Vox ya no disimula en Andalucía y se trae a Giorgia Meloni, la líder de Fratelli d’Italia, el partido heredero del fascista Movimiento Social Italiano para apoyar la campaña de Olona
El MSI fue fundado por veteranos fascistas en 1946 en Roma. El exoficial del gobierno fascista Giorgio Almirante se convirtió en el primer líder del partido. Los 2 objetivos del partido fueron revivir el fascismo de Mussolini y atacar a la democracia italiana
Olona está realizando una declaración de intenciones invitando a esta señora a apoyarla en un mitin electoral en Marbella.
* Ambos rostros, desencajados por miradas furibundas de odio, simbolizan sus discursos agresivos contra los derechos y libertades que han hecho de las sociedades multiculturales espacios de tolerancia democrática.
La marca Hermanos de Italia, (“Fratelli”) nació en 2012 con el visto bueno y el dinero de Berlusconi.
Presentándose como derecha tradicional, en realidad basan sus ideas en la historia y valores neofascistas del Movimiento Social Italiano, del que copian hasta el logo.
Coinciden con la ultraderecha de Abascal en tres aspectos: ultra- nacionalismo , autoritarismo antidemocrático, y un intenso discurso antiinmigración con contenidos xenófobos
* Parece que estos datos han molestado mucho a los votantes de Vox. Algunos, con ínfulas de historiador,incluso intentan debatir.
El historiador solo confronta con sus pares. ¿Ha visto este señor alguna vez a un astrónomo confrontando fuentes y debatiendo con un astrólogo o una pitonisa?
• • •
Missing some Tweet in this thread? You can try to
force a refresh
Reproduzco aqui un artículo del Historiador Ángel Luis López Villaverde
“ Una situación lamentable en la Semana Santa conquense”
La “Venerable Hermandad Religioso-Benéfica de Excombatientes de San Pedro Apóstol de Cuenca” nació para integrar a excombatientes conquenses tanto de la “Cruzada de Liberación Nacional” como de la “Gloriosa División Azul”, según su reglamento orgánico, aprobado por el obispado de Cuenca el 28 de junio de 1944. Su finalidad era doble: benéfica, por un lado, para hacer “el bien preferentemente entre huérfanos de excombatientes”, con becas para el Seminario y la Normal de Maestros; y, por otra, religiosa, “conseguir que sus componentes logren un igual sentir religioso en la vida pacífica, que el vivido en los tiempos de la lucha de la cruzada, con ánimo de ejemplarizar a la juventud que nos irá sustituyendo, a la que queremos émula de nuestros héroes más completos”, partiendo de “una Iglesia militante de Cristo”, y vinculando humanamente la conducta “a la de San Pedro, de quien esperamos protección”. Desde entonces, esta cofradía de excombatientes se convirtió en una de las más importantes de su Semana Santa.
Publiqué el reglamento y comenté su significado en mi libro “En la guerra como en el amor. Emociones e historia de un voluntario de la División Azul y banalización de la ‘cruzada’ contra el bolchevismo” (Sílex, 2021. pp. 217-221 y 343-346). Viene muy bien explicado y detallado en el libro de Herminio Lebrero Izquierdo “Lugares de memoria institucionalizada en Cuenca. La historia que perdura, 1877-2017” (UCLM, 2018, pp. 101-103).
Pues bien, ochenta y dos años después, algunos de sus hermanos siguen portando en la procesión del Miércoles Santo el parche de excombatiente en la capa (como establecía su reglamento) y las andas del paso contienen alusiones a la simbología divisionaria y falangista (lo que no está contemplado reglamentariamente). Lo pude comprobar anoche mismo (adjunto fotos).
Tanto los parches de las capas como los emblemas y símbolos de las andas incumplen la normativa vigente. La asociación Ciudadanos por la República lo denunció públicamente hace una década (eldiario.es/castilla-la-ma…), cuando estaba en vigor (pero no se cumplía, por deseo expreso del gobierno de Rajoy) la Ley de Memoria Histórica. Nada se ha hecho, a pesar de que incumple también la más reciente Ley de Memoria Democrática, que ordena retirar los símbolos que exaltan la sublevación militar y la dictadura franquista.
Curiosamente, las andas están cubiertas con una tela roja en la iglesia de San Pedro hasta que sale el paso a la calle, supongo que a sabiendas de que lo que se oculta puede ser denunciable.
¿Hasta cuándo se va a permitir incumplir la Ley y ofender a las víctimas de la dictadura franquista? ¿Hasta cuándo se seguirá banalizando pública (e impúdicamente) la colaboración de la División Azul con la megalomanía hitleriana? ¿Se imaginan en cualquier otro país lucir públicamente la cruz de hierro nazi? La solución es fácil: aplicar la Ley, de modo que se prohiba lucir en la procesión el parche de excombatiente que sigue portando esa minoría de nazarenos (basta con descoserlos) y cubrir o eliminar los símbolos falangistas y nazis de las andas. No es tan difícil, ni atenta contra nadie. Al contrario. Las leyes están para cumplirlas.
Aunque no me extrañaría que todo continuase como está esperando que un próximo cambio de gobierno convierta la actual ilegalidad en objetivo de atracción turística. Todo sea por reinventar, por enésima vez, la “sacrosanta tradición”.
Y la pregunta es - de autoría personal y no del querido amigo Lopez Villaverde- : ¿ va Ángel Víctor Torres Pérez, actual Ministro de Política Territorial y Memoria Democrática , a permitir qué la Ley de memoria democrática se siga incumpliendo ?
^ En previsión de que el señor Torres tenga dificultad para ver la cruz nazi
Julián Casanova es indirectamente conminado por Fortes a hacer propaganda de la importancia que tiene para la Investigación histórica la des clasificación del 23F y solventa la papeleta con dignidad: valor para la investigación: ninguna. El único valor que tiene esta operación propagandística es que habrá nuevas fotos para enseñar en las aulas de los institutos
Á Fortes no le gusta escuchar que Julián Casanova sostiene que el rey tenía conocimiento del golpe de estado. Intenta presionar al historiador para que ese mensaje no se instale
Pero el historiador - ante el disgusto y el desconcierto de Fortes- sigue insistiendo en su interpretación.
Un “ negocio” que se paga con la vida de las personas
Privatizaciones, subcontratas, subrogaciones, negociación de auditorías externalizadas… en fin. Lo del ferrocarril en España no es, como muchos piensan ingenuamente, una simple cuestión técnica o de relajación en el “ mantenimiento “: es un gigantesco negocio- pagado con el dinero de los ciudadanos- que se ha entregado a un pequeño grupo de empresas a precio de saldo y con resultado terrible
No hay nada más moderno, en la España del siglo XIX, que la corrupción ligada a la construcción del Estado Liberal . La primera ley de ferrocarriles, aprobada en 1855, fue presentada como motor del progreso y la integración nacional, pero en realidad sirvió para encubrir una colosal operación de transferencia de dinero público a manos privadas. Los grandes capitales- la banca catalana, las casas francesas, los capitalistas madrileños ligados a la Corte- hallaron en los raíles un gigantesco instrumento de especulación . El Estado aportaba el suelo, las garantías crediticias, los rescates ante la quiebra. Ellos ponían las acciones, inflaban los presupuestos y cobraban rentas aseguradas. La deuda ferroviaria fue, durante décadas, una de las cargas más pesadas del erario público.
El mecanismo se repite, con idéntico guion, siglo y medio después. Privatizaciones apresuradas, externalización de auditorías, subcontratación en cascada.
El ferrocarril contemporáneo- ese que aún se llama “público” en los papeles- se ha convertido en laboratorio de un capitalismo que socializa pérdidas y privatiza beneficios. Empresas adjudicatarias que trocean trabajos entre filiales, contratas que operan al límite del mínimo legal, técnicos que acumulan tres empleos para mantener un sueldo digno. La lógica del control y la seguridad ha sido sustituida por la del ahorro contable
Cada accidente, cada descarrilamiento, no es un fallo técnico ni una mala suerte colectiva: es el resultado previsible de un sistema que convierte el servicio público en oportunidad de negocio.
Àlex Romaguera: “La AVT ha sido muy proactiva no solo contra los procesos soberanistas o contra los movimientos laicos, o más pacifistas, sino también contra cualquier persona que cuestione la Transición”. Por Angelo Nero @NrNero @AlexRomaguera @txalapartatik vía @nuevarevoluci0nnuevarevolucion.es/alex-romaguera…
Segunda parte de la entrevista Àlex Romaguera, periodista que publica habitualmente en las páginas de Gara y Público, y que viene de publicar en la editorial Txalaparta, ‘Víctimas S.A’.
- Hay otro tipo de organizaciones que no han encontrado el apoyo de los sectores de la derecha, como la Asociación 11-M Afectados del terrorismo, cuya presidenta, Pilar Majón, incluso sufrió una persecución encarnizada, ¿a que crees que se ha debido esto?
Rodolfo Martín Villa, exministro franquista, ha sido llamado a declarar como imputado en la muerte de Teófilo del Valle, ocurrida el 24 de febrero de 1976 en Elda (Alicante). Teófilo del Valle, un joven de 20 años, participaba en una huelga del sector del calzado. Fue asesinado con seis disparos por la espalda por la Policía Armada.
La muerte de Teófilo fue inicialmente encubierta y silenciada, incluso con campañas de difamación. Martín Villa, también está señalado por otros crímenes y masacres en el mismo periodo, como la masacre de Vitoria del 3 de marzo de 1976.
La muerte de Teofilo del Valle es considerada el primer homicidio policial de la Transición.
Pese a la falta de consenso historiográfico se estima que durante la transición española (1975-1982) hubo en torno a 500 víctimas mortales por violencia política. La violencia fue un actor clave de la Transición española
La visión idílica de la Transición sirvió como mito fundacional de la democracia española, pero oculta que este periodo histórico fue un compromiso forzado-no un milagro- marcado por la violencia, las cesiones asimétricas y un olvido selectivo.
Los archivos de Franco al descubierto: de la incautación a la fabricación de documentos contra el enemigo 'rojo' vía @publico_espublico.es/politica/memor…
El historiador Alejandro Pérez-Olivares desentraña en su libro 'Papeles que atrapan' toda la maquinaria archivística del franquismo incluso antes de haber ganado la guerra. Es la primera investigación que explora el vínculo entre la construcción de archivos político-sociales y el control policial posterior.
Todo nuevo Estado que se precie debe partir irremediablemente de una premisa: para identificar al enemigo hay que incautar los documentos que le señalen, recabar información sobre él y plasmarla en fichas o documentos que hay que guardar en sitio seguro. En el caso de la nueva España franquista, "había que incautar la documentación de las instituciones republicanas, de los partidos de izquierdas, de los sindicatos para encontrar los antecedentes y, a partir del procesamiento de esa documentación, crear los márgenes de lo delictivo", explica Alejandro Pérez-Olivares, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de La Laguna (Tenerife).
En su libro Papeles que atrapan (Comares Historia), disecciona todo el engranaje archivístico del régimen franquista, y, por primera vez, explora el vínculo entre esos archivos y la acción policial de vigilancia social y persecución del enemigo "rojo". Es una obra fascinante que cuenta la propia investigación a través de varios archivos de este historiador especializado en la violencia política desde el prisma del control social.