Historia de Centroamérica Profile picture
Efemérides de la República Federal de Centroamérica, Estado sucesor del antiguo reino de Guatemala.

Mar 19, 2022, 35 tweets

Guatemala, 18-19 marzo 1840.

La batalla final.
Al amanecer, el general Morazán ingresó a esta capital por la garita de Buena Vista. Instaló su cuartel general en el antiguo Hospital San Juan de Dios y mandó a un grupo de soldados a ocupar la plaza de la iglesia de Guadalupe.
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El mapa, que representa el norte de la ciudad en el lado izquierdo, marca los puntos de estos primeros movimientos de Morazán.

La caballería, y otras dos secciones de infantería, quedaron al mando del general José Trinidad Cabañas. Estas se situaron al sur, en el cerro de la antigua iglesia de El Calvario y en la plaza de toros colonial (donde ahora está la Plaza Barrios).

Morazán mandó atacar la Plaza Mayor al general Enrique Rivas, apostado en Guadalupe. El coronel Ignacio Malespín entró por el lado de la portada de la Casa de la Moneda, es decir, la actual intersección entre la 6a calle y 5a avenida.

El coronel y prócer firmante del Acta de Independencia, Antonio Rivera Cabezas, atacó por el lado de la antigua Escuela de Cristo, es decir, sobre la 4a avenida. Su hermano, Bernardo Rivera Cabezas, hizo lo propio por la calle de Guadalupe, es decir, la 8va calle.

Los defensores se atrincheraron en el atrio de la Catedral y luego salieron huyendo en dos secciones. Las tropas de Morazán ocuparon la plaza tras dos horas de fuego. La catedral está al este de la Plaza Mayor, frente al antiguo Real Palacio o Palacio Nacional.

Según cuenta Lorenzo Montúfar en su Reseña Histórica, una señora envió carta a Quetzaltenango, dando noticia del triunfo de Morazán en Guatemala. Al recibir esta información, la municipalidad quetzalteca declaró nuevamente la emancipación de Los Altos. Sellaron su trágico destino

Mientras esto sucedía, el general Rafael Carrera marchó desde las alturas de Aceituno, actual zona 17 de la ciudad. El plan original era dejar que Morazán entrase a la ciudad, que en ese entonces era únicamente el centro histórico, para después sitiarlo.

Las fuerzas guatemaltecas iban en dos secciones. La segunda era dirigida por Sotero Carrera, hermano del general. La caballería estaba bajo el mando del futuro presidente salvadoreño, Francisco Malespín (en la imagen).

La sección del coronel Sotero entró por la garita del golfo, es decir, por donde actualmente se conoce como Calzada José Milla y Vidaurre, en la zona 6 de la ciudad. Ahí se dividió la tropa en dos. Una parte iría a la Plaza y otra, bajo el mando del coronel Cruz, hacia el sur.

Estando en la plaza de toros, las fuerzas del coronel Cruz trabaron combate con el general hondureño José Trinidad Cabañas, al que Morazán hizo enviar refuerzos. Justo cuando las tropas de Guatemala estaban a punto de ser vencidas por Cabañas, apareció Carrera para imponerse.

Tras dos horas de combate, las fuerzas de Cabañas se repliegan al atrio del antiguo Calvario. Carrera no finalizó con ellos sino que continuó su marcha hacia la Plaza, donde estaban las fuerzas de Morazán.

A continuación, el coronel Sotero Carrera se dirige al hospital de San Juan, cuartel general de los morazanistas. Ahí asesina al edecán de Morazán, un coronel de apellido Sánchez, y a varios oficiales. Las fuerzas guatemaltecas se hacen con las municiones salvadoreñas y 20K pesos

A las fuerzas morazanistas les quedó únicamente la Plaza Mayor, es decir, estaban rodeados. El combate, dice Montúfar, paró al anochecer porque las tropas de Carrera se detuvieron a cantar el Salve Regina.

Con el paso de las horas, las fuerzas guatemaltecas se acercaban cada vez más a la Plaza. Desde la Concepción, donde ahora está la Casa Crema o Presidencial, dice Montúfar, se escuchaban gritos: «Guanacos, entreguen a ese canalla, entreguen a ese hereje...»

También, sigue Montúfar, se escucharon otros gritos, demandas e insultos. Entre estos: «Guanacos, pirujos, malvados, ladrones, ahora vamos a vengar al arzobispo y a los benditos padres que ustedes sacaron en el año de 29 (1829)».

Los disparos que venían desde la Plaza comenzaron a decaer a las 10 de la noche. Así se mantuvo hasta las 2 de la mañana del día 19 de marzo 1840. A esa hora, las tropas de Carrera lanzaron un fuerte ataque para tomar el sitio de una vez por todas. El primer ataque fue repelido.

A las tres de la mañana, ya sin muchas municiones, se ordenó a los oficiales morazanistas, a los que iban a caballo, que se armaran con lanzas. A las 4 am, Morazán decidió escapar junto con varios de su séquito a través de la calle de Guadalupe, es decir, la actual 8va calle.

Pasadas las dos cuadras entre la parte trasera del antiguo Real Palacio, donde se firmó la Independencia, y la iglesia de Guadalupe, Morazán divisó la garita de El Incienso, cerca del actual puente del mismo nombre, y huyó por el barranco con rumbo hacia la Antigua Guatemala.

El parte de Carrera: «Es de notar aquí la muy conocida perfidia de Morazán. Mandó a la mayor parte de su tropa hacer un fuego vivo por todas las esquinas de la Plaza, mientras con sus predilectos...

se iba por la que se dirige al santuario de Guadalupe, dejando engañados a los demás que corrieron la suerte de la guerra que les preparó traidoramente su adorado general».

Las fuerzas de Carrera tomaron la Plaza Mayor, donde continuó la masacre de soldados salvadoreños y aliados de Morazán. Se acuchilló a heridos y fusilaron a prisioneros. Así terminó, tras 22 horas, la batalla que decidió, literalmente, el futuro de Centroamérica.

(📷ilustrativa)

Las cifras según el parte oficial de la batalla: más de 400 muertos, 120 heridos, centenares de prisioneros, 1,120 fusiles, 209 mulas y caballos, 108 lanzas, munición, pólvora, 3,000 pesos y equipaje repartido entre los vencedores.

Morazán llegó a la Antigua Guatemala a las 11 am. Sin embargo, al enterarse aquella población de la derrota, no encontró el apoyo brindado en 1829. Permaneció ahí cuatro horas y partió a marcha forzada hasta Ahuachapán. El general Carrera salió en persecución pero regresó el 21.

Consecuencias de la victoria de Carrera, y derrota de Morazán, en la batalla de Guatemala (1840):

–Al enterarse de que los quetzaltecos habían proclamado nuevamente el sexto estado, Carrera se dirigió a Quetzaltenango y fusiló a los miembros del Ayuntamiento el 2 de abril 1840.

–Morazán retornó a San Salvador y ante el temor de una invasión de parte de Guatemala, Honduras y Nicaragua, renunció al gobierno salvadoreño y se embarcó al exilio, junto a varios compañeros suyos, el 8 abril 1840, veinte días después de la derrota en que apenas salvó la vida.

Entre los exiliados iban personajes del panteón de héroes del liberalismo, es decir, de la historia oficial: Pedro Molina, Gerardo Barrios, Cabañas, los hermanos Rivera Cabezas, Isidro Menéndez y otros.

Morazán retornó a Centroamérica en 1842, se hizo del poder en Costa Rica, donde estaba haciendo preparativos para reunificar por la fuerza al extinto país. Sin embargo, murió fusilado el 15 de sept. de ese año.

Manuel Montúfar y Coronado, antiguo coronel del ejército federal, exiliado en 1829, escribió un reporte: «Estado político de Guatemala, últimas noticias de aquel país. Derrota del general Morazán». Se refirió a su accionar de la siguiente manera:

«Cuando el general Morazán se presentó a la escena pública como soldado, fue combatiendo por los estados al gobierno federal. Después, como gobierno federal, combatió a los estados y hoy, resistiendo una reforma, es derrotado haciendo la guerra a un estado que arruinó desde 1829»

En 1839, Alejandro Marure, antiguo partidario del gobierno liberal de Mariano Gálvez, también escribió sobre Morazán: «Observaciones sobre la intervención que ha tenido el expresidente de Centroamérica, general Francisco Morazán, en los negocios políticos de Guatemala ...» Dijo:

«Morazán vio desde su principio los síntomas violentos que anunciaron esta convulsión y no dio paso alguna para sofocarla [...]. El presidente de C.A. jamás debió olvidar que los gobiernos son responsables de los males públicos cuando no saben o no quieren contenerlos...»

La batalla de Guatemala (1840) consolidó al bando moderado y a la reacción. Una derrota o muerte de Carrera pudo haber significado lo siguiente, en teoría:

–Consolidación del estado de Los Altos.
–Dominio de Morazán en Los Altos, Guatemala y El Salvador.

–Alianza de ambos partidos, en Guatemala, con Morazán. La posibilidad de reunir un ejército altense/guatemalteco/salvadoreño para vencer al bando moderado o «conservador» en Honduras y Nicaragua, y combatir al dictador separatista, Braulio Carrillo, en Costa Rica.

En cualquier caso, una victoria de Morazán habría alargado la guerra civil. Era improbable que triunfara si no tenía controlado el norte de la moribunda Federación, es decir, los estados de Los Altos, Guatemala y El Salvador. Y aun así, la pacificación era difícil en Nicaragua.

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