Más sobre atención a la diversidad. Voy a abrir un jugoso melón (creo) sobre altas capacidades y me gustaría tantear el ambiente con una pequeña encuesta. Pero antes os pongo en antecedentes.
Hilo.
Aquí en Aragón, y me imagino que en otros lares la cosa será similar, la normativa prevé las siguientes modalidades de participación.
Luego desarrollo estas opciones un poco, porque ahora toca la encuesta. Si tu centro sigue un programa de desarrollo de capacidades, ¿cómo lo hace?
A ver si estoy equivocado. Pero me da que lo más habitual es ese "aula de capacidades", que entraría de lleno en el punto a).
¿Qué se hace en ese aula? Preparar un escape room, retos, puede que algo de robótica o impresión en 3D... Podríamos decir que cosas "chulas", vaya.
¿Quién va a esas aulas? En el mejor de los casos los que tienen un informe de capacidades o a los que se les ha hecho un test en algún momento. En el peor, entran y salen dependiendo de las notas. Como premio.
En cualquier caso, esos alumnos salen de clase en ciertas sesiones para ir a ese aula. Y aquí es donde, en mi opinión, la inclusión y atención a la diversidad se suelen ir a tomar por saco.
Si en clase se están haciendo fichas, o la página N del libro de texto... pues es que yo también me sentiría encantado de salir de ahí. Ya haría eso que "me falta" en un rato por la tarde.
Aquí habría un doble tipo de exclusión, porque esas actividades "presumiblemente ricas" que hacen fuera (que también está por ver si son ricas o simplemente accesorias) se les niegan a los demás.
Es decir, que con esto de las aulas de capacidades hay exclusión en los dos sentidos. Porque, ¿qué ocurre si planteas tu clase para atender a esa diversidad y parte de ella se te va en algunas sesiones?
¿Qué pasa si tu propuesta arranca de lo que se haga en el aula? Si se pierden esa sesión, ¿luego hay que contársela o cómo? Es un desastre.
¿Entonces qué hacemos? Recuerdo que la opción B es la de hacerlo de forma inclusiva, en el grupo-clase. Para mí es lo ideal, pues en el fondo la opción A contradice toda la esencia, en nuestro caso, del decreto de respuesta inclusiva (el 188/2017 de #Aragón)
Nosotros hemos optado por dedicar una hora de apoyo que teníamos para atender a estos alumnos en matemáticas para hacer la atención en el aula. Estamos satisfechos.
En presencial, claro, nos permitió dinamizar los grupos, las interacciones, etc. en el marco de atención a la diversidad en general. Estos alumnos en concreto conseguían sacar más jugo de las actividades, cosa que además utilizábamos en las puestas en común.
Como la actividad base era la misma para todos, todos sabían de qué estaban hablando en ese momento de la puesta en común. Y es algo que contribuye a generar una buena cultura de aula.
Me refiero a actividades como la que comento en este hilo.
No voy a entrar en detalle en la opción C. Se trata, pienso, de que haya una oferta de complementarias y extraescolares adecuada para cubrir inquietudes y despertar intereses. Es algo paralelo a lo anterior, entiendo.
A ver si esto suscita algo de debate. Es un tema que me preocupa y al que le di muchas vueltas a principio de curso.
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No pasa nada por taladrar a palo seco la fórmula de la ecuación de segundo grado. Es muy importante aunque en otros países o no se vea o se aborde dos o tres cursos más tarde que aquí.
Por cierto, cada vez que un alumno hace (a+b)²=a²+b² muere un gatito.
¿Cómo dices? 1/n
Sostener las dos afirmaciones anteriores es incoherente. Si las identidades notables se quedan a vivir en su tema correspondiente y no muestran su gracia en ningún momento más, el calificativo de notables se les muda a "aquellas del tema ese que yo qué sé". 2/n
Un conexión intra matemática muy clara es aprovecharse de estas identidades para resolver ecuaciones de segundo grado. Vaya por dios, sin la fórmula. O que esta aparezca más adelante al generalizar este tipo de técnicas. 3/n
Más allá de eso, me jugaría lo que fuera a que todos pasaron por fichas de lectura de relojes analógicos en los primeros años de Primaria o incluso en Infantil. Entonces, ¿qué es lo que falla?
El vídeo está haciendo las delicias de los apocalípticos. Pero vamos, esto lleva así desde la popularización de los relojes digitales que, como todos sabemos, es cosa de antes de ayer.
Es que claro, cómo van a ir por la calle con cinco, seis o siete añitos y no saber leer la hora en un reloj de agujas. Madre del amor hermoso.
Recuerdo aquellos hilos que hacía de «Elige tu propia aventura». Pues para empezar lenguaje algebraico en, digamos, 1º ESO, habría varios caminos, pero el peor de todos es el que empieza "definiendo" monomio. Al mismo nivel que la regla de tres para proporcionalidad. Va hilo. 1/
Ese camino empieza por ahí y sigue explicando muy claro (¿?) lo de la parte literal (aka las letras) y lo de, mira, hay monomios que tienen la misma parte literal y se les llama semejantes. Resulta que esos los puedes sumar y restar. Los demás no. 2/
Inciso. A que mola el meme del mono mío. Pues tiene dos niveles de lectura. O es un mono mío a secas o un monomío semejante al monogrande. ☂️☂️☂️☂️☂️ 3/
Inteligencia artificial, dibujos animados y matemáticas: reflejos de la organización del aula en la ficción y la realidad. Este es el título de nuestro último artículo y sí, se viene versión hilo. Vamos con ello, porque el tema se las trae.
¿Qué aspecto tienen las clases de mates en los dibujos animados? ¿Qué hace una IA como ChatGPT cuando se le pide una imagen de una clase de Matemáticas? Estas dos preguntas nos van a permitir reflexionar sobre el impacto de la disposición del aula en la actividad matemática.
En esta escena de Hilda (Pearson, 2018) la clase estaba configurada en columnas y el alumnado dispuesto de manera individual. ¿Será esta la representación habitual de una clase de mates en la ficción? ¿Será algo universal? ¿Qué pasa en otros dibujos?
Me reafirmo en esto de aquí. Como tengo un rato por delante, voy a tratar de explicarme un poco mejor. ¿Qué sería planificar por competencias específicas?
- Septiembre: interpretamos problemas.
- Octubre y noviembre: resolvemos problemas.
- Diciembre y enero: exploramos conjeturas y todo eso.
- Febrero y marzo: pensamiento computacional.
- Abril: hacemos conexiones, las semanas pares intramatemáticas y las impares extramatemáticas.
- Mayo: comunicamos y representamos. Lo mismo que antes, comunicamos las semanas pares y representamos las impares.
- Junio: lo socioafectivo, así si algo se cae que sea esto.
La secuenciación o planificación en matemáticas (y en todas aquellas materias con mayoría de competencias transversales no ligadas a saberes) debe partir de los saberes (contenidos). Intentar hacer esta tarea a partir de los criterios de evaluación es una aberración.
Eso sí, antes tenemos que tener claro qué nos dicen esos criterios, porque concretan los procesos que describen las competencias específicas. Más que nada, porque no es lo mismo ver las fracciones o el teorema de Pitágoras movilizando esos procesos que sin movilizarlos.
Por ejemplo, dependiendo de la secuencia constructiva, a lo mejor encuentro puntos de unión entre unidades. Porque esta es otra, creo que ahora más que nunca no es viable planificar 12-15 unidades.