El comienzo fue la huelga general de Manresa de 1946, que comenzó principalmente al sector textil con parones en la actividad laboral y terminó con una huelga general en donde los obreros se enfrentaron en las calles con la policía fascista.
Manresa fue la chispa que incendió toda España: las huelgas obreras comenzaron a producirse en Madrid —en donde los obreros coordinaron la huelga con los ataques de la guerrilla antifranquista— Valencia, Ferrol y también en toda Euskadi.
Este ciclo de huelgas de los años 40 fueron el embrión de la reorganización de un movimiento obrero que se enfrentaba a la demagogia falangista y detrás de ésta a la represión policial, las bases de toda la lucha de clases llevada adelante en los años 50 y 60 contra el fascismo.
Las capturas han sido sacadas de la web de El salariado, que referencia el libro «Las huelgas contra Franco» de Llibert Ferri, Jordi Muixí y Eduardo Sanjuán.
Construir memoria obrera es un momento esencial en la rearticulación política de nuestra clase. elsalariado.info/2017/07/18/la-…
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El fascismo no se impone de la noche a la mañana, la burguesía va allanando el terreno para la fascistización de la sociedad como única forma de garantizar la acumulación de capital.
No queda ningún remanente progresista en el liberalismo, por eso dan alas al fascismo.
Es uno de los caracteres principales del viraje de la burguesía como clase social bajo el capitalismo decadente: la burguesía reniega de su historia revolucionaria y da alas a la reacción más negra con el fin de mantener su poder como clase dominante.
A ello hay que sumar que el fascismo de nuestros días no es el fascismo de los años 30, que debido al auge del movimiento obrero y de la revolución socialista hacía gala de una demagogia obrerista con el fin de erosionar las filas del proletariado.
Si entendemos a Israel como un enclave esencial del imperialismo occidental hay que ser conscientes de que a éste no se le puede enfrentar con proclamas abstractas, sino golpeando donde más les duele: atacar el complejo político-económico en el centro imperialista.
Los camaradas de Kursant ponen sobre la mesa una cuestión esencial: hay que cambiar el paradigma estratégico del movimiento comunista, pasar del paradigma activista-estudiantil para plantear seriamente la necesidad de proletarizar nuestras filas.
Como llevamos meses defendiendo ambos destacamentos, la Reconstitución del Partido Comunista pasa por la organización política de la clase obrera desde los centros de trabajo, la conquista de los elementos más avanzados de la clase y la fusión del socialismo +
Si el genocidio en Gaza viene provocado por la voracidad del imperialismo occidental es debido a que precisamente Israel, y su política colonial sobre Palestina, constituye un marco que garantiza plenamente la realización de dichos intereses imperialistas.
A partir de este punto es IMPOSIBLE igualar la política colonial de Israel como encarnación del imperialismo occidental con la Resistencia Palestina (sean sus facciones burguesas, sean reaccionarias). No se puede igualar al colonizador el con sujeto colonizado.
Estamos viviendo estos días una campaña masiva de criminalización hacia el movimiento propalestino.
Si a algo se debe esta campaña es al paso de la denuncia abstracta al boicot activo, la presión por todos los medios para aislar a Israel y denunciar su política genocida.
¿Cuál es la reacción de la burguesía? Por su ala izquierda, representada por PSOE/Sumar/Podemos, vemos nuevamente intentos de cooptación y corporativización del movimiento popular, intentándolo ligar con la política del Gobierno. Una actuación que no tiene nada que ver con +
una representación de los intereses propalestinos por parte del gobierno de PSOE-Sumar sino una forma de limar y dirigir las protestas a favor de la política del Estado, que hasta hace bien poco comerciaba armamento con Israel y daba soporte a su actuación genocida.
En 2021 el gobierno de PSOE-Podemos desplegó tanquetas para reprimir la huelga, ayer varios compañeros fueron detenidos. La represión muestra el carácter de clase del Estado, un aparato al servicio de la clase que nos explota cada día: la burguesía.
El dispositivo de represión del Estado es tan amplio que están utilizando policías de paisano para actuar solapadamente en los bares de los trabajadores con el fin de identificarlos y detenerlos.
El balance crítico de las experiencias revolucionarias que nos precedieron es ineludible para relanzar la revolución hoy.
En este hilo los camaradas de @kursant_1917 exploran la forja del partido bolchevique a través de su ligazón con el proletariado en los centros de trabajo.
No se trata de hacer seguidismo con respecto a la lucha económica sindical, sino de conectar con los obreros más avanzados capaces de devenir en cuadros comunistas y a través de ellos fusionar el socialismo con el movimiento obrero desde el centro de trabajo.
Como bien señalan los camaradas en su hilo, este método de trabajo no sólo permite proletarizar la organización revolucionaria sino hacer presente al comunismo en los centros productivos, posibilitando la organización política de los trabajadores y dotando a la organización+