Extrañamos profundamente a Eduardo Galeano. Su amor por el fútbol, sus reflexiones y su poesía de potrero.
Un 3 de septiembre nació en Montevideo, Uruguay. Un mes como este. No existe mejor manera de recordarlo que con un cuento suyo hecho Hilo. Lean... no se van a arrepentir.
El Jugador
Corre, jadeando, por la orilla. A un lado lo esperan los cielos de la gloria; al otro, los abismos de la ruina. El barrio lo envidia: el jugador profesional se ha salvado de la fábrica o de la oficina, le pagan por divertirse, se sacó la lotería.
Y aunque tenga que sudar como una regadera, sin derecho a cansarse ni a equivocarse, él sale en los diarios y en la tele, las radios dicen su nombre, las mujeres suspiran por él y los niños quieren imitarlo.
Pero él, que había empezado jugando por el placer de jugar, en las calles de tierra de los suburbios, ahora juega en los estadios por el deber de trabajar y tiene la obligación de ganar o ganar. Los empresarios lo compran, lo venden, lo prestan; y él se deja llevar.
Cuanto más éxito tiene, y más dinero gana, más preso está. Sometido a disciplina militar, sufre cada día el castigo de los entrenamientos feroces y se somete a los bombardeos de analgésicos y las infiltraciones de cortisona que olvidan el dolor y mienten la salud.
Y en las vísperas de los partidos importantes, lo encierran en un campo de concentración donde cumple trabajos forzados, come comidas bobas, se emborracha con agua y duerme solo.
En los otros oficios humanos, el ocaso llega con la vejez, pero el jugador de fútbol puede ser viejo a los treinta años. Los músculos se cansan temprano: “Éste no hace un gol ni con la cancha en bajada”. “¿Éste? Ni aunque le aten las manos al arquero”.
O antes de los treinta, si un pelotazo lo desmaya de mala manera, o la mala suerte le revienta un músculo, o una patada le rompe un hueso de esos que no tienen arreglo.
Y algún mal día el jugador descubre que se ha jugado la vida a una sola baraja y que el dinero se ha volado y la fama también. La fama, señora fugaz, no le ha dejado ni una cartita de consuelo.
📝Eduardo Galeano
Ahora si queres escuchalo de la propia voz del Maestro Galeano y su irrepetible forma de narrar.
Cerrá los ojos y disfrutá.
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El ataúd bajaba lentamente mientras Jamaica 🇯🇲 contenía la respiración. Sobre él, la bandera verde, negra y dorada. Dentro, junto al hombre que llevó la isla al mundo, descansaban: una guitarra Gibson roja, una Biblia, un cogollo de marihuana y una pelota de fútbol. 🧵👇
El 23 de mayo de 1981, mientras Edward Seaga y Michael Manley -enemigos políticos irreconciliables- compartían el funeral de Marley, quedaba claro que, incluso después de muerto, unía música, religión y fútbol: tres lenguajes distintos, una misma búsqueda: libertad.
Bob Marley es recordado como profeta del reggae y rostro del rastafarismo, cantor de resistencia y paz. Pero para entenderlo hay que mirar a sus pies: donde la pelota era tan importante como la guitarra y donde encontraba un refugio íntimo, una oración en movimiento.
Capitán, goleador, leyenda de São Paulo.
Más de 100 goles y una colección de récords.
Hasta acá, todo muy normal.
Hasta que te contemos que no hablamos de un delantero, sino de un arquero
Armate una caipiriña, que este cuentito brasileño se lo dedicamos al gran Rogério Ceni 🇧🇷
El increíble viaje de Ceni casi termina antes de empezar. Su madre enfrentó un embarazo de alto riesgo y los médicos le recomendaron interrumpirlo. Con el apoyo de su esposo, ella siguió adelante y Rogério nació el 22 de enero de 1973 en Paraná, en el sur de Brasil.
De joven, su familia se mudó a la ciudad de Sinop, en Mato Grosso, un estado conocido como el granero de la nación. Fue ahí donde su padre Eurides, a quien Ceni considera su principal influencia y quien era un hábil arquero, le inculcó el amor por el fútbol.
José Luis “Garrafa” Sánchez ocupa un lugar singular en la historia del fútbol argentino. No levantó títulos, pero logró algo poco frecuente: convertirse en un ídolo transversal y ser recordado como símbolo de una forma de jugar que hoy parece estar en extinción.
Creció en la villa La Jabonera. Su infancia fue dura pero distinta a la de épocas posteriores, antes de que la droga se instalara con fuerza en el barrio. Muchos de sus amigos de entonces ya no están. Salió a tiempo gracias a que sus padres se mudaron cuando aún era chico.
Francisco, su padre, fue una figura central en su vida. Repartidor de garrafas de gas, trabajó junto a su hijo para sostener la economía familiar. De ese oficio nació el apodo que acompañaría a José Luis a lo largo de toda su carrera.
El exfutbolista y entrenador multicampeón Arrigo Sacchi 🇮🇹 dijo: “El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes”.
Mientras armas la mesa y haces los preparativos navideños🎄🎅vamos a tratar de refutar esa afirmación con la siguiente historia...
Viajamos al jueves 24 de diciembre de 1914. El contexto del mundo era complicado. Estamos hablando de uno de los conflictos bélicos más grandes de la historia de la humanidad: La Primera Guerra Mundial. La guerra que inició el multi choque de potencias.
Todo comenzó el 28 de junio cuando el archiduque Francisco Fernando, heredero del trono austrohúngaro, y su esposa Sofía fueron asesinados a tiros en Sarajevo por el serbio-bosnio Gavrilo Princip. Este fue el acto que dio el puntapié inicial para que explotara la guerra.
Éramos tan felices. No lo sabíamos. Qué lindo era el fútbol. Lo que nunca vimos venir fue que, lentamente, se transformó en la estafa piramidal más grande de la historia. Y hoy la historia continua...
ODIO ETERNO AL FÚTBOL MODERNO.
DISCLAIMER: Este hilo es una continuación del que publicamos hace unos días, pero como ahora "X" es muy policía 🚨no nos deja explayar y tuvimos que separar nuestro odio en 2 partes.
La primera parte fue esta 👇
Nos quedamos en que la Premier League ya no es más de los ingleses. Te quedaste con cara de sorprendido porque le robaron la cartera a los Piratas🏴🇬🇧 y ellos aplaudiendo como focas🦭.
Te explicamos ⬇️
Éramos tan felices. No lo sabíamos. Qué lindo era el fútbol. Se jugaba por los colores, la camiseta, el barrio, por el Club. Lo que nunca vimos venir fue que, lentamente, se transformó en la estafa piramidal más grande de la historia.
Hoy servimos: ODIO ETERNO AL FÚTBOL MODERNO.
DISCLAIMER: Antes de que empiecen con el bla bla bla… ¡Sí! Amamos el fútbol. El antiguo y el moderno, pero también tenemos un pensamiento crítico que nos lleva a decir NO a algunas cosas. Esas concesiones que se dieron en los últimos tiempos con las que no estamos de acuerdo.
Las últimas décadas del fútbol profesional fueron la gran estafa. Una pirámide perfecta digna de los Charles Ponzi o los Bernard Madoff. Si la hicieran película en Hollywood tendría actores como George Clooney, Bernie Mac y Brad Pitt, entre otros.