La reducción del proletariado de los países imperialistas a aristocracia obrera ha sido durante décadas un comodín utilizado para abandonar la organización política del proletariado y lanzarse a la búsqueda de supuestos nuevos sujetos revolucionarios.
Esa es la principal tesis que los camaradas buscan demoler con su nuevo texto, especialmente los posicionamientos tercermundistas que reducen la acción comunista en los países imperialistas a ser meros espectadores pasivos ante el surgimiento de revoluciones en la periferia.
El debate acerca del papel de la aristocracia obrera en los países imperialistas tanto en su función como correa de transmisión burguesa pero también como estrato de clase concreto tiene una finalidad estratégica y táctica: saber precisamente qué sectores del proletariado+
son los más proclives a ser revolucionarizados, ser organizados como vanguardia capaz de elevar y llevar adelante el combate de la clase en su conjunto. Punto central de la proletarización de las filas comunistas que desde ambos destacamentos llevamos meses defendiendo.
Es la actuación comunista en su fusionar el socialismo científico con estos sectores proletarios lo que puede poner coto a la aristocracia obrera como correa de transmisión burguesa que busca asegurar al conjunto de la clase dentro del movimiento de la lógica del capital.
Esta es la vía por la que el proletariado de los países imperialistas puede aupar la lucha de los países dependientes: forjando el Partido Comunista como herramienta superior de nuestra clase y golpeando con el al imperialismo en su propio corazón.
• • •
Missing some Tweet in this thread? You can try to
force a refresh
ORGANIZACIÓN COMUNISTA CONTRA LA EXPLOTACIÓN DE LA MUJER
En su «Contribución a la historia del movimiento proletario femenino alemán» Clara Zetkin aborda el origen del movimiento femenino desde las primeras demandas burguesas a la organización de las mujeres proletarias.
En el se trazan las líneas de demarcación entre el movimiento feminista burgués y el movimiento proletario, pero especialmente cómo dentro de éste el marxismo, estadio científico del socialismo, se enfrenta a las corrientes que sabotean la importancia de la explotación femenina.
Zetkin narra cómo en un primer momento los obreros se oponían a la incorporación de la mujer a la industria ya que eran explotadas como mano de obra barata por parte de los burgueses, que utilizaban a las obreras para reducir el salario de sus homólogos masculinos.
El fascismo es el programa de salvación del capital en tiempos de crisis. Imperialismo, chovinismo, violencia y recrudecimiento de la explotación.
Los comunistas debemos ser la vanguardia del movimiento antifascista de masas.
¿Cuáles son los caracteres del fascismo de nuestros días? La demagogia anticapitalista ha desaparecido. Hoy el chovinismo y el imperialismo fascista se combinan con el programa ultraliberal que busca poner fin al sueño socialdemócrata del reparto social del Estado del Bienestar.
El fascismo es una forma de ofensiva burguesa capaz de aunar los intereses del gran capital con la desesperación de las capas medias en proletarización que buscan mantener a toda costa su posición social. Esta es la esencia del fascismo como Partido de Nuevo Tipo de la burguesía.
En el aspecto sindical las limitaciones son claras: los grandes sindicatos burocratizados (UGT/CCOO) lanzaron parones simbólicos cuyo trasfondo real era mostrar apoyo hacia la política vergonzante del gobierno de PSOE-SUMAR.
El error grave radica en los sindicatos alternativos +
y en la aceptación de una práctica burocrática de convocatoria de huelga desde arriba, sin dar verdadero soporte a los trabajadores para realizar asambleas y actos informativos en los puestos de trabajo capaces de movilizar a amplias capas del proletariado.
El comienzo fue la huelga general de Manresa de 1946, que comenzó principalmente al sector textil con parones en la actividad laboral y terminó con una huelga general en donde los obreros se enfrentaron en las calles con la policía fascista.
Manresa fue la chispa que incendió toda España: las huelgas obreras comenzaron a producirse en Madrid —en donde los obreros coordinaron la huelga con los ataques de la guerrilla antifranquista— Valencia, Ferrol y también en toda Euskadi.
El fascismo no se impone de la noche a la mañana, la burguesía va allanando el terreno para la fascistización de la sociedad como única forma de garantizar la acumulación de capital.
No queda ningún remanente progresista en el liberalismo, por eso dan alas al fascismo.
Es uno de los caracteres principales del viraje de la burguesía como clase social bajo el capitalismo decadente: la burguesía reniega de su historia revolucionaria y da alas a la reacción más negra con el fin de mantener su poder como clase dominante.
A ello hay que sumar que el fascismo de nuestros días no es el fascismo de los años 30, que debido al auge del movimiento obrero y de la revolución socialista hacía gala de una demagogia obrerista con el fin de erosionar las filas del proletariado.
Si entendemos a Israel como un enclave esencial del imperialismo occidental hay que ser conscientes de que a éste no se le puede enfrentar con proclamas abstractas, sino golpeando donde más les duele: atacar el complejo político-económico en el centro imperialista.
Los camaradas de Kursant ponen sobre la mesa una cuestión esencial: hay que cambiar el paradigma estratégico del movimiento comunista, pasar del paradigma activista-estudiantil para plantear seriamente la necesidad de proletarizar nuestras filas.
Como llevamos meses defendiendo ambos destacamentos, la Reconstitución del Partido Comunista pasa por la organización política de la clase obrera desde los centros de trabajo, la conquista de los elementos más avanzados de la clase y la fusión del socialismo +