El hecho de que teorías como la de la Escuela Austríaca y el marginalismo hayan calado tan hondo en ciertos sectores no es producto de su "verdad científica", sino de su eficacia ideológica. La TSV no es una explicación científica del mundo, sino un refugio ideológico. 1/9
Esto se explica a través de la colonización de la subjetividad por parte del capital. Algunos pilares de esa penetración, son los siguientes: 2/9
- 1. La apelación al Narcisismo del "Individuo Soberano": El marginalismo y la escuela austriaca ofrecen una narrativa seductora: tú eres el centro del universo económico. 3/9
La TSV le dice al individuo que sus deseos y opiniones son los que mueven el mundo. Esto penetra fuerte en personas que buscan una validación de su éxito personal o que quieren ignorar su dependencia de la sociedad. 4/9
- 2. El Capitalismo como "Orden Natural" (Naturalización): La Escuela Austríaca es experta en presentar el capitalismo no como una ecología-mundo histórica con principio y fin, sino como un orden espontáneo e inevitable, casi como una ley de la física. 5/9
Al argumentar que cualquier intervención estatal arruina el "delicado equilibrio" de las valoraciones subjetivas, generan un miedo irracional a la planificación. 6/9
La idea de que "nadie puede entender el mercado" (Hayek) funciona como una religión: el mercado es un Dios inescrutable al que solo queda obedecer. 7/9
Esto penetra en personas que temen el cambio social, ofreciéndoles la "seguridad" de que el egoísmo es, en realidad, el motor del bienestar general (la mano invisible modernizada). 8/9
Estas teorías penetran porque son el analgésico perfecto. Te dicen que tu precariedad es una "oportunidad", que tu egoísmo es "virtud" y que la desigualdad es "justicia natural". Es la religión del capital adaptada al siglo XXI. 9/9
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Lo que la economía neoclásica y austriaca consideran un punto de partida natural (el deseo individual, las preferencias subjetivas), para Marx es un punto de llegada histórico y social. 1/11
Marx no ignora que los individuos tienen deseos o preferencias; lo que hace es desmitificar su origen, tratándolas no como causas últimas de la economía, sino como productos de las relaciones sociales de producción capitalista. 2/11
Las preferencias subjetivas en Marx no constituyen el fundamento del valor económico, sino un elemento subordinado y socialmente condicionado dentro de su crítica de la economía política. 3/11
Este es uno de los mitos predilectos d la "escuela austriaca y el marginalismo moderno: intentar invalidar la Ley del Valor de Marx señalando q no puede explicar por qué un diamante hallado al azar, un cuadro de Van Gogh o un terreno en la Quinta Avenida son caros. 1/10
El capitalismo no se basa en el hallazgo accidental de perlas, en vasos de agua en el desierto o en obras de arte exclusivas, sino en la producción masiva y sistemática de mercancías mediante el trabajo humano. 2/10
Por lo tanto, este mito austriaco no es una refutación científica, sino una confusión de categorías. Los austriacos intentan invalidar una ley que explica la dinámica del capital usando excepciones que no pertenecen a la esfera de la reproducción capitalista. 3/10
En su libro "Salario, precio y ganancia" Marx demuestra que la lucha por salarios no es vana, pero que el salario mismo es el nudo de la explotación capitalista. 1/10
En plena expansión del capitalismo industrial inglés, con huelgas masivas en Europa y el auge de los sindicatos, Weston sostenía que los aumentos salariales eran inútiles porque cualquier alza generaría inflación al subir los precios, anulando el beneficio obrero. 2/10
Marx desmonta esta falacia burguesa para defender la necesidad de la organización sindical dentro del capitalismo, pero subordinándola a la perspectiva revolucionaria de abolir el trabajo asalariado. 3/10
La idea (neoliberal y Austriaca) de que los salarios dependen exclusivamente de “preferencias subjetivas y utilidad marginal, no de ‘justicia’ abstracta” es ideológica. 1/7
En Marx, el salario no es precio de “trabajo” (ficción), sino del valor de la fuerza de trabajo —determinado objetivamente por el costo de reproducción del trabajador (alimentación, vivienda, educación de la prole, según el nivel histórico y moral de la clase). 2/7
Este valor es objetivo y social, no mera suma de preferencias individuales. En el fondo es la lucha de clases la que determina el salario: el capitalista paga solo lo necesario para reproducir la fuerza de trabajo, apropiándose del plusvalor. 3/7
Entramos directo al ring de la epistemología política. Es un debate clásico: la praxeología de la escuela austriaca (específicamente Mises) frente al materialismo histórico de Marx. 1/8
El sofisma de q la acción humana se basa en juicios sintéticos a priori no es una verdad universal, sino un ejemplo de fetichismo de la mercancía trasladado a la lógica: se toma una forma d comportamiento específica del capitalismo y se proyecta hacia toda la eternidad humana.2/8
Marx argumenta en las Tesis sobre Feuerbach que "la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en realidad, el conjunto de las relaciones sociales". 3/8
La idea de q el capital (encarnado en la burguesía) y el Estado son entidades separables, independientes o incluso antagónicas —como sostienen corrientes libertarias o anarcocapitalistas— es una ilusión ideológica que oculta la esencia misma del modo de producción capitalista.1/7
El Estado burgués no es un árbitro neutral ni una estructura autónoma, sino un instrumento orgánico de la clase dominante para perpetuar la explotación del trabajo asalariado y proteger la acumulación de capital. 2/7
El Estado es un "órgano de opresión de una clase por otra", y en el capitalismo, su función es legalizar y perpetuar la dominación burguesa mediante la violencia monopolizada (policía, ejército) y aparatos ideológicos (educación, medios). 3/7