Francisco Leona, al que muchos llaman “el Sacamantecas de Almería” son posiblemente los protagonistas que llevaron al nacimiento de “El Hombre del Saco”

Las penas capitales de los dos sentenciados vivos, se llevaron a cabo el día 10 de septiembre de 1913 a las seis de la mañana

Se especula que la causa del fallecimiento del barbero en la cárcel fue envenenamiento. Dicen que para evitar que hablara y contase otros sucesos similares en la zona.
Había rumores que otras personas desaparecidas habían muerto como consecuencia de estas prácticas salvajes

Aparquemos un poco la espeluznante y trágica historia...

Los grandes referentes de la medicina helénica Hipócrates y Galeno, hablaron de la tisis (tuberculosis) como la enfermedad más frecuente y mortal. El segundo la definió como “ulceración de pulmones, tórax o garganta, acompañada por tos, fiebre, y consunción del cuerpo por el pus”

Muchos años después, y tras muchas oleadas y muertes, la palabra “tísico” no solo tenía connotaciones relacionadas con la enfermedad. Era usada despectivamente para referirse a los afectados por la “Plaga blanca”. Algo así como se trataba a los enfermos de la peste o de la lepra

Hoy día, gracias a la #vacunación, los tratamientos efectivos y las campañas de concienciación, pese a que sigue siendo una enfermedad grave, se la está “acorralando” y dice la OMS que tras la viruela puede ser la siguiente enfermedad  (con la poliomielitis) en ser erradicada

Pese a ello, no hace tanto, en la España de Alfonso XIII, la tuberculosis era una enfermedad que además de grave y mortal conllevaba un estigma que en muchos casos estaba ligado a la superchería y a la religión

El las crónicas se habla que cuando “El Moruno” decidió ir adelante con la macabra receta, dijo “Mi vida antes que Dios”, refiriéndose a que prefería vivir matando pese al teórico castigo divino por sus obras

No hace falta decir que el brutal crimen, como hemos contado, no le trajo nada bueno y por supuesto... para nada el alivio o la curación

Esta espeluznante historia, además de para saber (con cierta probabilidad) de dónde viene el famosísimo “hombre del saco”, nos trae varias enseñanzas, más si cabe hoy en día en tiempos de #COVID19

Estigmatizar a la gente por una enfermedad, lo único que logra es que esa persona lleve dos cargas, la difícil ya de por sí de combatir las dolencias y problemas de salud que tiene y la de su aislamiento social y sus afectaciones psicológicas que para nada favorecen a la curación

Seguir a negacionistas científicos y recurrir o hacer caso a curanderos, pesudocientíficos, antimascarillas, vendelejías, etc., no solo no nos va a curar, lo que va a hacer es que nos pongamos más en peligro nosotros y a los demás.

Solo la CIENCIA solucionará nuestros problemas

Muchas #gracias, espero que os haya gustado y perdón por la crudeza de esta historia de la crónica más negra de España.

¡Ah! y portaros bien, no sea que vaya el hombre del saco a por vosotros 😉

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