En 1793, Francia creó un disparatado calendario en el que el día tenía 10 horas y las semanas 10 días. Su objetivo era borrar a Dios de la historia, pero acabó siendo odiado y enfadóó a todo el país. Así nació el Calendario Republicano Francés. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
La Revolución Francesa no se conformó con cortar cabezas reales y confiscar palacios. Querían reiniciar la existencia humana desde cero absoluto y, para lograrlo, los revolucionarios sabían que debían destruir el arma más poderosa de la Iglesia Católica: el control del tiempo.
El calendario gregoriano estaba repleto de santos, papas y festividades religiosas y cada siete días llegaba el domingo, el sagrado día del Señor. Para la nueva República Francesa, profundamente anticlerical, vivir bajo ese reloj era una humillación y una total esclavitud.
Suscríbete a mi canal de ▶YouTube, Historias Inspiradoras:youtube.com/@ivanfamil
Contrataron a los mejores científicos y matemáticos de Europa, incluyendo a los creadores del sistema métrico decimal, con la misión de diseñar un calendario perfecto, racional y laico. Así nació el Calendario Republicano Francés, una absoluta y caótica pesadilla para el pueblo.
Porque el año cero no era el nacimiento de Cristo. Decretaron retroactivamente que la historia comenzaba el 22 de septiembre de 1792, proclamación de la República, un reinicio total. Pero el verdadero terror psicológico llegó con la estricta y nueva estructura de los meses.
Mantuvieron los 12 meses, pero todos tendrían exactamente 30 días. Para cuadrar los 365 días del año solar, inventaron cinco días festivos extra al final del año llamados "Sans-culottides", dedicados a la virtud y al trabajo. La verdadera tortura fue eliminar las semanas.
Abolieron la semana tradicional de siete días y en su lugar, crearon las "décadas", bloques de diez días ininterrumpidos. Esto significaba que los trabajadores franceses pasaban de tener un día de descanso cada siete a tener solo un día libre cada diez jornadas.
La revolución que prometía la libertad absoluta comenzó haciendo que los campesinos y obreros trabajaran muchísimas más horas hasta el agotamiento. Y claro, obviamente el pueblo enfureció, pero la dictadura jacobina imponía sus nuevas reglas bajo la temible guillotina.
Si te fascinan estas historias inesperadas, hazte con mi nuevo libro 👉
INNOVADORES. 50 historias que hicieron historiaivanfernandezamil.com/libros/
El poeta y dramaturgo Fabre d'Églantine fue el encargado de poner nombre a los meses. Se inspiró en la naturaleza y el clima de París y creó bellos nombres poéticos como Brumario (mes de brumas), Nivoso (mes de nieves), Germinal o el caluroso mes de Termidor.
La obsesión de Fabre llegó al extremo de eliminar por completo el santoral. Cada día del año llevaría el nombre de un animal, planta o herramienta. En lugar del Día de San Juan, los franceses debían celebrar el Día de la Zanahoria, del Cerdo o del Estiércol.
Por si fuera poco, intentaron imponer la "hora decimal". El día se dividió en diez horas, cada hora en cien minutos y cada minuto en cien segundos, y los relojeros franceses se volvieron locos fabricando relojes con esferas de diez números que nadie sabía leer ni usar.
El desastre fue monumental. Los campesinos no entendían los nombres, los comerciantes no podían hacer negocios y la gente seguía celebrando el domingo en estricto secreto por miedo a ser decapitados. El tiempo republicano se convirtió en un inmenso caos insufrible.
Si te han gustado estas historias, suscríbete a la mayor comunidad hispana de Storytelling del mundo aquí:
x.com/ivanfamil/crea…
El destino fue irónico y cruel. Fabre d'Églantine fue acusado de corrupción y ejecutado en la guillotina en 1794, precisamente durante el mes de Germinal que él mismo había bautizado. Su utopía laica y matemática fracasaba estrepitosamente en las oscuras calles de Francia.
Napoleón Bonaparte comprendió que gobernar un país mareado por el reloj era imposible y necesitaba reconciliarse con el Papa. Por eso, en 1805, tras 12 años de auténtica confusión cronológica, abolió el calendario republicano y devolvió a los franceses su antiguo y amado domingo.
De aquel experimento fallido solo quedan dos fechas famosas en los libros de historia: el 9 Termidor (caída de Robespierre) y el 18 Brumario (golpe de Napoleón). La prueba de que puedes matar a un rey, pero nunca podrás robarle el fin de semana a tu propio pueblo.
Si te ha gustado, únete a mis +7.500 suscriptores en ivanfernandezamil.com para recibir más historias como esta. Hazte con mis libros en ivanfernandezamil.com/libros.
#LoshilosdeIVAN x.com/15279706093506…
Share this Scrolly Tale with your friends.
A Scrolly Tale is a new way to read Twitter threads with a more visually immersive experience.
Discover more beautiful Scrolly Tales like this.
