Hace poco más de 2 años falleció la esposa mi vecino.
Durante un largo tiempo la casa estuvo oscura, lucía abandonada, desde ese momento dió la impresión que la vida se le había ido.
Así transcurrió todo el invierno, las persianas nunca subieron, la nieve nunca se limpió
Con las primeras señales de la primavera, una señal de vida se asomó por una ventana.
Un señor de aproximadamente 70 años se asomó tímidamente por una ventana del segundo piso.
Esa señal de vida fue por tan solo unos segundos y nuevamente la vida de la casa se volvió a apagar.
Al cabo de unos meses unos hombres con un camión con andamios comenzaron a rodear la casa y el vecino aún sin aparecer.
Después de tener su armadura de metal, la poca señal de vida de la casa se volvió a esfumar sin dejar rastros.
Los días pasaron y la distraída mujer del correo siempre me dejaba por error algunos correos del vecino.
Diligentemente los tomé y los colocaba en su buzón. Pude ver a través del vidrio como una silueta me miró una y otra vez al dejar el correo
Así pasó la primavera y el verano, todo continuó inerte, ni las hojas de los arbustos que rodeaban la casa se movían.
A mediados del otoño los hombres del camión regresaron, ahora con herramientas y mucho material, había comenzado el mantenimiento de la casa casi 1 año después.
El vecino continuó durante todo ese tiempo sin siquiera asomarse otra vez por la ventana.
Unos meses después la casa había quedado completamente arreglada, una nueva vida estaba por comenzar, al menos así lo había presentido en ese momento.
Un domingo por la mañana se escucharon unas risas que acompañaron el zapateo voraz sobre el piso de madera de la casa.
Después de mucho tiempo, el vecino había recibido la visita de sus nietas, la vibra era otra, la risa contagiosa dejó ver el rostro del vecino sin cortinas.
Una tarde, el vecino colocó una mesa y sillas en la terraza superior de la casa.
La decoró con un improvisado mantel de cuadros rojos y blancos, algunos canapés y una botella de vino rojo con dos copas acostadas a los lados del vino.
Grata sorpresa, el vecino había recibido la visita de una señora, a simple vista era una algo cordial.
Algunas risas y murmullos se escucharon mientras comenzó a caer la noche, así llegó el final del atardecer y una pequeña vela iluminaba el ambiente.
Y han pasado varios meses y este verano está llegando a su fin, no obstante la visita del vecino llega con días de intervalo a sentarse en la terraza superior a mirar el atardecer, esta vez sobre el regazo del vecino, mientras la risas continúan y se encienden las velas.
Ayer el atardecer estuvo increíble y una vez más el vecino y su visita disfrutaron de tan hermoso momento.
Vivir es una decisión personal, eso lo aprendí de él durante todo este tiempo.
#History #verano2020 #HistoriaDeAmor #vida
Share this Scrolly Tale with your friends.
A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.
