En 1973, la directiva de Volkswagen tomó una decisión para que los obreros de su fábrica de Wolfsburgo no pasaran hambre. Lo que crearon aquel día está en su catálogo de repuestos y es el producto más vendido de toda su historia. Una salchicha. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Todo empezó en la década de los años 30. Volkswagen levantó su inmensa fábrica principal en Wolfsburgo, una zona remota y prácticamente despoblada de Alemania. Pero para mantener a los obreros en las cadenas de montaje necesitaban alimentarlos.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la escasez de alimentos en el país era brutal, así que la dirección de la fábrica tomó una decisión drástica: crear sus propias granjas y producir su propia comida para evitar que los operarios abandonaran sus puestos.
¿Cómo evolucionó todo? La maquinaria alimentaria de la compañía mejoró hasta que en 1973 dieron el gran golpe maestro, cuando Volkswagen inauguró una carnicería profesional dentro de la propia planta de ensamblaje para fabricar salchichas.
Crearon su propia versión de la famosa "currywurst" con una receta original que es un secreto industrial muy protegido. Sabemos que contiene carne de cerdo, un ahumado especial con madera de haya y una mezcla secreta de especias con mucho curry.
El éxito interno fue tan abrumador que los directivos decidieron oficializar el producto. De esta manera, la salchicha se integró en el sistema logístico de la marca y recibió su propio número de pieza de recambio en el catálogo oficial: 199 398 500 A.
¿Hasta dónde llegó la obsesión? El nivel de perfeccionismo de los alemanes alcanzó tal extremo que, en 1996, la compañía desarrolló un kétchup exclusivo para acompañar a su salchicha y que también tiene su propio código oficial.
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Lo que empezó como un simple almuerzo para empleados de la cadena de montaje desbordó los muros de la fábrica. Volkswagen empezó a vender su codiciada currywurst en los estadios de fútbol, en eventos de la marca y en los supermercados.
Las cifras de producción son un absoluto disparate. En el año 2019, las líneas de ensamblaje de la compañía fabricaron 6,2 millones de vehículos. Ese mismo año, la carnicería interna de la planta batió su récord con 6,8 millones de salchichas.
¿Ganan más dinero con la carne que con los coches? Esta brutal diferencia de volumen generó uno de los mayores mitos urbanos del sector, porque hay una famosa leyenda que afirma que Volkswagen gana mucho más dinero vendiendo salchichas que coches.
Pero las matemáticas tumban el mito en un instante. Una sola unidad de currywurst se vende por un par de euros, generando beneficios mínimos, pero un coche cuesta miles de euros. La facturación de los vehículos es multimillonaria y la de la carne es calderilla.
Entonces, ¿por qué la siguen fabricando? Porque la currywurst no es tan solo un negocio financiero, sino una herramienta de marketing gigantesca y el mayor símbolo de orgullo cultural para los miles de operarios que trabajan en las fábricas de la compañía.
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Hasta tal punto es así que en 2021 la marca tomó una decisión que provocó un terremoto nacional. Siguiendo sus políticas de sostenibilidad, Volkswagen anunció que eliminaba la mítica salchicha de sus cantinas para ofrecer exclusivamente una opción vegana.
La indignación fue absoluta, los sindicatos protestaron enérgicamente y hasta el excanciller alemán Gerhard Schröder criticó públicamente la medida en sus redes sociales, exigiendo a la directiva que devolviera el preciado alimento tradicional a los trabajadores.
Finalmente, tras dos años de quejas, en 2023 Volkswagen dio marcha atrás. Hoy el fabricante sigue empaquetando diariamente miles de salchichas bajo su logotipo azul y blanco, compartiendo catálogo oficial con sus coches y repuestos, como la mítica pieza 199 398 500 A.
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