El balance crítico de las experiencias revolucionarias que nos precedieron es ineludible para relanzar la revolución hoy.
En este hilo los camaradas de @kursant_1917 exploran la forja del partido bolchevique a través de su ligazón con el proletariado en los centros de trabajo.
No se trata de hacer seguidismo con respecto a la lucha económica sindical, sino de conectar con los obreros más avanzados capaces de devenir en cuadros comunistas y a través de ellos fusionar el socialismo con el movimiento obrero desde el centro de trabajo.
Como bien señalan los camaradas en su hilo, este método de trabajo no sólo permite proletarizar la organización revolucionaria sino hacer presente al comunismo en los centros productivos, posibilitando la organización política de los trabajadores y dotando a la organización+
de un conocimiento real del terreno que se pisa, posibilitando un análisis teórico y político de la composición productiva del capitalismo que vamos a enfrentar.
Esta fue la forma de estructuración de la Unión de Lucha de San Petersburgo, pero también de la Iskra leninista.
Durante la Revolución Rusa de 1917 la presencia de células bolcheviques en los centros de trabajo permitió el dominio en los comités fabriles y el control obrero en las fábricas, imponiéndose en ellas las medidas revolucionarias gracias a la acción de los trabajadores.
Para terminar compartimos dos documentos: en nuestras Tesis acerca de la constitución de la vanguardia revolucionaria esclarecemos el nexo entre espontaneidad y consciencia y abordamos esta necesidad de fusionar el socialismo con los obreros avanzados.
Los camaradas de @kursant_1917 en su programa, el cual compartimos y hacemos nuestro, concretizan esa tarea mediante su táctica de proletarizar: estructurar la organización comunista desde los centros de trabajo a través de estos obreros avanzados.
Durante el siglo XX el movimiento obrero sufrió la división entre un ala oportunista, chovinista, entroncado con los intereses de la burguesía y una minoría revolucionaria fiel al internacionalismo y a los principios del socialismo científico.
El ala chovinista no tardó mucho en tachar de traidores a la patria a aquellos comunistas firmes que defendieron la unidad revolucionaria del proletariado por encima de las diferencias nacionales/raciales y la articulación de una estrategia revolucionaria contra el capital.
Esta división sigue estando presente hasta nuestros días y emerge nuevamente con cada crisis del capital. El problema de la inmigración es una de las piedras de toque que traza una línea de demarcación entre el ala chovinista/rojipardo y el ala revolucionaria.
El PCV ha lanzado una declaración frente a la agresión imperialista estadounidense que se cierne sobre Venezuela. Esta declaración debe ser analizada críticamente por los comunistas, pues muestra claramente el momento de derrota en el que se encuentra el MCI actualmente.
El PCV acierta sin lugar a dudas al señalar cómo la ofensiva del gobierno Trump no es simplemente una ofensiva contra el chavismo, sino un rearme imperialista que busca abiertamente someter tanto a Venezuela como al resto de países de LATAM a sus intereses.
Frente a la irrupción china en el continente americano EEUU busca reforzar su dominio político y económico, controlando para ello los recursos clave (petróleo y explotación minera) a través de nuevos gobiernos títere impuestos a través de la manipulación política.
Para enfrentar al fascismo de nuestros días es necesario conocer sus nuevas modulaciones, así como abordar la necesidad de reconstitución del Partido Comunista como núcleo dirigente en la estrategia antifascista.
Es por ello que lanzamos nuestra propuesta estratégica de lucha antifascista. En ella abordamos la mutación del fascismo en nuestros días, la cual se ha fusionado con el programa neoliberal para constituir una ofensiva total del capital sobre el trabajo.
El proceso de fascistización opera bajo el movimiento en el cual grandes partidos de ultraderecha institucionalizados como VOX o Rassemblement
National hegemonizan la ideología reaccionaria a nivel de masas, legado que es recogido por las organizaciones neofascistas callejeras.
«La ley más importante de la economía comunista es la satisfacción de la necesidad de bienes materiales y culturales de cada miembro de la sociedad, según las máximas posibilidades que permitan el nivel de producción y cultura».
«El comunismo únicamente puede ser realizado mediante la lucha común de las mujeres y hombres del proletariado contra los privilegios, el poder de los hombres y mujeres de las clases poseedoras y explotadoras».
«La victoria del proletariado gracias a las acciones de masas y a la guerra civil, no puede concebirse sin la participación consciente, entregada y resuelta de las mujeres pertenecientes al pueblo trabajador. Estas, de hecho, representan la mayoría de la población trabajadora...»
El proletariado migrante es fuerza de trabajo que recibe peores salarios y ejerce presión sobre el proletariado local por su carácter superexplotado. Aquí el migrante no es culpable, sólo existe un culpable al respecto: la burguesía.
En vez de cimentar la unidad y consciencia revolucionaria de clase, Reconstrucción Comunista lo que hace es comprar el relato ultraderechista en donde se criminaliza al proletariado migrante. Éste es reducido a una “herramienta del capital”, como si el proletariado migrante +
no fuesen personas que huyen de la situación de pobreza, violencia y degradación que el imperialismo impone sobre los países dependientes. ¡Sobre esto no hay palabras por parte del chovinismo disfrazado de comunismo!
ORGANIZACIÓN COMUNISTA CONTRA LA EXPLOTACIÓN DE LA MUJER
En su «Contribución a la historia del movimiento proletario femenino alemán» Clara Zetkin aborda el origen del movimiento femenino desde las primeras demandas burguesas a la organización de las mujeres proletarias.
En el se trazan las líneas de demarcación entre el movimiento feminista burgués y el movimiento proletario, pero especialmente cómo dentro de éste el marxismo, estadio científico del socialismo, se enfrenta a las corrientes que sabotean la importancia de la explotación femenina.
Zetkin narra cómo en un primer momento los obreros se oponían a la incorporación de la mujer a la industria ya que eran explotadas como mano de obra barata por parte de los burgueses, que utilizaban a las obreras para reducir el salario de sus homólogos masculinos.