En 1530, el papa Clemente VII coronó a este señor como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
Este señor que llevaba siendo Rey de Castilla, Aragón y el resto de señoríos hispánicos desde 1516 bajo el nombre de Carlos I y que lo era de Alemania desde 1520 como Carlos V.
La coronación papal puso fin a una carrera por el Imperio que le había enfrentado al rey Francisco I de Francia.
Y como toda carrera que se disputa, esta también necesitó un equipo detrás. Un equipo con un buen aparato logístico y, sobre todo, una buena financiación.
Uno de los principales financiadores del ascenso al trono de Carlos V fue este otro señor llamado Jakob Fugger, apodado "el Rico"
Y tan rico. Con una fortuna de unos 400 mil millones de euros al cambio actual, Fugger fue, posiblemente, el hombre más rico de la historia.
Mientras, en la Alemania de la época había *otro* señor que estaba montando un buen follón y lo montaría aún más grande: Martín Lutero.
Siendo Fugger un católico ferviente, y en vista de que las ideas luteranas calaban con rapidez en el país, decidió poner parte de su fortuna y su influencia en combatir las ideas de Lutero.
Entre estos movimientos, puso dinero para financiar actividades antiluteranas y consiguió que Carlos V declarase proscrito a Lutero.
Pero como se consideraba un buen católico, también decidió que eso de que las buenas obras no te ganasen el reino de los cielos era mandanga.
Así que también gastó una cierta parte de su fortuna en, efectivamente, hacer buenas obras. Buenas obras para los católicos, ojo, tampoco nos vengamos arriba.
Quizá su mejor obra, y culturalmente la más importante, fue darse cuenta de que la dignidad del ser humano era la casa.
La casa era el bien último. Lo que separaba al hombre del animal.
La casa era el mundo.
Así que decidió regalar una casa a quien no la tuviera.
En su Augsburgo natal, Fugger concibió una miniciudad destinada a aquellos católicos que viviesen en la indigencia.
Proyectado por el arquitecto Thomas Krebs y terminado en 1523, a este enclave lo llamó Fuggerei, porque buen católico era pero un poco orgulloso también.
Fugger invirtió 10.000 florines (8.800 € de la época, pero casi 30 millones actuales) en un fideicomiso para construir y administrar el complejo. Fideicomiso que sigue funcionando a día de hoy PORQUE FUGGEREI SIGUE EN ACTIVO 500 AÑOS DESPUÉS DE SU FUNDACIÓN.
Y no solo sigue en activo, sino que lo hace bajo las mismas condiciones que en 1520:
1. Haber vivido en Augsburgo al menos 2 años. 1. Ser católico. 2. Ser una persona sin hogar. 3. No ser culpable de ser una persona sin hogar. 4. Rezar 3 veces al día.
A cambio, recibes una vivienda de entre 45 y 60 m2 perfectamente equipada y pagas EXACTAMENTE lo mismo que hace 5 siglos: un florín renano al año. 0.88 euros.
Sí. Al año.
Pero más allá de la labor caritativa, lo verdaderamente formidable de Fuggerei es que es de los primeros desarrollos urbanos y arquitectónicos pensados para el pueblo. Para la gente necesitada.
No es un palacio, no es una iglesia, no es un castillo. Son casas para la gente.
Es más, la única iglesia del enclave no se construyó hasta 1582, casi 60 años tras la inauguración de Fuggerei y 57 después de la muerte de Jakob Fugger.
Pensad que la casa de la gente llana no era un objeto de arquitectura. Ni en Grecia ni en Roma ni en el medievo. La arquitectura se reservaba al poder, no al hombre.
Fuggerei lo cambia todo. Porque no es construcción; es arquitectura.
Es de las primeras veces en la historia en la que un arquitecto PIENSA en que la gente llana tiene que vivir bien.
Y así son las viviendas de Fuggerei. Casas sin lujos, pero donde se vive bien.
Lo eran en su momento, tal y como se ve en estas fotografías de la casa-museo que hay allí y que muestra como era una vivienda de la época.
A día de hoy, y tras dos ampliaciones en 1880 y 1923, Fuggerei se compone de 67 casas con 147 viviendas en total. Todas ellas encuadradas en un recinto cerrado con cinco puertas que, por cierto, permanecen cerradas desde las 10 de la noche hasta las cinco de la mañana.
En esas 7 horas, el acceso solo está permitido para los residentes y, por cierto, como la iluminación de las calles no es muy profusa, también se conservan los antiguos llamadores de las puertas, que son todos distintos para poder reconocerlos solo por el tacto.
Fuggerei es el proyecto de vivienda social más antiguo del mundo que sigue en activo y nos lanza una pregunta MUY interesante:
¿Cómo es posible que unas casas tan antiguas, dignas pero modestas, hayan aguantado tan bien estos 500 años?
La respuesta es que no son antiguas.
Lo dije antes, el fideicomiso que administra el complejo se ha encargado del mantenimiento continuado de las viviendas, incluyendo reparar cubiertas, sustituir carpinterías, además de introducir agua corriente o electricidad.
Y, en realidad, mucho más, porque más de la mitad de Fuggerei fue destruido en los bombardeos aliados de la 2ª Guerra Mundial, así que más de la mitad de las casas se reconstruyeron en los años 50.
Y sí, las reconstruyeron con materiales nuevos pero a imagen de las antiguas.
No estoy totalmente seguro de que eso es lo que le habría gustado a Jakob Fugger pero, en mi opinión, este es uno de los pocos casos en los que un falso histórico tiene sentido.
Y aunque el modelo basado en la caridad es difícilmente exportable, Fuggerei nos habla de algo que está en el corazón de la civilización. Algo que Fugger siempre tuvo claro y que se ha perdido demasiadas veces.
Que la casa es el centro de la dignidad del ser humano.
Si os ha gustado esta historia, os va a encantar LA PIRÁMIDE DEL FIN DEL MUNDO, el libro oficial de #LaBrasaTorrijos.
#LaBrasaTorrijos se escribe en directo todos los jueves desde el soleado (y hoy bochornoso) barrio de Villaverde.
(Fin del HILO 🏠☺️)
Un par de codas:
Un florín renano ya era una cantidad bastante simbólica hace 500 años. Vendrían a ser algo así como 70-80 euros anuales.
Que es lo que se paga actualmente en Fuggerei, porque aparte de los 0.88€, hay una contribución anual voluntaria de 85 € (y que paga todo el mundo).
En Fuggerei vivió el bisabuelo de Wolfang Amadeus Mozart, tal y como se recuerda en una placa en la fachada.
El fideicomiso lo administra la familia Fugger y sus fondos provienen de terrenos forestales, donaciones e inversiones. Su rendimiento ha oscilado entre el 0.5% y el 2% anual, lo cual nos daría esos 30 millones de euros actuales, si bien el fondo debe ser bastante menor por los desembolsos continuados durante estos 500 años.
• • •
Missing some Tweet in this thread? You can try to
force a refresh
No sé si la fe mueve montañas, pero sí sé que las esculpe.
En Etiopia hay un conjunto de iglesias imposibles. No están escondidas ni excavadas. Están ESCULPIDAS EN UN ÚNICO Y COLOSAL BLOQUE DE ROCA.
Esta es la historia de las iglesias de Lalibela. En #LaBrasaTorrijos
🧵⤵️
En 1520, el explorador portugués Pêro da Covilhã fue invitado por el emperador etíope Dawit II a dar un paseo por la capital de su reino.
Dawitt, que era cristiano, quiso enseguida enseñarle su monumento más preciado: una seria de iglesias talladas en la roca.
A Pêro da Covilhã le acompañaba el misionero Francisco Álvares, quien hacía las veces de embajador y notario de la visita.
Asombrado hasta la incredulidad, Álvares tomaba notas y hacía dibujos de lo que a duras penas era capaz de creer pese a que lo tenía delante.
Si hay algo a la altura delirante de Dubái es la arquitectura de Dubái.
O como digo yo: obras diseñadas por críos de 7 años a los que dijeron dibuja el edificio más guay que se te ocurra y en vez de poner el dibujo en la nevera, lo construyeron.
Os cuento en #LaBrasaTorrijos ⤵️
Si Dubái como en concepto es ya dudoso, cuando entramos en su arquitectura el asunto se vuelve directamente paródico. Porque Dubái no tiene un estilo arquitectónico, tiene todos los estilos arquitectónicos a la vez y ninguno al mismo tiempo.
La arquitectura de Dubái es un catálogo de caprichos a escala colosal.
Un hotel con forma de vela: el Burj Al Arab, de Tom Wright para Atkins, 321 metros sobre su propia isla artificial frente a la playa de Jumeirah, inaugurado en 1999, el edificio que arrancó toda esta locura.
En la 2ª Guerra Mundial, el gobierno británico quiso acabar con TODAS las vacas de Alemania. Pero tenía que probar que su operación funcionaría, así que antes ARRASÓ CON ÁNTRAX una de sus propias islas.
Esta es la historia y os la cuento en #LaBrasaTorrijos
🧵⤵️
En 1981, el Glasgow Herald recibió una carta que decía:
"Cuando lean esto, la operación ya habrá empezado. Hemos enviado una libra de tierra de la isla Gruinard a Porton Down. Solo tenemos una petición: limpien la isla.
Firmado: Comando Dark Harvest".
En efecto, poco antes de recibir la carta, un pequeño contenedor de máxima seguridad había llegado al centro secreto de investigación biológica militar de Porton Down en Wiltshire, Inglaterra.
Una joya transparente y revolucionaria que cambió el mundo. TAN revolucionaria y tan transparente su dueña llevó a juicio al arquitecto porque no se podía vivir dentro.
En #LaBrasaTorrijos, el culebrón de Mies y la señora Farnsworth.
🧵⤵️
Chicago, 1945. En una fiesta de la aristocracia intelectual de la ciudad se conocen Edith Farnsworth, una nefróloga adinerada, y Ludwig Mies Van der Rohe, uno de los mejores arquitectos de la historia, aunque lleva 15 años sin construir y es esencialmente profesor universitario
Nada más conocerse, la una queda prendada del carisma del otro y el otro queda prendado del vuelo intelectual de la otra.
En esa primera conversación, Farnsworth desliza su intención de construirse una futura casa donde retirarse. Obviamente, eso le levanta las orejas Mies.
En 1990, unas inundaciones asolaron Japón. Murieron 14 personas.
El país no podía arriesgarse a que se repitiesen en una zona urbana tan poblada como Tokio, así que construyeron una maravilla: La Catedral de las Tormentas.
Os cuento su historia en #LaBrasaTorrijos.
🧵⤵️
Como habréis podido comprobar, llevamos un mes largo con varios episodios de lluvias. Lo "bueno" es que las lluvias de invierno suelen ser sostenidas y no torrenciales.
Como desgraciadamente sabemos, las jodidas son las torrenciales, las que descargan mucho en poco tiempo.
Idealmente, la mejor solución para absorber este tipo de inundaciones sería tener unas ciudades más porosas. Que permitiesen un drenaje más eficaz y más natural.
Pues en la Irlanda del XIX hubo un casero TAN CHUNGO que su apellido se convirtió en un verbo que significa "Impedir o entorpecer la realización de un acto como medio de presión para conseguir algo".
Os lo cuento en #LaBrasaTorrijos
🧵⤵️
En 1854, un joven inglés llamado Charles Cunningham se trasladó a la isla de Achill, al oeste de Irlanda. Hijo de familia pudiente, salía de una carrera militar fallida y llegaba a las verdes tierras de Éire dispuesto a ser un hombre rico y de provecho.
En esa época, Irlanda vivía una situación bastante peluda: acababa de salir de la Gran Hambruna del 45, que había diezmado a la población, bien llevándola a los camposantos, bien obligándola a emigrar.
Por tanto, las verdes tierras de cultivo eran un bien muy preciado.