Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra se ponen al frente de 70.000 cristianos.
ESTO NO SE REPETIRÁ NUNCA EN LA HISTORIA.
La batalla de las Navas de Tolosa fue crucial en la Reconquista cristiana de la Península Ibérica. Supuso un antes y un después, a partir de entonces, se inició la decadencia de la ocupación musulmana de la Península Ibérica hasta su derrocamiento en 1492,con los Reyes Católicos.
En el año 711, un ejército musulmán de árabes y bereberes destruyó Hispania, reino que los visigodos habían fundado. Después de ocupar casi toda la Península Ibérica, los musulmanes crearon la provincia de Al-Ándalus, la cual quedó integrada al Califato Omeya, de Siria.
En el 750, todos los miembros del Califato Omeya fueron asesinados; todos menos el príncipe Abderramán, que huyó hasta cobijarse en la Península Ibérica y que, más adelante, fundaría el Emirato de Córdoba.
En 929, Abderramán III, se independizó de los abasidas (quienes asesinaron en su momento a los miembros del Califato Omeya) y fundó el Califato de Córdoba.
Este hecho desencadenó una guerra civil que puso en crisis al califato y la cual se resolvió con la división del territorio en una treintena de pequeños Estados, denominados reinos de taifas.
Cristianos y musulmanes disputaban el territorio por el control de las tierras de la Península Ibérica. Para hacer frente a los ataques cristianos, los reinos de taifas llamaron en su ayuda a los almohades del Magreb, que integraron los reinos de taifas a su califato.
En 1195, los almohades vencieron a los cristianos en la batalla de Alarcos y amenazaron la ciudad de Toledo. Alfonso VIII de Castilla, con el fin de impedir el avance de los almohades, convocó a los reyes cristianos de la Península Ibérica para formar una alianza.
Con la derrota cristiana en la batalla de Alarcos, Alfonso VIII de Castilla quiso aunar fuerzas con el resto de reyes cristianos para derrocar, de una vez por todas, a los almohades. Cristianos y musulmanes se enfrentarán más adelante en la batalla de las Navas de Tolosa.
El reino musulmán lo comprenden el califato de los almohades, el cual se extiende desde el norte de África hasta el sur de la actual España. Al mando estaba el califa Muhammad-an-Nasir, llamado Miramamolín, y había amenazado Toledo para anexionarlo a su gobierno.
El reino cristiano (Santa Cruzada), consiste en una alianza de los reinos cristianos de Castilla, León y Aragón. Fue apoyada por la Orden de Calatrava, la Orden de Santiago, los Caballeros Templarios, los Caballeros Hospitalarios y voluntarios franceses, leoneses y portugueses.
Al mando de este frente estaban los reyes Alfonso VIII de Castilla, Sancho VII de Navarra y Pedro II de Aragón.
Para formar el frente cristiano, fue necesario el papel eclesiástico. El obispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, logró convencer a los reyes de Navarra y Aragón para que se sumaran a la lucha contra los almohades.
El Papa Inocencio II, por su parte, prometió el perdón de los pecados a todos los que lucharan contra los almohades.
El ejército cristiano, ya formado por la alianza de los reinos de Castilla, León y Aragón, se reunió en Toledo en mayo de 1212 y, desde ahí, iniciaron su marcha hacia el sur de la Península Ibérica para derrotar al ejército almohade.
El ejército de An-Nasir intentó evitar la batalla bloqueando el paso de los cristianos antes de llegar a su destino, lo cual no consiguieron. De hecho, el ejército cristiano consiguió que la batalla se desarrollara sobre un terreno que el ejército musulmán no había elegido.
Así, la mañana del 16/7/1212 las tropas cristianas cargaron contra los musulmanes, iniciando la batalla de las Navas de Tolosa.
El califa An-Nasir ordenó al cuerpo central de su ejército avanzar sobre la vanguardia cristiana. La caballería musulmana avanzaría por los flancos.
De hecho, el ejército musulmán llevó a cabo la misma estrategia que desarrolló en la batalla de Alarcos, la cual le dio la victoria entonces pero no consiguió hacerlo en la batalla de las Navas de Tolosa.
La estrategia del califa An-Nasir consistió en fingir una retirada para atraer al ejército cristiano y conseguir derrotarlo. Sin embargo, los cristianos elaboraron su propia estrategia intuyendo que los musulmanes adoptarían la misma que les llevó a la victoria en Alarcos.
El ejército cristiano, de esta manera, se dividió en tres frentes: Alfonso VIII y su caballería en el centro, la caballería aragonesa con Pedro II por el flanco izquierdo y Sancho VII de Navarra y su caballería por el flanco derecho.
Este ataque resultó exitoso para los cristianos, ya que consiguieron detener a los musulmanes y estabilizar el frente de batalla.
Alfonso VIII ordenó el avance de toda la retaguardia cristiana, integrada por los mejores hombres de los tres reinos. Así, las líneas musulmanas se retiraron, a pesar de doblarles en número, y los cristianos avanzaron hasta el campamento del califa An-Nasir, que huyó hasta Jaén.
La batalla de las Navas de Tolosa fue el inicio del final de la etapa almohade en la Península Ibérica. Los musulmanes perdieron gran parte de los efectivos que lucharon en la batalla, comenzando el declive del reino musulmán.
Con el triunfo de los cristianos en la batalla de las Navas de Tolosa, estos obtuvieron el control de los castillos de Vilches, Ferral, Baños de la Encina y Tolosa y destruyeron las ciudades de Úbeda y Baeza.
Los descendientes de Alfonso VIII se centraron en conquistar territorios musulmanes. Así, Fernando III El Santo, sucesor del rey cristiano, tomó Córdoba en 1236, Jaén (Pacto de Jaén) en 1246 y Sevilla en 1248.
En los territorios conquistados a los musulmanes, se inició el repoblamiento y la evangelización de esos territorios, así como la construcción de nuevos santuarios y la reconstrucción de antiguos templos visigodos.
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🇪🇸 Desde 1790 la bandera española ondea en Alaska. La presencia española en los actuales Estados Unidos no se limitó ni mucho menos a la franja sur del país, sino que alcanzó latitudes tan remotas como Alaska. Los españoles plantaron su bandera en aquellos fríos parajes.
Las ambiciones de los rusos sobre la costa norteamericana del Pacífico, a la que se sumaba la competencia de británicos, estadounidenses y portugueses, hicieron que los españoles se decidieran a reafirmarse en la zona.
En 1790 un leridano de La Seo d'Urgell llamado Salvador Hidalgo bautizó dos lugares como Valdés (hoy Valdez) y Córdova. Cerca de esta última, hoy Orca Inlet, y ante un grupo de voluntarios catalanes, izó la bandera de España y tomó posesión de Alaska en nombre de Carlos IV.
#Navidad Los niños holandeses se acuestan contentos en diciembre, porque quien va a venir durante la noche es alguien de España que les va a dejar muchos regalos. Nos referimos a San Nicolás. Tal vez os suene más después de la transformación de los norteamericanos: Santa Klaus.
Esa es la tradición de diciembre, llega desde España San Nicolás (en holandés, Sinterklaas). visitando por la noche las casas de los niños y colocando (con su inseparable ayudante, Pedrito ) los regalos en los zapatos, generalmente, naranjas, dulces y juguetes.
Cuando los holandeses fundaron Nueva Amsterdam en Norteamérica se llevaron la tradición con ellos. Luego, cuando los británicos echaron a los holandeses y renombraron la ciudad a Nueva York (que ya os sonará más), la tradición continuó.
Tercios españoles contra samuráis. La batalla de Cagayán (Filipinas, 1592).
Incorporada Filipinas a la monarquía hispánica y convertido el archipiélago en un enorme centro de intercambio comercial con el lejano Oriente, se sucedían, incluso antes del dominio español, las incursiones de piratas chinos, malayos y japoneses.
De gran importancia en el norte de Luzón fueron las incursiones de los Wokou (naturales del país de Wok), Japón, piratas integrados por samuráis japoneses sin señor, ronin, aunque con presencia de chinos, malayos y coreanos, uno de cuyos cabecillas principales era Tay-Fusa.
#HistoriaDeEspaña 29/9/1538 Siguiendo órdenes de Francisco Pizarro, Pedro de Anzúrez, conquistador, explorador español y Marqués de Campo Redondo, funda, en el valle de Chuquisaca, la ciudad de Charcas (actual Sucre, Bolivia), una de las ciudades más antiguas de América del Sur.
En 1552 será Sede del Obispado, años después encumbrada al rango de Arzobispado, que en 1609 llegará a ser el más extenso de Latinoamérica. Más tarde alcanzará el rango de Cardenalato. En 1599 será sede de una importante institución virreinal como es la Real Audiencia.
En 1639, ya llamándose Chuquisaca, se fundará en esta ciudad la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier.
#HistoriaDeEspaña El galeón armado Ntra. Sra. de Balvaneda (El Infante), fue construido en Génova en 1724 y comprado por el rey Felipe V de España. Con una capacidad estimada de 400 toneladas, fue uno de los barcos más grandes de la flota de 1733 (transportó hasta 60 cañones).
Don Domingo de Lanz fue su capitán de viaje. En Veracruz Infante cargó como 186 cajas de monedas de plata para el Rey. Navegando a la vanguardia de la flota cuando golpeó el huracán, el barco encalló en el arrecife exterior y golpeó el coral hasta que se inundó hasta su cubierta.
Al día siguiente, su tripulación pudo ver a la Capitana de la flota encallada cerca, y cuatro barcos adicionales hundidos en las cercanías. Se hicieron balsas y se llevó a la gente a la orilla.
Fue en pleno Sitio de Cádiz, entre los años 1810 y 1812, y con las tropas francesas cañoneando la ciudad día y noche mientras que los gaditanos les respondían con pasodobles y cuplés.
A la vez que instaban a los franceses a tomar la ciudad al fusil, cosa que no consideraron oportuno hacer (entre otras cosas, porque era una muerte segura). Pues entre cañonazo y cañonazo, y cuplé y cuplé, nace el nombre de uno de los platos más conocidos de nuestros días.
Es cierto que los franceses nunca consiguieron entrar en Cádiz (ni en San Fernando), pero debido a ese bloqueo empezaron a escasear productos de primera necesidad. Verduras, hortalizas y, entre ellas, las patatas, requisito indispensable de nuestra querida tortilla española.