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H.H. Holmes, cuyo nombre real era Herman Mudgett, es considerado el primer asesino en serie moderno de los Estados Unidos, porque aprovechó el caos de la Expo para construir lo que la prensa llamaría el "Murder Castle" (Castillo de los Asesinatos).
Este traje fue inventado en 1619 por Charles de Lorme, el médico jefe de tres reyes franceses. No buscaba dar miedo, aunque lo daba, sino proteger al médico de lo que ellos creían que causaba la enfermedad, el "miasma".
Antes de la era del 911 o el 112, si tenías una emergencia, marcabas el "0". Tenías que esperar a que una operadora te contestara y luego explicarle con calma qué necesitabas: policía, bomberos o ambulancia. Un proceso demasiado lento para situaciones de vida o muerte.
Esta figura, conocida como el Gigante de Atacama, está en el Cerro Unita, cerca de Iquique, en Chile. Es el geoglifo antropomorfo (con forma humana) más grande del mundo. Para que te hagas una idea, es más grande que la Estatua de la Libertad.
La historia oficial de Estados Unidos sitúa el origen en Plymouth, Massachusetts. Pero la realidad es que más de medio siglo antes, el 8 de septiembre de 1565, una flota española desembarcó en la costa de Florida para fundar San Agustín.
¿Cómo lo hizo? Con una locura digna de un genio como él. Se extendió a sí mismo un cheque por valor de 10 millones de dólares en concepto de servicios interpretativos prestados.
Hasta ese momento, la creencia histórica era clara. El ser humano primero inventó la agricultura, luego se asentó en poblados y solo cuando tuvo excedente de comida y tiempo libre, construyó templos y organizó religiones complejas.
Los Ptolomeos, los reyes griegos de Egipto, tenían una obsesión enfermiza: querían poseer todos los libros del mundo. No les importaba el precio ni la ética, tan solo querían el monopolio absoluto de la sabiduría.
Tras el ataque a Pearl Harbor, la paranoia se apoderó de Estados Unidos. El gobierno y la prensa señalaron rápidamente a un "enemigo interno", la comunidad japo-estadounidense de la Costa Oeste. No importaba que fueran granjeros, tenderos o niños, eran enemigos.
Aquel hallazgo reveló el mausoleo de Qin Shi Huang, el primer emperador de China, del siglo III a.C. Qin no se enterró solo, sino que mandó construir un ejército de más de 8.000 soldados de tamaño real para que lo protegieran en el Más Allá.

Ludovico el Moro, el poderoso duque de la dinastía Sforza, celebraba un banquete fastuoso. Todo debía ser perfecto para impresionar a la nobleza, pero en la cocina reinaba el caos, ya que el jefe de cocina se había distraído y el pastel principal se había carbonizado.
Para entender la magnitud de esa noche, hay que retroceder varios años en el tiempo. La sordera de Ludwig van Beethoven no fue un silencio repentino, sino una tortura lenta. Empezó a los 26 años con un zumbido (tinnitus) que lo enloquecía y lo aislaba socialmente.
Antes de François Hennebique, las ciudades eran de piedra, ladrillo y madera y la altura estaba limitada por el peso de los muros. Además, el fuego era una amenaza constante, así que el mundo necesitaba un material nuevo para crecer hacia el cielo.
Un día después de Acción de Gracias, el cuarto jueves de noviembre, tiene lugar en Estados Unidos y en prácticamente todo mundo el Black Friday, un día en el que los "supuestos" descuentos invaden comercios físicos y digitales.
El objeto, hallado en Khujut Rabu, cerca de Bagdad, databa del periodo Parto o Sasánida (250 a.C. - 224 d.C.). A simple vista era un jarrón común, pero su interior escondía una ingeniería imposible para su época.
Este ingeniero era Lonnie Johnson, un afroamericano nacido en Alabama en 1949 y que había crecido en un país donde las oportunidades para alguien como él eran escasas. Pero su curiosidad desarmaba todo lo que caía en sus manos para entender cómo funcionaba.
El Pomerium no era una muralla física de piedra, aunque a veces sus límites coincidían. Esta línea era una frontera espiritual y jurídica, un círculo mágico trazado originalmente, según la leyenda, por Rómulo con un arado de bronce tirado por un buey y una vaca blanca.
Para entender el miedo de aquel sacerdote, hay que conocer la anatomía divina. Según los textos sagrados, los dioses egipcios tenían la piel de oro y los huesos de plata. Eran seres de luz y pureza.
Antes de su invención, en el Renacimiento, solo existían la coma (pausa corta) y el punto (final de la idea). Pero la prosa de aquella época era larga y compleja, y se necesitaba urgentemente algo intermedio para clarificar el texto. Faltaba algo.
Siglos antes de Roma, los pueblos prerromanos de la península criaban cerdos y aprendieron a conservar su carne con sal y frío, porque en un mundo sin refrigeración el invierno podía ser mortal si no se lograba transformar el animal en reservas que duraran meses.