Breve comentario sobre Luis Suárez.
Su llegada salvó a Leo Messi del ostracismo al que se vio sometido por el falso 9 en un equipo que cada vez jugaba peor. Messi necesitaba a Suárez del mismo modo que el uruguayo agradeció de forma infinita la figura totémica de Leo.
Una simbiosis perfecta que evidenció lo que en 2014 ya era una realidad: Luis Suárez era el mejor 9 del planeta y llegaba "sin títulos" y con 28 años a un equipo que venía de un año en blanco.
El del Tata fue un curso complejo donde Neymar y Messi se encontraron poco.
Con un Suárez que llegó lesionado -recordemos su operación de menisco- y sancionado durante meses. Un contexto dificilísimo que hubiera podido con casi cualquiera. Pero Suárez se impuso. Le costó arrancar y cuando lo hizo fue imparable.
Exhibiciones históricas en aquel triplete.
Y lo más importante. Su presencia unió a Messi y Neymar sobre el césped, cohesionó a los dos mayores talentos de la última década gracias a un sinfín de movimientos, apoyos y descargas. Su fútbol generoso era también de un egoísmo caníbal cada vez que encaraba portería.
El fútbol de Suárez se apagó como el juego del equipo. Un jugador que ha jugado toda su carrera al 200% es incapaz de sostener su nivel físico en el que basaba gran parte de su rendimiento. Se fue languideciendo, pero seguía siendo un goleador sin parangón.
A la izquierda, el mapa de calor de la 15/16, su año más goleador. Un atacante salvaje en el área, que ocupaba los tres carriles y era una bestia lejos del área.
A la derecha, su última temporada. Rescoldos de grandeza de un delantero que ya no podía ser lo que fue.
Lo peor en Suárez fue presenciar el declive de alguien que ya no podía hacer lo que hacía antaño y que no encontró en el equipo un colchón que le permitiese ser diferencial en el área.
El Barça no le permitía pisar el área, sino que le exigía hacer cosas que ya no podía hacer.
Suárez llegó con todo en contra en un equipo que necesitaba un cambio y regaló tres años de un nivel altísimo en el que fue capaz de ganar eliminatorias y unir a Messi y Neymar sobre el terreno de juego.
Su impacto es infinito. Se va uno de los mejores.
Para terminar, siempre pensé que el último Luis Suárez debía tener el rol de CR en el último RM de Zidane.
Este es el mapa de Cristiano en Champions en la última Champions del RM. ¡El área es suya! Un monstruo ahí.
Y este es el de Suárez esta campaña en UCL. Más allá de las diferencias obvias entre uno y otro, no puedes pedirle a Suárez que te sume abajo y luego que te llene el área porque... no llega.
Fijaros, no hay presencia dentro del área. Una sombra. El Atleti ya sabe qué debe hacer.
Share this Scrolly Tale with your friends.
A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.
