Bueno, pues ya he leído este caso. Si os parece bien vamos a revisar la sentencia para ver lo fácil que es, con la Ley actual, que un inocente acabe 8 años y medio en prisión. poderjudicial.es/cgpj/es/Poder-…
Para entender la historia debéis saber que la chica tiene un transtorno depresivo, dificultades en las relaciones personales, falta de asertividad y tendencia a ceder. Por todo ello recibía tratamiento psiquiátrico.
No lo cuento como crítica. Es un punto central de lo sucedido.
El chico y ella empezaron a ser uña y carne tras los Sanfermines de 2023. Él se enamoró. A ella no le gustaba él, pero debido a su transtorno no sabía decirle que no. Como resultado:
- Se besaban.
- Se decían que se querían.
- Dormían juntos.
- Acordaron convertirse en pareja.
Leyendo lo anterior, casi cualquier persona diría que su relación era de pareja. Esta chica no. Esta chica, en su fuero interno, estaba convencida de que su relación era de simple amistad.
Según su testimonio, el chico era solo un amigo y no le atraía. Pero por no saber decir que no, mantuvieron durante todo un mes una relación que a todas luces era de pareja.
Mientras iba al psiquiatra por esa carencia.
Parad un segundo a pensar cómo se podía sentir al respecto.
Según la versión de él, tras una semana durmiendo juntos, una mañana él la besó en la frente y ella en la boca. Luego ella se desvistió y tomó la iniciativa en un encuentro sexual que paró al decirle que no quería hacerlo sin condón.
Luego llegó el electricista y él se marchó.
Al día siguiente ella lo llamó por teléfono para que fuese a recoger unos auriculares.
Él fue y empezaron a enrollarse en el sofá; luego fue al baño y al volver se la encontró en bragas. Y después ella volvió a tomar la iniciativa en otro encuentro sexual, llegando a montarlo.
Este encuentro sexual fue sin condón porque así lo habían acordado. Al acabar, fueron a por la píldora anticonceptiva y justo después ella lo dejó.
El chico también contó que previamente habían tenido al menos otra relación sexual, quizá más. Y que también habían tenido sexo oral, porque ella le había dicho que le daba curiosidad.
¿Esta historia es verosímil, si a la chica no le gustaba él?Normalmente diría que no.
¿Y si la chica llevaba un mes diciéndole que lo quería y que quería ser su novia, y comiéndole los morros, y metiéndolo en su cama?
No sé, decídmelo vosotros. Para mí sí lo es.
Sin embargo esta explicación no le pareció lógica ni creíble al tribunal, por dos motivos:
1. Porque no supo detallar esas relaciones ni decir cuándo habían ocurrido.
2. Porque si eso fuera cierto ella las habría denunciado también.
Se me ocurren muchos motivos para que, siendo cierta su versión, él no pudiera recordar esos detalles:
1. Habían pasado muchos meses.
2. Si solo lo habían denunciado por los otros dos encuentros, sus recuerdos pudieron centrarse en ellos porque los consideraba más importantes.
3. Si tuvieron varios encuentros, con el paso del tiempo pudo mezclar unos con otros.
4. Si fueron encuentros incompletos, típicos de una pareja que empieza con mal pie, podía incluso dudar si debía contarlos.
5. La presión del interrogatorio, el miedo a contradecirse y el riesgo penal pudieron hacer que se volviera más impreciso justo al intentar no equivocarse.
Quizá se os ocurra alguno más. A mí los primeros que me vienen son estos.
También se me ocurren razones para que ella denuncie esos dos encuentros y no el resto:
1. Esos pueden haberle parecido más significativos o traumáticos; uno por la irrupción del instalador y otro por la necesidad de ir a por la píldora anticonceptiva.
2. El resto de encuentros podían parecerle más difusos o menos denunciables, sobre todo si fueron incompletos.
3. Pudo preferir centrarse en los dos episodios que podía contar con más seguridad y evitar puntos donde pudiera contradecirse o quedar expuesta a más preguntas.
¿Fue por eso que denunció unos encuentros y otros no? A saber. Quizá si, quizá no.
El caso es que el tribunal fue incapaz de imaginar estas u otras explicaciones lógicas. Y esa incapacidad le bastó para decir que la versión del hombre no era lógica ni creíble.
Veamos ahora la versión de la mujer.
Contó que pese a hacer vida de pareja lo consideraba un amigo. Que el primer día fue él quien la besó, que ella no pudo decir que no porque no le salían las palabras, y que se quedó pasiva apartándose y haciendo pequeños gestos de rechazo.
Contó que lo llamó para que recogiera unos auriculares olvidados.
Que él empezó a besarla en el suelo y ella le sugirió pasar al sofá, pensando que eso le haría parar. Que allí él la desnudó y la violó mientras ella, incapaz de decir que no, se apartaba o hablaba de otras cosas.
Contó que él eyaculó dentro, que tuvieron que ir a por la píldora y que justo después ella le dijo que no quería nada más con él, que solo podían ser amigos.
Que tardó en darse cuenta de que era una violación. Que estaba en tratamiento psiquiátrico y empeoró.
¿Esta historia es verosímil? Pues a ver. En alguien sano, probablemente no.
¿En alguien con su problema psiquiátrico? Me sigue costando de creer. Además de depresión y falta de asertividad, tendría que tener una disociación importante de la realidad.
¿Podía besarse con el chico, decirle que lo quería y que quería ser su pareja, meterlo en su cama y aun así creer sinceramente que eran amigos y nada más?
Quizá, pero tendría que tener una disociación importante de la realidad.
Justo después de tener una relación sexual que había quedado interrumpida... ¿podía llamarlo para recoger unos auriculares y pensar que no iba a pasar nada más?
Quizá, pero tendría que tener una disociación importante de la realidad.
Mientras él la besaba y le metía mano en el suelo... ¿podía pensar realmente que sugerirle pasar al sofá no empeoraría la situación, sino que le haría parar?
Quizá, pero tendría que tener una disociación importante de la realidad.
¿Podía romper con él diciéndole que ya no quería nada más con él, y que solo podían ser amigos, y al mismo tiempo pensar realmente que antes de eso solo eran amigos?
Quizá, pero tendría que tener una disociación importante de la realidad.
Para que su historia pudiera ser cierta, la percepción de la chica tendría que estar tan alejada de la realidad que según la jurisprudencia su testimonio no podría bastar para condenar.
Sin embargo el tribunal pasa todo esto por alto, y dice que sí lo es.
La jurisprudencia añade que el testimonio no puede bastar para condenar si es contrario a las reglas de la lógica o de la común experiencia, o insólito, u objetivamente inverosímil.
Sin embargo el tribunal pasa esto por alto, y dice solo que la declaración es lógica y verosímil.
La sentencia detalla varios elementos que supuestamente corroboran la versión de ella, pero que podrían corroborar la de él con igual intensidad.
Por ejemplo que ella se duchó y lavó la ropa porque se sentía sucia, o que tras el segundo encuentro rompió la relación.
Imaginemos que la versión del chico es cierta, y veremos cómo podrían corroborar esos elementos su testimonio.
Digamos que a ella no le gusta él. Pero sabe que a él sí, y debido a su problema psiquiátrico es incapaz de decirle que no. Así que empieza a darle cada vez más bola.
Primero le devuelve miradas. Después le devuelve caricias. Después le devuelve besos. Después lo mete en su cama. Después le dice que lo quiere. Después le dice que quiere ser su pareja.
No quiere hacer nada de eso, pero no puede evitarlo y se siente fatal.
Tiene varios motivos para sentirse fatal.
Primero, porque siente que puede estar haciendo daño a un amigo al que realmente aprecia.
Segundo, porque lleva semanas llevando a cabo actos que le repugnan.
Tercero, porque sabe que lo hace debido a su enfermedad mental.
Esa repugnancia, esa desazón, van aumentando según aumenta el calibre de los actos que realiza.
La primera vez que se enrollan en la cama, se odia a sí misma.
Tras la primera penetración, se odia todavía más.
Cuando nota que él eyacula dentro, se quiere morir.
Por eso tras el primer encuentro sexual se siente sucia, y se ducha y lava las sábanas. Por eso tras el segundo llega a su punto de saturación y por fin reúne fuerzas para romper la relación.
Por eso después no se sentía bien y no podía dormir. Por eso los agentes que la atendieron la encontraron muy contrariada y afectada emocionalmente.
Por eso no podía dormir y tenía sentimientos de asco y suciedad y pensamientos autolesivos, además de otra larga ristra de secuelas.
¿Estoy diciendo que todos estos elementos solo pueden deberse a lo que dice el hombre?
No, son perfectamente compatibles con una violación.
Pero también son igualmente compatibles con saber que tu enfermedad mental, con la que llevas tiempo luchando, te vuelve a ganar la partida.
Y que debido a ello estás viviendo una mentira, llevando una relación de pareja con alguien a que aprecias pero que ni por asomo te atrae.
En resumen: es una historia de tu palabra contra la mía, donde ambas versiones son rocambolescas pero perfectamente posibles, y con indicios que perfectamente pueden apoyar cualquiera de las dos.
Y el tribunal ha decidido:
1. Desechar sin más la versión del acusado, ignorando todos los motivos para no hacerlo.
2. Aceptar sin más la versión de la denunciante, ignorando todos los motivos para no hacerlo.
Justo lo contrario a lo que cabría en un estado de derecho.
Y luego eso lo ha revisado un tribunal superior, y ha dado su visto bueno a ese proceder.
Desde hace años, absolutamente todas las veces que leo una noticia sobre un hombre absuelto de violación, el caso muestra indicios impunes de falsedad.
Esta mujer contó que tras un botellón estaba tumbada en un descampado, a solas con un amigo. Que él se le echó encima, le rompió el cinturón, le bajó los pantalones y la violó mientras ella se resistía. Por ello le pedía 9 años de cárcel. poderjudicial.es/search/AN/open…
La mujer no aportó una sola prueba, pero tampoco hacía falta: la sentencia aclara que para condenar basta con que su palabra sea "objetiva y racionalmente creíble".
En otras palabras: para absolver, es necesario que la palabra de la mujer sea objetiva y racionalmente INCREÍBLE.
Esta pareja discutió en su casa, y el hombre tuvo que llamar a la policía. Cuando llegaron, la mujer se inventó que él la había cortado con unos cristales rotos y que había intentado tirarla por las escaleras.
Inmediatamente lo detuvieron y le pusieron una orden de alejamiento.
En realidad la mujer se había cortado a sí misma y había presionado a una amiga para decir que había sido el hombre. También la había animado a cortarse ella y culparlo a él.
Como consecuencia de todo esto, el hombre pasó cinco meses sin poder acercarse a su propio hogar.
Cuando leo en prensa que han absuelto a un acusado de agresión sexual, si tengo un rato libre, me leo la sentencia. El 100% de las veces tiene enormes indicios de falsedad, y se dejan impunes.
Según la sentencia, la hija de este hombre lo acusó de tocamientos. La mujer y su familia le pedían 6 años de prisión, 10 de libertad provisional, hacer cursos para violadores, 25.000€ de indemnización, y unas cuantas cosas más. poderjudicial.es/search/conteni…
La hija aseguraba que los tocamientos se habían producido en una fecha muy concreta; no debía ser muy lista, porque justo fue a escoger una noche en la que el padre pudo demostrar que no estaba en casa.
Quizá estos días hayáis visto titulares como este, diciendo que el Constitucional ha protegido a una madre que huyó de su maltratador.
La realidad es que ha legalizado el secuestro infantil, siempre que lo cometa una mujer tras poner una denuncia falsa.
Vamos a ver por qué.
La pareja se casa en 2016, se establece en Vitoria y tiene un hijo. En noviembre de 2020 él le pide el divorcio, y a los pocos días ella se lleva el niño a Coruña.
Él pide que las autoridades se lo devuelvan, y ella empieza a chantajearlo amenazándolo con una denuncia de VG.
Seis días después cumple su amenaza, y lo denuncia en los tribunales de Coruña.
Lo acusa de pegarle patadas, cogerla con el cuello con una sola mano y lanzarla contra una puerta, arrastrarla del pelo y lanzarla contra una librería... vaya, una paliza de muerte.
Absolutamente todas las veces que me topo con una absolución por violencia sexual, y me da por leer la sentencia, hay indicios de falsedad que se han dejado sin investigar.
Según la sentencia, la mujer se acostó con el hombre y luego lo acusó de haberla drogado para violarla. Aquí tenéis un enlace a la sentencia, y una captura con su versión: poderjudicial.es/search/AN/open…
El hombre (que se enfrentaba a ocho años de prisión) se libró porque:
1. En el hospital le hicieron análisis a la mujer, y no había rastro de droga. 2. Además tuvo la torpeza de decir que apenas había bebido. 3. Y de describir unos síntomas que no se corresponden con los reales.