El rendimiento extremo se sostiene a pulso con una precisión milimétrica
Durante un tiempo puedes llegar a los mismos resultados desalineado, a base de echarle huevos: durmiendo menos, sin agua en la mochila, comiendo poco, comiendo mal.
Lo que no te cuentan es el efecto de la continuidad entre los días. La inercia a la que sometes al alma se traduce en desgracia.