A comienzos de septiembre se produce en el Panteón de Agripa en Roma un acontecimiento espectacular que no dura más que unos segundos y que solo unos pocos disfrutan cada año
¿Quieres saber de qué se trata? Te lo cuento en este #HiloRomano para alegrarte el comienzo de la semana
El Pantheon es sin duda una de las estructuras más espectaculares que nos han llegado de la antigua Roma.
Consagrado seguramente al culto a la familia imperial, fue reconstruido en diversas ocasiones. El que vemos actualmente se completó en el año 125 bajo el reinado de Adriano.
Según Dión Casio recibió ese nombre (Pantheon) porque con su estructura circular recordaba al firmamento (donde habitan todos los dioses).
En lo más alto de la cúpula de 43 metros de diámetro se encuentra el óculo (de 9 m), responsable del acontecimiento que os voy a mostrar.
Entre los días 4 y 5 de septiembre, y también hacia el 7 de abril, se produce un fenómeno solar estudiado por la arqueoastronomía pero poco conocido y divulgado.
La construcción del Pantheon está alineada de tal forma que el sol, entrando por el óculo se proyecta en el eje de la puerta.
En estos días, a la 1 de la tarde lo hace alineándose perfectamente con el arco de la bóveda que se encuentra sobre la puerta, creando un momento mágico.
Unos minutos antes, el efecto comienza a vislumbrarse…
A las 12:55 el sol caso ha llegado a la posición perfecta.
Finalmente llegan las 13:00h y se produce esta espectacular alineación, más propia de los dioses que de los mortales que la idearon.
Poder contemplarla en persona es algo realmente espectacular. Espero que hayas disfrutado en esta ocasión compartiéndola virtualmente conmigo.
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¡Bienvenido mayo! Hoy comienza el mes de Maius, que recibe el nombre de la diosa Maia o quizá en honor de los maiores (ancianos).
Gaudete Romani! Hodie incipit mensis Maius, a Maia dictus est. Maia dea Latinorum est. Maiae, matri Mercurii, aequata est.
El mes de mayo pudo recibir su nombre por la diosa Maia, la mayor de las siete Pléyades. Mercurio era su hijo y a él se dedicaban las mercuralia, la festividad más destacada de este mes.
La leyenda de la fundación de Roma el 21 de abril del año 753 a. C. es estupenda pero… ¿Qué hay de cierto en ella?
Ha llegado la hora de centrar nuestra atención en los verdaderos fundadores de Roma más allá del mito. Sígueme en este nuevo #HiloRomano para conocerlos.
Son muchos los autores que contaron la leyenda de la fundación de Roma: Tito Livio, Ovidio, Plutarco, Dion Casio, Dioniso de Halicarnaso… Sin embargo, las referencias más antiguas que conocemos de la leyenda datan del siglo III a. C.
Las versiones de la leyenda varían en los detalles e incluso en las fechas. Fueron Varrón y Ático quienes fijaron el año 753 a. C. como la fecha canónica de la fundación de Roma. 751, 748, 750 a. C. fueron algunas de las fechas que barajaron con anterioridad.
¿Y si te digo que San Valentín no tiene absolutamente NADA QUE VER con las lupercalia, con el amor en la antigua Roma o con la Iglesia católica?
Sígueme en este #HiloRomano para descubrir el verdadero origen de #SanValentin 🧵
El 14 de febrero del año 270 (año arriba, año abajo), según la tradición, fue martirizado y decapitado San Valentín por orden del emperador Claudio II el Gótico. Se supone que era un sacerdote que casaba parejas en secreto, por lo que fue apresado y ejecutado.
Pero, ¿por qué digo que "se supone" y "según la tradición cristiana"? Porque la realidad, reconocida incluso por la Iglesia católica, es muy diferente. Podríamos resumirlo diciendo que San Valentín no tiene nada que ver con la antigua Roma, pero queda mejor si lo explico...
Este mosaico del s. VI de los magos conservado en la iglesia de San Apolinar de Rávena tiene mucho que contarnos.
El origen de los reyes magos está en este y otros restos que conservamos de la antigua Roma. ¡Vamos a descubrirlos! #HiloRomano
En este sarcófago del s. IV conservado en los Museos Vaticanos en el que entragan los regalos al niño Jesús junto a sus camellos, se les representa con gorros frigios para denotar su origen oriental.
El primero de ellos señala la estrella que les ha guiado hasta Belén.
Este y otros sarcófagos similares del siglo IV son las representaciones más antiguas de la adoración de los magos.
Se les representa con ropas de estilo persa, incluyendo pantalones y los tres tienen la misma edad, algo que no cambiaría hasta la Edad Media.
Hoy viajamos uno de los espacios más desconocidos enterrados por el Vesubio en el año 79. Se trata de una villa residencial opulentísima situada al otro lado de los montes Lactarios que cierran el golfo de Nápoles.
Sígueme en este #HiloRomano para descubrir la villa de Positano.
Hablamos de una villa situada en la costa amalfitana, en el precioso –y famoso– pueblo pesquero de Positano. Se trata de una lujosa propiedad de recreo que podría haber pertenecido a un rico liberto del emperador Claudio: Posides, de quien derivaría el nombre del pueblo.
Bajo la iglesia de Santa Maria Assunta, enterrados a nueve metros de profundidad, se hallaron los restos intactos de uno de los comedores de la villa. Pero, ¿cómo es posible esto si Positano está al otro lado de los grandes montes contra los que se chocó la erupción del año 79?
El 28 de octubre del año 312 se libró sobre el río Tíber la batalla entre los emperadores Constantino y Majencio. Una historia de poder, religión y lucha por la legitimidad en la que nada es lo que parece.
Sígueme en este #HiloRomano para descubrir la batalla del Puente Milvio.
Empecemos por presenta a los personajes. Constantino, conocido por la tradición cristiana como El Grande, era el hijo de Constancio Cloro, uno de los cuatro miembros originales de la tetrarquía.
Majencio por su parte, era también hijo de otro de los tetrarcas, Maximino, apodado hercúleo. De hecho, el padre había ostentado el cargo de Augustus, mientras que Constancio Cloro había sido su Caesar (subiendo después a la posición superior tras la abdicación de Maximino)
El sistema tetrárquico pretendía eliminar la corrupción dinástica o la compra del trono imperial generando un sistema de gobierno meritocrático en el que solo los más aptos llegaran al poder.
Maximino y Diocleciano, de hecho, en el año 305, pusieron a prueba el sistema abdicando