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Feb 15 • 12 tweets • 4 min read
❤️ Muchos hombres no saben cómo explicar lo que sienten. —> Solo saben que comienzan a cerrarse, a alejarse, a quedarse en silencio.
🔇 La ciencia lo confirma: para ellos, la intimidad es una forma poderosa de conexión emocional. No es debilidad. Es su manera de vincularse.
“El matrimonio no se rompe de un día para otro”. Se va desgastando en el silencio, en las pequeñas distancias que se crean sin darse cuenta. Pero cuando el sexo vuelve a ser entrega mutua, muchas cosas empiezan a alinearse de nuevo: la cercanía, la comunicación, la complicidad.
Recordar que el sexo también es lenguaje de amor para ellos no es superficialidad: es cuidar la relación desde lo más profundo. No se trata de cantidad, de obligación ni de recompensa; se trata de conexión, de sentirse elegido, valorado y amado.
Cuando ambos entienden esto, el matrimonio se fortalece, los lazos emocionales se profundizan y el hogar se convierte en un espacio de amor, respeto y cercanía.
❤️❤️❤️ Para muchos hombres, el sexo es conexión y amor. Sentirse elegido y valorado fortalece la relación. 💛
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Feb 14 • 7 tweets • 5 min read
LECHE MATERNA
Pensó que estaba estudiando la leche.🍼
Lo que descubrió fue una conversación.👂
En 2008, la antropóloga evolutiva Katie Hinde trabajaba en un laboratorio de investigación de primates en California, analizando la leche materna de madres macacos rhesus.
Tenía cientos de muestras y miles de puntos de datos. Todo parecía normal, hasta que un patrón se negaba a desaparecer.
Las madres que criaban a sus hijos varones producían leche más rica en grasas y proteínas.
Las madres que criaban a sus hijas producían un mayor volumen con diferentes balances de nutrientes.
Era consistente. Repetible. Y profundamente incómodo para el consenso científico.👩🔬
Sus colegas sugirieron error. Ruido. Coincidencia estadística.
Pero Katie confiaba en los datos.
Y los datos apuntaban a una idea radical.
La leche no es solo nutrición.
Es información.
Durante décadas, la biología consideró la leche materna como un simple combustible. Calorías que entraban. Crecimiento que salía.
Pero si la leche solo tuviera calorías, ¿por qué cambiaría según el sexo del bebé?👶
Katie siguió investigando.👩🔬
A través de más de 250 madres y más de 700 muestreos, la historia se complicó.
Las madres primerizas más jóvenes producían leche con menos calorías, pero con niveles significativamente más altos de cortisol (la hormona del estrés).
Los bebés que la bebieron crecieron más rápido.
También estaban más alertas, más cautelosos, más ansiosos.
La leche no solo formaba cuerpos.
También moldeaba el comportamiento.
Entonces llegó el descubrimiento que lo cambió todo.