Hace 506 años, 2 de diciembre de 1515, falleció en Granada el «Gran Capitán», Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar, considerado como uno de los militares más prestigiosos de todos los tiempos. Cambió para siempre el arte de la guerra. (Sigue)
A Gonzalo Fernández de Córdoba se le debe la organización de los ejércitos españoles en coronelías formadas por compañías y apoyadas por caballerías y artillería, base del desarrollo de los famosos y temidos tercios españoles.
El talento del Gran Capitán lo consagró como el mejor militar de su época; y uno de los más grandes entre los grandes de la historia de España. En Italia causó admiración al derrotar en inferioridad de condiciones a la caballería pesada francesa y al cuadro de piqueros suizo.
A los quince años entró al servicio del príncipe Alfonso de Castilla, hermano de la que sería Isabel La Católica. Fallecido Alfonso, Gonzalo Fernández de Córdoba entró al servicio de Isabel.
La primera acción militar notable del Gran Capitán ocurrió en la batalla de Albuera en 1479, durante la guerra de Sucesión a la Corona de Castilla, donde la derrota del rey de Portugal, Alfonso V, partidario de Juana de Trastámara abrió el reino de Castilla a Isabel I.
Con el respaldo de la reina Isabel y la confianza del rey Fernando, Gonzalo Fernández siguió su formación militar en numerosas acciones enmarcadas en la Guerra de Granada. En esa contienda tendría su primer mando sobre centenar de lanzas de las Guardias Reales en la toma de Loja.
Terminada la Reconquista, el Gran Capitán fue enviado al reino de Nápoles en el año 1495 como General en Jefe para defender la presencia y los intereses de la Corona de Aragón puestos en peligro por la ambición del rey Luis VIII de Francia.
Venció a los turcos en Cefalonia y a los franceses en Gaeta, Calabria, Garetano,… La batalla de Ceriñola fue su victoria más importante. Tuvo lugar el 28 de abril de 1503. Fue el inicio de la hegemonía española en los campos de batalla de Europa.
Roto por los franceses el Tratado de Granada por el q se repartía el reino de Nápoles, le tocó a Gonzalo Fernández de Córdoba enfrentarse a los gabachos en inferioridad de condiciones. Los franceses contaban 11.000 soldados y 28 cañones; los españoles 7600 soldados y 18 cañones.
El Gran Capitán provocó a los franceses para que fueran a atacarle a Ceriñola, localidad de la región de la provincia italiana de Foggia. Antes había ordenado cavar un foso, levantar un muro sobre el que se clavaron afiladas estacas y emplazó a la artillería.
Cuando llegó el Ejército Francés, los españoles se encontraban en una posición fortificada en un enclave elevado con la artillería y los arcabuceros situados en una posición inmejorable para causar la mayor cantidad de bajas a los franceses. La batalla solo duró una hora.
Los franceses se encontraron por sorpresa con el foso con picas sin poder alcanzar a la primera línea española. En ese momento los arcabuceros españoles llegaron a disparar 4000 disparos matando incluso a Luis de Armagnac, general del Ejército Francés.
Los franceses que llegaron a la primera línea fueron rechazados por los piqueros. Para terminar la caballería española rodeo a los franceses y los obligó a rendirse. En este cuadro de Federico de Madrazo se representa al Gran Capitán contemplando el cadáver del general francés.
Gracias al Gran Capitán nacieron los Tercios españoles, un ejército que tendría la hegemonía en Europa al menos durante un siglo y medio. Su táctica se basaba en la fortificación, elección del terreno, arcabuceros, rodeleros y piqueros.
Gonzalo Fernández de Córdoba fue nombrado por los Reyes Católicos virrey de Nápoles en el año 1504. Ese mismo falleció la reina Isabel, perdiendo por tanto el Gran Capitán a su gran valedora. Fernando lo ordenó regresar a España en el 1506 y en 1508 fue nombrado alcalde de Loja.
Son famosas las llamadas «Cuentas del Gran Capitán». Al pedirle Fernando el Católico la relación de gastos Gonzalo Fernández terminó su relación escribiendo: «Cien millones por mi paciencia en escuchar ayer que el Rey pedía cuentas al que le había regalado un reino.»
Se trata de una leyenda, pues existen dos relaciones de gastos reales con la firma del Gran Capitán conservadas en el Archivo General de Simancas y en el Tribunal de Cuentas y en ninguna de ellas aparece la famosa partida de la paciencia y del regalo de un reino.
Se retiro a Loja (Granada) en el año 1504, pero sintiéndose enfermo volvió a Granada donde falleció el 2 de diciembre de 1515. Su cuerpo junto al de su esposa fue trasladado al Monasterio de San Jerónimo de Granada, mandado construir por los Reyes Católicos en el año 1504.
En el Monasterio de San Jerónimo se resaltan las proezas militares del Gran Capitán. En el año 1812 las tropas gabachas invasoras profanaron su tumba, quemaron las 700 banderas ganadas por D. Gonzalo durante su vida. El mariscal Horace Sebastiani robó su espada y su calavera.
El presente hilo puede ser leído en mi web. Sirva como homenaje a uno de los más grandes militares de todos los tiempos, nombrado por los Reyes Católicos "adalid de la frontera" y por sus hombres "Gran Capitán", cuya tumba fue profanada por los franceses. dariomadrid.com/el-gran-capita…
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Hoy hace 218 años, 2 de mayo de 1808, cientos de españoles de Madrid se rebelaron contra aquellos que intentaban hacer de España una provincia de Francia. El levantamiento se inicio frente al Palacio Real al grito que "nos lo llevan, traición" ¿A quién se llevaban los franceses?
"Se han llevado a nuestro rey y quieren llevarse al resto de la Familia Real. ¡Mxerte a los Franceses!" grita Blas Molina, cerrajero al servicio de Fernando VII. El fue el que avisó a los madrileños de que se llevaban al infante Francisco de Paula, hijo menor del rey Carlos IV.
A pesar de que el propio infante desde un balcón del Palacio Real trata de tranquilizar a los madrileños que se van agolpando frente a su fachada diciéndoles que no se va a ir, estos no se lo creen. En esto estamos cuando irrumpen unos soldados franceses...
Hoy hace 505 años que falleció Fernando de Magallanes, navegante al servicio de Carlos I de España, a manos de unos indígenas en la isla de Mactán, en las actuales Filipinas. Logró encontrar el paso que permitía el paso del Atlántico hacia el Pacífico y llegar a la Especiería.
La expedición de Magallanes en busca de las islas Molucas, la Especiería, llega a la isla de Cebú el 7 de abril de 1521. Antes había atracado en Guam (la "isla de los Ladrones"), Homonhom y Mazaua. Veintiún hombres fallecieron a causa de la travesía por el Pacífico.
En Cebú reina el monarca Humabón, que en un principio quiere cobrar a los españoles un impuesto por fondear a lo que se niega Magallanes “por ser capitán de un monarca tan grande, no pagaría impuestos a ningún rey de la Tierra”. (Pigafetta).
El 24 de abril de 1547, con el emperador y rey Carlos presente, tuvo lugar la batalla de Mühlberg entre las armas imperiales, tercios españoles incluidos, y los herejes de la Liga de Smalkalda. César celebró la victoria: "¡Vine, vi y Dios venció!" (Sigue)
La batalla de Mühlberg se libró entre las once de la mañana y las siete de la tarde. El Ejército Imperial, con el César Carlos al frente, se encontraba persiguiendo al ejército de la protestante Liga de Esmalcanda, con el príncipe Juan Federico al frente.
Estando acampado el Ejército Imperial el 22 de abril de 1547 cerca del río Elba, en las cercanías de la hoy ciudad alemana de Mühlberg, el Emperador y Rey Carlos tuvo conocimiento de que las tropas de la Liga se encontraban acampadas a unos 20 kilómetros.
Hoy hace 463 años, un 23 de abril de 1563, que en la entonces humilde aldea de El Escorial, Juan Bautista de Toledo siguiendo las instrucciones del Rey Nuestro Señor Felipe II, mandó asentar la primera piedra de lo que sería el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. (Sigue)
Fray José de Sigüenza: "A 23 días de Abril de este mismo año de 63, en que se celebró la fiesta de San Jorge, le pareció a Juan Bautista de Toledo que era ya tiempo de comenzar la fábrica y asentar la primera piedra, fundamento de todo el cuadro y planta.”
"Hincándose todos los religiosos y todos los cincunstantes de rodillas, dijeron muchos himnos y oraciones invocando el favor y la gracia divina levantáronse y tomaron un piedra cuadrada, que tenían ya aparejada para el efecto, y asentáronla con mucha devoción y áun lagrimas."
Mañana harán 504 años que Padilla, Bravo y Maldonado perdieron la cabeza en Villalar. Los comuneros no eran liberales, ni comunistas, ni independentistas, ni deseaban acabar con la monarquía. Querían que la legítima reina Juana gobernara Castilla, no su hijo Carlos. (Sigue)
No eran republicanos, ni blandían ninguna estrella roja cual soldados del Ejercito Rojo. Por cierto, si el emperador Carlos en vez de ayudarse en su gobierno con nobles flamencos, darles cargos y prebendas, se hubiera rodeado de castellanos ¿Se habrían sublevado los comuneros?
Evidentemente no. Se trato de un levantamiento alentado y promovido por parte de la nobleza castellana que no quería perder sus privilegios y sus derechos a manos de un rey que consideraban extranjero y que además no paraba de pedirles dinero, no un levantamiento popular.
Hoy hace 410 años del fallecimiento de Miguel de Cervantes, el mejor escritor en español que han conocido los tiempos y que luchó en Lepanto. ¿Saben ustedes que tuvo una vida muy azarosa, llena de peligros y acabó con sus huesos en la cárcel en tres ocasiones? (sigue)
D. Miguel de Cervantes tuvo una vida muy azarosa y llena de peligros. Llega a Italia en 1569 posiblemente tratando de escapar de una providencia de prendimiento firmada por el rey nuestro señor Felipe II por haber herido en un duelo a un tal Antonio Segura.
En Italia se alistará como soldado en el Tercio de Miguel de Moncada, lugarteniente de D. Juan de Austria, hijo del emperador rey Carlos y hermanastro del rey nuestro señor Felipe II. En 1571 se embarca en la galera "Marquesa" con el objetivo de derrotar al turco.