1. Ver el documental "La Doctrina del Shock"
Basado en la obra de Naomi Klein, explica el retorno del liberalismo y cómo el imperialismo se hace con el control de países para explotar
2. La Otra URSS (de @RaGLaN_83 )
Brevísimo reportaje que ayuda a entender la historia de la Unión Soviética, recomendable para iniciados en el marxismo, o gente que simplemente busque información.
Documental que trata los bombardeos de la OTAN a Yugoslavia
7. ¿Cómo detuvo la URSS el Blitzkrieg?
Vídeo que explica cómo los soviéticos sobrevivieron a la maquina de guerra alemana, recomendado para amantes de la historia de la GGP.
8. Mitos y Realidades de la Orden 227
Pequeño vídeo de un historiador (que no es comunista aunque en un principio pueda parecerlo) explicando los mitos de la O. 227, nacidos en su mayoria en la película El Enemigo A Las Puertas
9. La propia orden 227
Qué mejor forma de desmentir un mito que leer la orden
Aún sin el alcance y repercusión de quienes ostentan un lugar en la Academia (y lógicamente disfrutan del reconocimiento aparejado al cargo), no han faltado defensas críticas a la teoría del imperialismo de Lenin como la que veremos aquí. Hilo.
A fin de no alargar en demasía el hilo, tratamos de condensar algunas ideas centrales de un interesante texto del Grupo de Propaganda Marxista en un par tuits con capturas (enlace: nodo50.org/gpm/astarita/t…).
Para Marx, el desequilibrio entre valores y precios, que no es un fenómeno casual sino la norma en el capitalismo, lejos de contradecir la ley del valor, demuestra que es a partir de ésta que pueden explicarse las leyes internas de la producción capitalista:
La identificación de lo <abstracto> con lo <ideal> es completamente ajena al Marx maduro. En él, lo abstracto es aquello configurado a través de un proceso de abstracción, quedando reducido, bien a pura indeterminación, bien (a una o) a unas pocas determinaciones.
En este punto, distinguimos entre la representación abstracta, que aísla conceptualmente tal o cual aspecto/determinación de la realidad en el marco de un contexto histórico específico, y el desarrollo histórico específico de tal o cual determinación abstracta de la realidad.
En este último sentido, el <trabajo abstracto> es una categoría abstracta específicamente capitalista, porque es resultado de un determinado desarrollo histórico que homogeneiza el proceso de producción, igualando todos los trabajos en su carácter universal indeterminado.
El chovinista Armesilla quiere a los individuos sometidos a su fantasía comunitarista del Imperio tanto como el capital nos quiere sometidos a –y plenamente absorbidos por– su comunidad universal abstracta, la que nos reduce a portadores de dinero, a la mera expresión mercantil.
El perfecto reverso reaccionario del individualismo burgués, que toma por verdadera la inmediata apariencia de libertad individual (o de su inminente consecución), es el comunitarismo que se revuelca en el vaciamiento total del individuo propio de la moderna sociedad burguesa.
Efectivamente, el individualismo capitalista reposa sobre la idea del individuo libre e independiente de todo yugo comunitario, lo cual no es más que una apariencia:
Muchos grupos trotskistas, basándose en los escritos de Sedov sobre el estajanovismo, aseguran que la burocracia soviética se apoyó en las divisiones internas del proletariado para constituir una aristocracia obrera oportunista, base social de lo que llaman "estalinismo".
Por supuesto, no faltan quienes despachan con un «¡trotskista!» las rigurosas investigaciones de Sedov sobre el movimiento estajanovista y la acentuada división (y consecuentes contradicciones internas) que propició en el seno de la clase obrera soviética.
Pero la base de apoyo social de la nueva burguesía (burocrática) que, con Kruschev, conquista el poder en el 56 difícilmente puede ser reducida a un puñado de gestores y administrativos de los consejos de industria y demás órganos burocráticos de la URSS.
“El resultado al que llegamos no es que la producción, la distribución, el intercambio y el consumo sean idénticos, sino que constituyen las articulaciones de una totalidad, diferenciaciones dentro de una unidad. La producción trasciende tanto más allá de sí misma en la
la determinación opuesta de la producción, como más allá de los otros momentos. A partir de ella, el proceso recomienza nuevamente. Se comprende que el cambio y el consumo no pueden ser lo trascendente. Y lo mismo puede decirse de la distribución en tanto que distribución de los
productos. Pero como distribución de los agentes de la producción constituye un momento de la producción. Una producción determinada, por tanto, determina un consumo, una distribución, un intercambio determinados y relaciones recíprocas determinadas de estos diferentes momentos.
Ya el propio Lenin consideraba que el oportunismo de la fase imperialista no limitaría sus dádivas a un sector minoritario de trabajadores (la aristocracia obrera bien posicionada y organizada), sino que buscaría extender ciertos beneficios a amplios sectores de la clase obrera.
A diferencia del capitalismo del s. XIX, que apenas disponía de más mecanismos que el propio mercado para distribuir las migajas de las ganancias entre un sector minoritario de obreros, el imperialismo posibilitaría los medios para distribuir concesiones entre los trabajadores.
En "El imperialismo y la escisión...", Lenin menciona el "lloydgeorgismo” como una nueva forma de oportunismo que ofrece garantías nada desdeñables a una extensa masa de trabajadores, ampliando así la influencia política de la aristocracia obrera y del "partido obrero burgués".