A ver la historia como sigue. Acabé derecho siendo un flipado del procesal, y dije: "BUAH QUIERO SER ABOGATO", y la idea de hacer año y pico más de universidad era interesante. Así que hice el Master de Abogacía.
Sobra decir que el máster me puto flipó, me encantaban las demandas, los juicios simulados, imaginarme en un pedaso despacho llevando asuntos de enjundia tipo SUITS... tenia un empalme tipo aguja espalcial sabéis?