Como están saliendo algunas críticas a la barrera del 5% de los votos que impone el parlamento alemán (a no ser que ganes uno de los escaños directos), es interesante analizar su origen, que dice mucho sobre los regímenes parlamentarios de posguerra
En gran parte porque tiene que ver con cuál fue la *lectura oficial* (liberal) sobre qué había llevado al nazismo.
Por un lado, era imposible no culpar parcialmente al liberalismo económico que había llevado al colapso del 29.
Los liberales no podrían haber impuesto ese relato con una Unión Soviética ocupando media Europa --y siendo vista como su salvadora-- y unas clases trabajadoras que habían puesto los muertos en la guerra
y no estaban dispuestas a permitir que su fin diera lugar al retorno a lo que había antes.
Pero los liberales pudieron marcarse un tanto, imponiendo al menos parcialmente el relato que vinculaba la emergencia del nazismo con la "democracia de masas".
La República de Weimar fue una república burguesa. Preservó la propiedad privada como base del sistema y el viejo aparato estatal del imperio alemán. Fue concecida por medio de un pacto entre la socialdemocracia traidora y la clase dominante alemana.
Sin embargo, no dejó de ser el producto de una revolución, y obligó a la clase dominante a hacer concesiones hasta entonces inimaginables para evitar que el proceso derivara en una revolución proletaria y socialista.
Como resultado, la república de Weimar contenía más elementos democráticos de lo habitual en las repúblicas burguesas. El Parlamento concentraba más poder de lo común y el sistema electoral era bastante representativo.
Esto suponía obstáculos al ejercicio de la dictadura burguesa, por más que el marco general la habilitara --y que contara con el ejército, la judicatura y la posibilidad de la legilsación de excepción como puntales de su poder.
Por eso ante el colapso económico la burguesía alemana y el aparato estatal acabaron entregando el poder a Hitler, que prometía destruir ese orden. Como solo lo habían aceptado por miedo al proletariado, destruirlo requeria destruir al proletariado como sujeto.
(Y por cierto, el ascenso al poder de Hitler vino precedido por dos años de gobierno burgués por medio de legislación de excepción, saltándose el parlamento para imponer medidas de austeridad contra la clase trabajadora).
En 1945 y posteriores, los liberales no habían olvidado su viejo sueño de minimizar al máximo posible los elementos más democráticos del orden de Weimar. Contaban, para ello, con la completa simpatía de sus amos americanos.
la "democracia liberal" (regímenes oligárquicos burgueses con ciertas libertades políticas y derechos económicos) podría ser inevitable, pero debía quedar aún más mutilada de lo que es natural a una república burugesa.
Entre otras cosas, esto conllevó un enorme empoderamiento del poder Ejecutivo en todas partes. En Alemania, también dio enormes poderes a la judicatura (que escruta obsesivamente que el parlamento no se salga del orden constitucional)
y, por último, implicó imponer un sistema electoral mucho menos representativo que el anterior: de ahí la barrera del 5%, que pretendía impedir el desarrollo de pequeños partidos opuestos al orden existente --todo con la excusa del antinazismo.
A nivel ideológico, los liberales alemanes siguieron insistiendo en que el "exceso de democracia" había dado lugar al nazismo, encontrando con ello una nueva cobertura "antifascista" para su vieja fe en un gobierno lo más oligárquicon posible,
una dictadura de la burguesía que encontrara las menores trabas dentro de lo necesario para preservar su legitimidad. Esta clase de proyecto está también en el origen de la arquitectura instucional de la Unión Europea
Ah, y otro elemento antidemocrático que se me olvidaba: Alemania es un sistema político "militante", lo que significa que quien aspire ideológicamente a subvertirlo es ilegal. Esto sirvió para ilegalizar el KPD en 1956 y mantener a los comunistas fuera del aparato estatal
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Lo primero es definir qué es una "institución capitalista". Para eso es importante desdoblar dos dimensiones.
Por un lado, están las instituciones que se rigen *directamente* por la lógica de la producción y apropiación de plusvalor -el beneficio privado.
Esto incluiría, básicamente, a las empresas.
Hay una ilusión socialdemócrata según la cual el término "instituciones capitalistas" debería utilizarse exclusivamente para estas: los espacios de poder *privado*, regidos directamente por la lógica de obtención de beneficios.
Pretenden combatir a la extrema derecha eliminando derechos políticos y libertades. El resultado es ponerles una alfombra roja: por un lado les permite presentarse como defensores de la libertad; por otro normaliza aun más el autoritarismo que desean generalizar.
La combinación de una cierta retórica "libertaria" con el autoritarismo abierto es una de las características más determinantes del bloque de los Musk, Milei, Trump, etc. Su plasmación en miniatura, en la forma de sus primeros compases, es lo que ha sucedido en esta red social.
Donde en nombre de la "libertad de expresión" se amplifican los contenidos ultras y fascistas a la vez que se censuran causas como la solidaridad por Palestina y se silencian las voces críticas en general
A raíz de la cuestión de las infiltraciones, de las cuales es importante extraer lecciones apropiadas, he leído más de una vez una reflexión que me parece errónea.
La idea vendría a ser que infiltrarse ha sido fácil porque los colectivos tenían un umbral ideológico-formativo muy bajo, y que la solución, o al menos parte de la solución, sería sencillamente subirlo.
Esta idea resulta atractiva para quienes desean -correctamente, en mi opinión- que la teoría y la formación ocupen un espacio importante en cualquier militancia.
Dejando de lado el auge de gente tontísima que se cree listísima, y recordando que después de Nochevieja hay que quitarse las máscaras con nariz, gafas y bigotes, un par de apuntes sobre el "derecho a la vivienda".
La expresión "derecho a la vivienda" es efectivamente equívoca.
El problema de base es que un derecho es, en el sentido fuerte, algo cuyo cumplimiento puedes demandar en un juzgado. Bajo el Estado burgués, la propiedad es un derecho porque si alguien toca tu propiedad
está cometiendo un delito, que la policía solventará y por el cual puedes ir a los tribunales para demandar que tu propiedad sea devuelta.
Acaba 2024, año del centenario de la muerte de Lenin. En homenaje, aquí va un hilo con algunos de sus principales artículos, disponibles en , ordenados cronológicamente 👇 marxist.org
Ayer murió a los 100 años el ex-presidente Jimmy Carter, al que acompañaba una cierta fama de tipo progresista.
Lo cierto es que Carter, como todo presidente americano, fue un imperialista feroz, y que sus políticas anticiparon las de Reagan 👇
A Carter se le asocia con una política exterior basada en la promoción de los "derechos humanos". Esto, sin embargo, no es más que una farsa destinada a dar cobertura a la defensa de los intereses de EEUU y la cruzada anticomunista --por todos los medios.
En la era Carter, la tradicional política de "contención" del comunismo -a través de una combinación de concesiones a las clases trabajadoras y guerras selectivas- se transformó en la política de "reversión" (rollback) orientada a ir ganándole terreno en todos los frentes