En 1907, el japonés Kikunae Ikeda estaba cenando con su familia cuando de repente notó que el caldo dashi estaba más delicioso de lo normal y que había algo completamente diferente. Había descubierto el quinto sabor básico: el umami. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Intrigado por lo ocurrido aquella noche, creyó que el konbu, un alga marina comestible, era el secreto y comenzó a analizar su composición.
En 1908 aisló a la sustancia responsable, que estaba compuesta de glutamato, uno de los aminoácidos más comunes en los alimentos y en el cuerpo humano y que se puede encontrar en el tomate, la carne, el queso...
Ikeda creyó que su descubrimiento podría revolucionar la nutrición, ya que soñaba con que su idea condujera al desarrollo de algo útil para la vida de las personas, como conseguir que los alimentos más nutritivos y con sabores menos atractivos se convirtieran en los más sabrosos.
Así que siguió investigando hasta descubrir la manera de producir en masa esta sustancia, algo que logró al combinar el glutamato con sodio, dando como resultado un producto fácil de usar como sazonador y fácil de digerir: el glutamato monosódico, GMS.
Decidido a llevarlo al mundo, comenzó a producirlo como un condimento con el nombre de Aji-No-Moto, un producto que todavía se fabrica en la actualidad. Ahora tan solo le faltaba un nombre para el sabor que daba en las comidas y decidió bautizarlo como "umami", sabroso en japonés
Cuando publicó su descubrimiento pocos le hicieron caso y sus estudios permanecieron en Japón sin ser traducidos hasta el año 2002, justo cuando se descubrió que en nuestras papilas gustativas existen receptores específicos que se alimentan de aminoácidos como el glutamato.
Hoy en día, el GMS se produce a partir de almidón de maíz, caña de azúcar, melaza o remolacha. La compañía que fundó Ikeda emplea a más de 32.000 personas y su glutamato es, en la actualidad, uno de los principales potenciadores del sabor después de la sal y la pimienta.
Curiosamente, su uso actual no es el que buscaba Ikeda, ya que se suele emplear en alimentos ultraprocesados, asociada a la comida basura, con pobres valores nutritivos, para mejorar su sabor y que sea más consumida.
Hay incluso quien afirma que el glutamato monosódico es perjudicial para la salud, pero ningún estudio científico ha logrado demostrar una relación directa entre su presencia y algún efecto negativo en los humanos.
El 18 de abril de 1985, la Oficina de Patentes de Japón seleccionó a Kikunae Ikeda como uno de los diez grandes inventores japoneses.
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En el siglo XIII, un emperador ordenó encerrar a 30 recién nacidos en completo silencio para descubrir el idioma de Adán y Eva. Murieron todos. Esta es la historia real de Federico II, el emperador que quiso escuchar a Dios y solo encontró muerte. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
La idea no era nueva. En el siglo VII aC, el faraón Psamético I ya lo había intentado dejando a dos bebés aislados para ver qué lengua hablarían sin influencias externas. Dijeron “bekos”, que en frigio significa pan, y el faraón concluyó que ese era el idioma original. No lo era.
Siglos después, Federico II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, repitió el experimento, pero esta vez con una crueldad científica. Quería saber qué lengua hablaría el ser humano por naturaleza
¿Hebreo? ¿Griego? ¿Latín? ¿Árabe? Y fue más lejos que nadie.
Los archivos secretos del Vaticano esconden muchos misterios, pero pocos son tan extraños como el del cronovisor. Según la leyenda, es una máquina capaz de ver el pasado que llegó a fotografiar la crucifixión de Cristo y que el Vaticano ocultó al mundo. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Todo empieza en los años 60, cuando un monje benedictino llamado Pellegrino Ernetti asegura haber participado en un proyecto secreto de ingeniería temporal dentro del Vaticano. Un proyecto que, de ser cierto, desafiaría todas las leyes de la física y la historia.
Ernetti, que era además un brillante físico y experto en música antigua, afirmó que junto a un equipo de científicos y teólogos construyó una máquina única en el mundo, una máquina que podía captar imágenes y sonidos del pasado como si fueran ondas todavía flotando en el éter.
En el siglo XI, cuando la Reconquista avanzaba a golpe de espada y fe, tres figuras se unieron para crear algo que desafiaba a la muerte. Un rey, un arzobispo y el Cid Campeador fundaron la cofradía más antigua de España: la Santa Caridad de Toledo. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
En el año 1085, Castilla todavía no es un reino, Toledo acaba de ser conquistada por Alfonso VI, rey de León, y los muertos se amontonan en las calles sin nadie que los reclame, los llore o los entierre.
En ese paisaje de caos y reconstrucción, el rey Alfonso VI, el arzobispo Bernardo de Sedirac y el Cid Campeador toman una decisión inesperada. No se trata de una alianza militar, ni de un nuevo tributo, ni de una campaña para tomar otro castillo, sino de fundar una cofradía
Nació en un pueblo de León, creció en A Coruña, dejó los estudios a los 12 y empezó doblando camisas. Nunca sale en televisión, no concede entrevistas, cuentan que rechazó a Bill Gates y cambió el modo en que el nos vestimos. Se llama Amancio Ortega. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Durante décadas, muy pocos sabían siquiera cómo era su rostro, pero detrás de su anonimato se tejía uno de los mayores imperios empresariales del siglo XX: Zara, la joya de Inditex, la empresa que transformó la moda global.
Su primer trabajo fue como recadero en una camisería de lujo. Allí aprendió cómo pensaban los clientes ricos, qué buscaban, cuánto costaba producirlo y cuánto margen generaba. Era todo lo que necesitaba saber para hacer lo mismo, pero no para los ricos, sino para las masas.
¿Te has preguntado alguna vez por qué el código PIN de tu tarjeta, de tu móvil o de tu alarma tiene exactamente cuatro números? La respuesta no es tecnológica ni matemática, sino que nació por culpa de una mujer con poca memoria. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Para entender esta curiosa historia, tenemos que viajar a mediados de los años sesenta en Inglaterra. El protagonista se llama John Shepherd-Barron y era un inventor escocés que trabajaba en una empresa dedicada a fabricar máquinas para contar dinero en efectivo.
¿Qué desató la invención que cambiaría el mundo? Una rabieta. Un sábado de 1965, John necesitaba dinero urgentemente y salió corriendo hacia su sucursal bancaria, pero llegó exactamente un minuto tarde. Las pesadas puertas ya estaban cerradas hasta el lunes.
¿Sabías que cuando te vas a dormir, limpias tu casa o te pones las gafas, estás utilizando tecnología diseñada para viajar a la Luna? La carrera espacial de los años sesenta cambió nuestra vida cotidiana para siempre, dejándonos estos increíbles inventos. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
En 1966, la NASA tenía un grave problema con los asientos de sus naves. Los astronautas sufrían una presión brutal durante los violentos despegues y los bruscos aterrizajes, por lo que necesitaban un material que absorbiera el inmenso impacto y se adaptara a su cuerpo.
Los ingenieros aeronáuticos crearon un material revolucionario de poliuretano que se amoldaba con el calor corporal y recuperaba su forma original tras la presión. Hoy conoces este invento espacial como espuma viscoelástica y probablemente duermas sobre ella cada noche.