Cuando la tragedia no olvida y te persigue por generaciones. Comenzamos.
George Kenneth Thompson Fisher era oficial en el 4º Batallón del Regimiento de Norfolk al comienzo de la primera guerra mundial. Con sus hombres desembarcó en Gallipoli donde fue condecorado por su valor. No le alcanzaron las balas turcas pero si la disentiría.
Fue evacuado al Reino Unido para su recuperación. A principios de 1917 regresaba de nuevo a su unidad. El 3 de septiembre de 1917 un francotirador turco le hirió de muerte. Fue enterrado en el cementerio militar de Gaza.
George dejaba atrás a una joven viuda y a dos hijos de uno y dos años que crecerían sin su padre, Antony y Basil.
Los dos hermanos crecieron muy unidos y estudiarían en los mejores colegios.En 1938 se unieron al Escuadrón Aéreo de la Universidad. Justo antes de comenzar la guerra su madre murió uniendo aun más a los dos hermanos. Cuando la guerra estalló fueron llamados al servicio activo.
Los 2 hermanos serían destinados al Escuadrón 111 de la RAF equipado con los Hurricane. Participaron en las operaciones sobre Dunkerque y en la protección de convoyes sobre el Canal.
El 15 de agosto de 1940 la Batalla de Inglaterra estaba en su apogeo. Ese día los alemanes hicieron un esfuerzo máximo. A las 17:45 de la tarde los dos hermanos despegaron para su segunda alarma del día.
En una acción seguramente única en la historia los 2 dos hermanos se lanzaron de frente a la vez contra un Ju88 al que derribaron. A los pocos segundos el Hurricane de Basil fue alcanzado y comenzó a arder. Antony voló a su lado para protegerlo y vio como su hermano saltaba.
La alegría duro poco. El paracaídas de Basil estaba en llamas. Antony fue testigo de como se consumía y como su hermano caía al vacío. Antony aterrizó como pudo en su base. No tuvo tiempo de llorar a su hermano, a las 19:00 todo el escuadrón despegaba de nuevo ante otro ataque.
Tras intensos combates el escuadrón regresó a su base de Croydon solo para descubrir que había sido arrasada. Los alojamientos de los pilotos estaban destruidos y muchos mecánicos habían muerto en el ataque.
Tras bajar de su Hurricane Antony sufrió una crisis nerviosa. No volvería a volar operativamente, se dedicó el resto de la guerra a tareas de entrenamiento. Tras aquel 15 de agosto decidió enterrar a su hermano en la escuela de Eton que tanto apreciaba Basil.
Antony nunca se recuperó de la muerte de su hermano. Arrastró depresiones toda su vida. Pagó a un jardinero para que la tumba de su hermano siempre estuviera cuidada. Hoy en día cada 15 de agosto la familia se reúne en Eton para honrar a Basil.
Hoy en día profesores y alumnos de Eton limpian la tumba regularmente. Y hasta aquí otra historia de vidas rotas y de la importancia de no olvidar a los que nos precedieron.
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Puede que haya gente que equipare las salidas de tono de Trump y él “elefante en la cacharrería en política exterior” con las verdaderas capacidades estadounidenses o lo que subyace tras sus algaradas. Hilo de barra de bar.
Por mucho que haya cuentas que se empeñen en decir lo contrario, el conflicto de 12 días entre Israel e Irán supuso un claro revés estratégico para estos últimos.
Demostró que su capacidad de disuasión era limitada mientras no poseyeran armamento nuclear y que su capacidad de autodefensa era nula, fiando todo a la respuesta con sus misiles balísticos.
Veo muchos hoy comparando el asalto a Caracas por los estadounidenses con el fallido asalto aéreo ruso sobre el aeródromo de Hostomel. Unos cuantos comentarios.
La mañana del 24 de febrero de 2022 los rusos invadieron Ucrania. A las 9:30 unos 35 helicópteros rusos atravesaron la frontera norte entre Bielorrusia y Ucrania. Antes los rusos habían destruido un radar de defensa aérea ucraniano en la zona.
Su misión era escueta. Ocupar el aeródromo de Hostomel para permitir aterrizar los IL-76 con el grueso de fuerzas aerotransportadas. Los helicópteros transportaban a unos 300 hombres de la 31º Brigada de asalto aéreo de la guardia y de la 45º Brigada Spetsnaz.
La operación Eastern Exit o como un cúmulo de despropósitos no tiene que terminar necesariamente mal. Comenzamos.
Enero de 1991, los ojos del mundo están puestos en Kuwait pero en otro punto no muy lejos de allí una guerra civil entre facciones ha llevado el caos a la zona. En esos días el embajador estadounidense en Mogadiscio pide la evacuación de todo el personal de la embajada.
Se organiza una operación NEO con los activos en la zona en muy poco tiempo. Dos CH-53E del USS Trenton despegan camino del buque de asalto USS Guam. Durante todo el día los mecánicos habían instalado las sondas de repostaje en vuelo, desmontadas en su día para ahorrar espacio.
Los polacos tienen intención de cambiar sus leyes para que la próxima vez que drones rusos intenten cruzar su frontera no esperar ni a eso, derribarlos incluso sobre el cielo ucraniano. Y seguramente tienen una importante razón para ello. Pequeño hilo.
Quieren prescindir de cualquier permiso de terceros que retarde la decisión y actuar bajo su propia responsabilidad llegado el caso. Y es que hay un lugar muy sensible que está a solo escasos 75km de la frontera ucraniana. Ese lugar es es el aeropuerto de Rzeszow.
Rzeszow es el principal centro logístico de recepción de ayuda militar por vía aérea para Ucrania. Desde que comenzó la guerra es uno de los lugares mejor defendidos de Europa. Sistemas de misiles Patriot y NASAMS defienden la zona.
Muchos están citando el ejemplo del derribo del Su-24 ruso por un F-16 turco en 2015 como un ejemplo a seguir. Voy a intentar explicar cómo se llegó a ese día y porque no es muy comparable a la situación en el Báltico.
Lo que se conocen como ROE (Rules of Engagement) no son unas normas inmutables, si no que cambian en función de la situación, los protagonistas y la escalada y gravedad de los hechos.
Los turcos cambiaron las ROES que venían empleando en su frontera sur, que era de facto una zona en guerra, el 22 de junio de 2012. Ese día fuerzas sirias derribaron un RF-4E turco que volaba sobre el mar con un misil tierra aire. La tripulación falleció.
Hace 80 años se producía la ceremonia de rendición de Japón y toca contar una pequeña historia de aquel día. Pero este pequeño hilo comienza mucho antes, en los campos de Flandes durante la WWI.
Ya conocen aquellos versos “En los campos de Flandes las amapolas crecen. Entre las cruces, fila tras fila,
Que marcan nuestro lugar; y en el cielo
Las alondras, todavía valientemente cantando, vuelan
Poco escuchadas en medio de los cañones abajo”
"In Flanders Fields" es un poema , escrito por el médico canadiense teniente coronel John McCrae. Lo escribió tras enterrar a uno de sus amigos tras la segunda batalla de Ypres.