La regularización anunciada por Pedro Sanchez es presentada por el lado izquierdo de la palestra parlamentaria burguesa como un gesto humanitario progresista y, por la derecha, como una hecatombe migratoria sin precedentes.
Expliquemos primero en qué consiste esto exactamente. Para empezar no se trata de nacionalizaciones, sino de regularizaciones. Huelga decir que los regularizados no podrán votar.
La regularización implica el permiso de residencia, el permiso para trabajar en todo el Estado, el acceso a los servicios públicos y, claro, que los regularizados pagarán impuestos.
Los requisitos para solicitar la regularización son los siguientes: no tener antecedentes penales -subrayamos esta cuestión– y haber residido en España durante 5 meses antes del 31 de diciembre del 2025.
Finalmente, la regularización se podrá solicitar entre abril y el 30 de junio, y ésta solo tendrá una duración de un año –menos para los hijos menores de edad, cuya duración será de cinco años–.
No es la primera regularización de estas características. En el siguiente gráfico podréis ver las otras seis que se han realizado.
El PSOE, con este movimiento, afianza la relación con sus patas más izquierdistas –Podemos y Sumar– y a la vez se postula como candidato al progresismo burgués europeo frente a la reacción trumpista y su homólogo español abanderado por VOX.
A su vez, por parte de la derecha, surge de nuevo la baza de los inmigrantes y la desinformación como arma política, confundiendo –las más de las veces de forma consciente– la regularización con otorgar la nacionalidad.
Al final del día, esta regularización es na operación perfectamente funcional a las necesidades del gran capital español. Frente a la reducción de la tasa de natalidad y el envejecimiento de la población nativa,
se requiere de una gran cantidad de mano de obra semipermanente en el país, con la que poder sortear los márgenes legales, sostener la baja del salario real, poder pagar el coste de las pensiones, etc.
Además, este movimiento llega en un momento en el que el PSOE se enfrenta a su enésima crisis mediática, ocasionada por el lamentable estado del tejido ferroviario. Con la regularización el debate pasa ahora a la inmigración,
un terreno en el que el PSOE se siente mucho más cómodo, en parte porque se siente arropado por los sectores progresistas de la sociedad, que saldrán en su defensa de forma directa o indirecta.
Sea como sea, y como ya hemos señalado en diversas ocasiones, organizar al proletariado inmigrante no es un deber moral, sino una necesidad estratégica de primer orden.
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El imperialismo en Vietnam |🇻🇳
Vietnam, como el resto de la península de Indochina, estuvo sometida al yugo colonial francés entre 1887 y 1954. El dominio francés sobre el territorio fue especialmente sangrante, siendo que se basó principalmente en la extracción de materia prima.
Antes de entrar en materia, la temática de este hilo fue escogida entre otras mediante encuesta por nuestros suscriptores del canal de Telegram. Para participar en futuras encuestas os animamos a seguirnos también en nuestro canal de Telegram, enlace en la bio.
En Vietnam la compañía Michelin, por ejemplo, regentaba y gobernaba las plantaciones de caucho, en las que los trabajos forzados, la disentería y la malaria estaban a la orden del día. La esperanza de vida en uno de estos campos de trabajo rara vez superaba los cinco años.
Camaradas, hoy publicamos el artículo «Fascismo de Nuevo Tipo», en el que intentamos describir la forma que el fascismo adquiere en el siglo XXI y realizamos una serie de apuntes estratégicos en la lucha contra él.
En la actualidad, y en un contexto prebélico, los Estados de todo el globo se preparan para la contienda, haciendo especial énfasis en el frente interno: incrementan la represión, suprimen los derechos democrático-burgueses y engrosan las filas de sus aparatos represivos.
Introducimos la cuestión recuperando el artículo «Combatir al fascismo en todos los frentes: política comunista y estrategia antifascista», publicado por nuestros camaradas de @proletariat_org.
Se hace mucho hincapié en el auge del fascismo y/o de la reacción, pero se presta demasiada atención al combate callejero, a los grupos paraestatales. El fascismo moderno se desplegará directamente desde el Estado. Así lo demuestra USA.
Las maniobras del DOGE a principios de 2025 se corresponden con el disciplinamiento ideológico del funcionariado, y no con la mejora de la eficiencia. Recordemos que los Estados democráticos modernos descansan en el
principio del funcionariado «apartidista» como base del buen funcionamiento del aparato estatal en condiciones de normalidad burguesa. La ideologización del funcionariado –no de sus elementos individuales, sino del grueso del cuerpo–,
Ante lo confusa que pueda resultar a simple vista esta situación y debido al silencio mayoritario entorno a la cuestión por parte del MCE, algunas aclaraciones sobre el acuerdo con Mercosur ya que tiene más importancia de la que se le está dando:
Empecemos por el principio: el Mercosur es un bloque comercial compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay que define su propósito del siguiente modo:
O, lo que es lo mismo, fortalecer la proyección económica externa de las burguesías de los países que lo conforman –pero especialmente las de Brasil y Argentina–.
Hoy hablaremos sobre la Navidad en la Unión Soviética, especialmente durante sus primeros años. De la prohibición a la adaptación y, luego, a la «rehabilitación».
Creemos que esta cuestión es interesante para extraer algunas lecciones históricas sobre el trato que los comunistas en el poder dan a la religión. Al ser esto un hilo de Twitter, seremos extremadamente breves. Aquí algunas recomendaciones:
Lo primero que debemos entender es que la Navidad en la Rusia prerrevolucionaria se manifestaba de formas muy distintas, más siendo que el Imperio era un batiburrillo étnico y religioso.
Por el contrario, creemos que la resolución es eminentemente práctica y pasa por empezar a organizarse en nuestros respectivos países.
El objetivo del documento era resolver y dirigir el debate hacia una resolución práctica: organizarse en los centros productivos.
Para ello se nos hacía necesario desmentir lo que consideramos que es uno de los principales impedimentos autoimpuestos por el movimiento comunista: la supuesta hegemonía impenetrable de la aristocracia obrera.